Leonardo Náuhmitl López Luján (Ciudad de México, 31 de marzo de 1964) es un arqueólogo mexicano, actualmente uno de los principales investigadores de las sociedades prehispánicas del Centro de México y de la historia de la arqueología de ese país. Es director del Proyecto Templo Mayor del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) e hijo del connotado historiador Alfredo López Austin.
Es miembro de El Colegio Nacional, la Academia Británica, la Sociedad de Anticuarios de Londres, la Real Academia de la Historia de España, la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, el Instituto Arqueológico de América y la Academia de Inscripciones y Bellas Letras de Francia, así como doctor honoris causa por la Universidad de Copenhague en Dinamarca.
Leonardo López Luján se desarrolló desde pequeño en un ambiente familiar y profesional que giraba en torno al estudio del pasado indígena de México: su madre Martha Rosario Luján Pedrueza era asistente de Alberto Ruz Lhuillier –el descubridor de la tumba de Pakal en el sitio maya de Palenque— y de Ángel Palerm Vich –el célebre antropólogo neoevolucionista español—, en tanto que su padre Alfredo López Austin destacaba por sus investigaciones acerca de la medicina, la religión y la magia de los antiguos nahuas.
Asistió a la escuela pública en distintos planteles de la Ciudad de México, donde demostró su gusto por el estudio. Obtuvo siempre el promedio más alto de aprovechamiento en los sucesivos ciclos educativos: 10.0 en la primaria, 9.9 en la secundaria y 10.0 en la preparatoria. Ganó también en aquellos años varios certámenes sectoriales de matemáticas y química.
En 1973 y 1974, vivió con sus padres y su hermano en la ciudad española de Sevilla. Asistiendo los domingos al mercadillo de la Plaza de Santa Marta, comenzó su colección de estampillas postales de tema arqueológico. Durante esa misma estancia y de manera premonitoria, compró sus dos primeros libros: 15 Aventuras de Arqueología y 15 Grandes Descubrimientos, ambos del divulgador francés Claude Appell.
Estudios profesionales y vida académica
Leonardo López Luján realizó la licenciatura en arqueología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (1983-1987) en la Ciudad de México, donde logró un 10.0 perfecto como promedio. Allí fue discípulo de Felipe Bate, Marta Turok, Carlos Navarrete Cáceres, Arturo Romano, Yoko Sugiura, Enrique Nalda, Linda Manzanilla, Manuel Gándara, Emily McClung y Eduardo Matos Moctezuma. Este último dirigió su tesis sobre las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan (1990).
En 1992 se mudó a Francia para hacer los estudios de doctorado nouveau régime (de seis años) en la Universidad de París X Nanterre, bajo la tutela de Jean-Claude Gardin, Michel Graulich y Alain Schnapp. Con la dirección de Pierre Becquelin y la asesoría de Claude-François Baudez, Jacques Galinier y Eric Taladoire, presentó en 1998 su tesis doctoral sobre la Casa de las Águilas de Tenochtitlan, obteniendo los máximos honores.
A lo largo de su vida profesional ha sido investigador invitado en la Universidad de Princeton en 1995, el Museo del Hombre de París en 2002, Dumbarton Oaks (Universidad Harvard) en 2005-2006 y el Instituto de Estudios Avanzados de París en 2013-2014, así como catedrático huésped en la Universidad de París I Panthéon-Sorbonne en 2000, la Universidad de Roma La Sapienza en 2004 y 2016, la École Pratique des Hautes Études de París en 2011 y la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala en ese mismo año. En México ha sido profesor en varias promociones de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y del Posgrado de Estudios Mesoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Como miembro definitivo del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, es investigador de tiempo completo en el Museo del Templo Mayor desde 1988 y profesor de asignatura en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía desde 2000.
De 2003 a 2005 fue secretario general de la Sociedad Mexicana de Antropología y, entre 1999 y 2021, formó parte en Francia del consejo de administración de la Sociedad de Americanistas. Actualmente es investigador nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, además de miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y la Academia Mexicana de la Historia, ocupando en esta última el sillón 27.
