Leganés es un municipio y una ciudad española que forma parte de la Comunidad de Madrid. Se encuentra dentro del área metropolitana de Madrid y está situada a once kilómetros al sudoeste de la capital. Su población es de 195 734 habitantes (INE 2025), lo que la convierte en la cuarta localidad madrileña más poblada y en la trigésimo segunda más grande del país.
Está ubicada en una llanura de la Meseta Central de la península ibérica, atravesada por el cauce del arroyo Butarque, afluente del río Manzanares. Limita al norte con los distritos madrileños de Carabanchel y La Latina, al oeste con Alcorcón, al este con Getafe y el distrito de Villaverde, y al sur con Fuenlabrada.
Fundada en 1280 como «Legamar» durante el reinado de Alfonso X el Sabio, años después adoptó el topónimo actual, y en 1345 se incorporó como aldea al alfoz de Madrid. En 1627 se convirtió en una villa de señorío cuando el rey Felipe IV creó el marquesado de Leganés, y se mantuvo como tal hasta que en 1820 fueron abolidos los privilegios feudales.
A mediados del siglo XX, y al igual que otras localidades cercanas a Madrid, Leganés experimentó un gran crecimiento demográfico por la inmigración de otras regiones españolas, convirtiéndose en ciudad dormitorio donde la mayoría de los residentes trabajaban en la capital. Con el paso del tiempo, Leganés ha desarrollado una oferta propia de servicios públicos, industrias y comercios de gran importancia para la Comunidad de Madrid.
La ciudad cuenta con edificios históricos como el antiguo Hospital Psiquiátrico de Santa Isabel, abierto en 1851 como uno de los primeros manicomios del país; el Cuartel de las Reales Guardias Valonas, diseñado por Francisco Sabatini en el siglo XVIII y que hoy es utilizado por la Universidad Carlos III de Madrid; y un patrimonio eclesial en el que se incluyen la ermita de Polvoranca y un retablo barroco de José de Churriguera. En el municipio se encuentra el parque de Polvoranca, uno de los parques semiurbanos más grandes de la Comunidad de Madrid.
Las Relaciones o Descripciones de Francisco Antonio de Lorenzana (1784) recogen una información sobre el nombre del pueblo, que ha sido asumida por el Ayuntamiento de Leganés como oficial. El siguiente texto se ha extraído de la edición actualizada de las Relaciones topográficas de Felipe II, coordinada por Alfredo Alvar Ezquerra:
Por otra parte, el historiador Ángel Fernández de los Ríos estableció que los nombres de «Leganés» y «Leganitos» proceden de las palabras árabes algannet ('huertas') y alganit ('de las huertas'), respectivamente.
El gentilicio oficial de Leganés es «leganense». Sin embargo, el término coloquial «pepinero» también es muy utilizado entre la población. Su origen se remonta a la época en la que era una villa agrícola que abastecía de hortalizas a la capital. La más afamada era el pepino, origen del apodo de sus habitantes. Esto se ha mantenido a pesar de que ya casi no quedan huertas en la ciudad.
El escudo de armas oficial de Leganés fue aprobado inicialmente el 15 de marzo de 1962, aunque sus orígenes se remontan hasta 1895. A lo largo del tiempo ha sufrido ligeras modificaciones, como por ejemplo la forma de la corona. En la actualidad, consta de una corona real de España y dos cuarteles. El primer cuartel muestra las armas propias del primer marqués de Leganés, Don Diego Mexía Felípez de Guzmán: dos calderas escacadas, armiños de sable, y bordadura componada de Castilla y León. El segundo cuartel representa la laguna sobre cuyo fértil suelo se asentó la villa.
La versión original de 1962, aprobada en Consejo de Ministros, contaba con una corona marquesal y seguía el siguiente blasón:
La aprobación de la versión modificada del escudo, en la que se cambia la corona marquesal por una real, data del 8 de mayo de 1985. El blasonamiento es el siguiente:
La bandera de Leganés fue creada por el cronista oficial de la villa, Juan Antonio Alonso Resalt, a petición del alcalde Fernando Abad Bécquer. La Real Academia de la Historia aprobó su trabajo el 15 de marzo de 1985, fecha desde la que es utilizada. Consiste en el escudo de la localidad, ubicado en el centro, sobre un fondo azul celeste. Para su creación, se tomó como modelo el heraldo que aparece en el cuadro Socorro de la plaza de Lérida en 1646 de Pieter Snayers, disponible en el Museo del Prado. Dicho heraldo acompañaba al marqués de Leganés, de ahí que se tomara como referencia. La descripción heráldica es la siguiente:
El tercer símbolo de la ciudad es un himno propio, compuesto en 1980 con partitura de Manuel Rodríguez Sales (fundador y exdirector de la Escuela de Música) y letra de Pedro Cordero Alvarado.
Aunque la fundación de Leganés se remonta al siglo XIII, se cree que los anteriores asentamientos han sido habitados por todas las civilizaciones que han pasado por la península ibérica, dada la abundancia de agua. En las inmediaciones de Polvoranca se han encontrado vestigios del Paleolítico superior, mientras que en el arroyo de Butarque se han hallado también restos de las épocas prerromanas y visigodas.
La villa fue fundada en 1280 durante el reinado de Alfonso X el Sabio cuando vecinos de los poblados de Butarque y Overa se marcharon a otra zona para vivir, huyendo de los malos olores y epidemias provocadas por las lagunas cercanas. Entonces estaba integrada en el sexmo de Aravaca. Estas personas se asentaron cerca de un légamo y la nueva zona pasó a llamarse «Legamar» o «Leganar». Con el paso del tiempo la denominación oficial pasó a ser la actual «Leganés».
Leganés se incorporó en 1345 como aldea al alfoz de Madrid, de la cual dependió en lo administrativo durante casi tres siglos. Al estar dentro de las cinco leguas de la villa de Madrid estaba considerada una aldea de realengo. Durante ese periodo Leganés vivió, al igual que otros lugares, bajo una economía feudalista con explotación agraria de subsistencia.
En 1368 un vecino leganense, Domingo Muñoz, junto con dos parientes que estaban de guardia en las dos torres de la Puerta de los Moros, ayudaron a la victoria de Enrique II de Castilla en su enfrentamiento por la conquista de Madrid, al abrir las puertas de la muralla y permitir así la entrada de los Trastámara en la ciudad.
Durante el siglo XVI se produjo la construcción de las ermitas de finca de La Mora (1528), Nuestra Señora de Butarque (1536) y San Cristóbal (1579). El hecho más reseñable de esa época fue la llegada en 1551 de Juan de Austria, hijo del rey Carlos I de España, cuando tenía tres años. Su padre quería que se criara en España bajo los cuidados de Francisco Massy, músico de la corte, y su esposa Ana de Medina, quien poseía tierras en la villa. Al llegar allí se le toma por el hijo bastardo de Massy y los lugareños le apodan «Jeromín». No obstante, en el verano de 1554 fue trasladado a Villagarcía de Campos (Valladolid) para que Magdalena de Ulloa, esposa del mayordomo don Luis de Quijada, se encargase de su educación.