Con el paso de los años, López Luján ha sido electo miembro internacional de la Academia Británica (FBA), miembro honorario de la Sociedad de Anticuarios de Londres (Hon FSA), miembro corresponsal extranjero de la Real Academia de la Historia de Madrid, miembro internacional honorario de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, miembro corresponsal del Instituto Arqueológico de América y miembro corresponsal extranjero de la Academia de Inscripciones y Bellas Letras de Francia. De esta última es el primer latinoamericano en ingresar desde su fundación en 1663. Así se han reconocido fuera de México sus contribuciones en el campo de los estudios mesoamericanos.
El 5 de noviembre de 2018 fue elegido nuevo miembro de El Colegio Nacional. Su lección inaugural, intitulada "Pretérito pluscuamperfecto: visiones mesoamericanas de los vestigios arqueológicos", fue presentada el 15 de marzo de 2019 y respondida por Eduardo Matos Moctezuma, con una salutación de Alejandro Frank.
Investigación, trabajos de campo y divulgación
Las investigaciones de Leonardo López Luján se han centrado en la política, la religión y el arte de las sociedades prehispánicas del Centro de México, principalmente en Teotihuacán, Xochicalco y Tenochtitlan. En ese campo ha hecho aportaciones relacionadas con las estrategias indígenas de recuperación del pasado remoto, el lenguaje codificado de los depósitos rituales, la conceptualización de los animales como emblemas cósmicos, las ceremonias de propiciación de lluvias, las funciones y el simbolismo de la arquitectura religiosa, los usos y el significado de la plástica mexica, las actividades iconoclastas en periodos de crisis, las dimensiones políticas de la figura panmesoamericana de la Serpiente Emplumada, los cultos a las diosas madres, las prácticas sacrificiales, la ciencia de materiales y la arqueometría aplicadas al estudio de la economía política y el arte prehispánicos, entre otras. También ha incursionado en la historia de la arqueología mexicana y del coleccionismo, logrando significativos avances en el estudio de sus orígenes en los siglos XVIII y XIX.
Desde los ocho años de edad ha participado en diversos proyectos arqueológicos, antropológicos e históricos en las entidades mexicanas de Campeche (Xcalumkín), Chiapas (Yaxchilán), Distrito Federal (Tenochtitlan, proyecto Códice Florentino), Guanajuato (iglesias de San Miguel de Allende, Atotonilco y Dolores Hidalgo), Estado de México (Teotihuacán, Temamatla y pueblos alfareros del Valle de Toluca), Morelos (Xochicalco, conventos dominicos y agustinos del norte del estado), Oaxaca (demografía mixteca en archivo genalógico GSU), Quintana Roo (Cobá, Calderitas) y en Ecuador (Cochasquí, Lagunas de Mojanda).
En julio de 1980, cuando tenía 16 años de edad, se integró como voluntario al Proyecto Templo Mayor del Instituto Nacional de Antropología e Historia, colaborando en la primera (1978-1982) y la segunda (1987) temporadas de excavaciones en el recinto sagrado de Tenochtitlan bajo la dirección de Eduardo Matos Moctezuma. Once años después, en 1991, se convirtió en el director de dicho proyecto, cargo que ocupa hasta la actualidad. De esta manera, ha estado al frente de la cuarta (1991-1992), la quinta (1994-1997), la sexta (2004-2006), la séptima (2007-2014), la octava (2014-2018), la novena (2018-2024) y la décima (2024-2030) temporadas de excavaciones. Entre sus descubrimientos se encuentran la Cámara 3, las ofrendas 48 y 126, así como las dos esculturas de cerámica del dios Mictlantecuhtli de la Casa de las Águilas.
Como parte de sus trabajos arqueológicos en la antigua ciudad mesoamericana de Teotihuacán, codirigió de 1999 a 2003 con William L. Fash y Linda Manzanilla el Proyecto Xalla (INAH-Harvard-UNAM), explorando ese complejo palaciego ubicado al norte de la Pirámide del Sol. También participó durante varios años con Saburo Sugiyama y Rubén Cabrera Castro en el Proyecto Pirámide de la Luna (INAH-Aichi-ASU), dedicándose a la excavación de túneles y la recuperación de ofrendas de consagración en el interior de dicho monumento teotihuacano.