Lebrija es un municipio y localidad española de la provincia de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía. Perteneciente a la comarca del Bajo Guadalquivir. Cuenta con una población de 27 788 habitantes (INE 2025). Su extensión superficial es de 375,6 km² (IECA, 2019) y tiene una densidad de 73,86 hab/km². Se encuentra a una altitud de 31 m y a 62,2 km (IECA, 2019) de la capital provincial y a 61 kilómetros de la capital de la provincia de Cádiz.
Su localización geográfica hace que su territorio participe de tres medios físicos distintos: el de las Marismas, que ocupa la mayor parte del territorio por el norte y el oeste, el de la Campiña, con terrenos de secano y de regadío próximos al canal del Bajo Guadalquivir, al noreste y al este, y el del Monte, primeras estribaciones de la cordillera Subbética, al sureste. Al sureste se extiende la Reserva Natural Complejo Endorreico de Las Cabezas-Lebrija, que cuenta con varias lagunas. La altitud oscila entre los 198 m (La Atalaya), al sureste, y los 5 m a orillas del Guadalquivir. El pueblo se alza a unos 37 m sobre el nivel del mar.
Integrado en la comarca de Bajo Guadalquivir, el término municipal es atravesado por la autopista del Sur (AP-4) y por la carretera N-IV entre los km 603 y 611. De igual manera, se ubican las carreteras autonómicas A-471, que permite la comunicación con Las Cabezas de San Juan, Trebujena y Sanlúcar de Barrameda, la A-8150, que se dirige al río Guadalquivir, A-8151, que conecta con El Cuervo de Sevilla y A-8152 que enlaza con la N-IV a través de Los Tollos.
Cuenta una leyenda que el origen de Lebrija es mitológico: el dios Baco la fundó cerca de la ribera del océano Atlántico. En su casco histórico se han encontrado restos arqueológicos de un poblado calcolítico. La fundación de la ciudad según distintos autores se atribuye a los fenicios, de estos últimos se han encontrado en la localidad seis timiaterios de oro llamados Candeleros o Candelabros de Lebrija, fechados en el siglo VII a. C. y actualmente conservados en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
No obstante, según el último estudio presentado por Francisco Jordi Páez en el "X Congreso Internacional de Estudios Fenicios y Púnicos" de 2022 celebrado en el Palacio de Congresos de la isla de Ibiza en Santa Eulalia del Río, el nombre más antiguo es Naprisan (aunque escrito en neopúnico como n'psn y n'ps'n), y que según Samuel Bochart ('Geographiae sacrae pars prior [- altera] Phaleg seu De dispersione gentium...', 1651, p. 680) deriva de dos palabras hebreas: Nae-pritsa, del Hebreo: נאה (na’ah) "habitación" y פרצ (prṣ) "romper o hacer una brecha") que, según el mismo Bochart, se traduce como "habitatio eruptionis aquae" ("habitación del brote de las aguas")", es decir, "manantial". Esta ciudad era la más floreciente del Lacus Ligustinus ya que acuñó la moneda más activa, temprana y abundante adscrita a un grupo étnico identificado con los turdetanos.
En el siglo I a. C. la llaman Nabrissa Veneria, así se demuestra por el hecho de que acuñó moneda latina, llegando a la categoría de municipio de derecho latino bajo dominación romana.
Tras el oscuro paso de los visigodos, al producirse la conquista de la península ibérica por los musulmanes en el 711 d. C., Lebrija pasó a su poder después de la batalla de Guadalete y recibió el nombre de “Lebri-sah”.
Fue conquistada por Fernando III de Castilla en 1249, aunque los musulmanes todavía intentarán recuperarla en dos ocasiones posteriores, en 1263 y en 1340.
A finales de octubre de 1255 el infante Enrique de Castilla "el Senador", hijo de Fernando III de Castilla, apoyado secretamente por Jaime I de Aragón, se levantó en armas contra su hermano Alfonso X de Castilla, atacando desde sus ciudades de Arcos y Lebrija las tierras del rey, al tiempo que otros nobles, descontentos con Alfonso X, atacaban el reino desde las tierras de Vizcaya. Alfonso X envió a combatir contra el infante a Nuño González de Lara "el Bueno", quien le derrotó en una batalla campal, librada en las cercanías de Lebrija, y en la que las tropas alfonsinas vencieron gracias a la llegada de los refuerzos comandados por Rodrigo Alfonso de León, hijo ilegítimo de Alfonso IX de León. Después de su derrota, el infante Enrique se refugió en Lebrija pero, no pareciéndole un lugar seguro, buscó refugio en el reino de Aragón.
En 1264 el rey Alfonso X de Castilla la incorporó a la corona de Castilla, y en 1294 se le concede el título de ciudad. El núcleo urbano de Lebrija se asienta sobre las laderas que rodean el cerro del Castillo, con forma alargada en el sentido este-oeste. Está delimitado en tres de sus caras (sur, oeste y norte) por fuertes escarpados que imposibilitan la urbanización. El cerro constituye desde sus orígenes una vieja acrópolis fortificada. En la primera fase del dominio romano se reutiliza la fortaleza existente, pero en la época imperial el núcleo comienza a crecer extramuros en la única dirección posible (el este), coincidente con el camino de Sevilla.
Durante la dominación musulmana se reutiliza la ciudad intramuros, se reconstruye la muralla romana en todo su perímetro y se deforma la trama clásica, que adquiere la típica imagen árabe. El crecimiento extramuros se produce a partir del siglo XV con la construcción junto a la Puerta de Sevilla del Barrio Nuevo. Pero la expansión moderna comienza en el siglo XVIII urbanizando la calle perpendicular a la puerta principal, desde la plaza del Arco hacia el este (calle Corredera) y su paralela por el sur (actual calle Andrés Sánchez de Alva). Durante el siglo XIX la actual plaza de España se constituye en centro de la ciudad moderna. Surgen de forma radial calles frente a las tres puertas de la ciudad histórica, al tiempo que se renueva la ciudad intramuros. A finales del siglo XIX, se construye el ferrocarril al oeste del núcleo y en dirección norte-sur, constituyendo un límite al crecimiento urbano hacia la marisma.
En la primera mitad del siglo XX se produce la colmatación de las manzanas originadas en los dos siglos anteriores por las calles radiales y sus correspondientes transversales. El crecimiento del área urbanizada es mínimo, sobre todo en comparación con el que se produce desde los años 1950. A partir de entonces, el desarrollo se orienta sobre todo hacia el norte, siguiendo el camino que une la ciudad vieja con la estación, y hacia el noreste, en los bordes de la salida a Sevilla. La tipología edificatoria es abierta, a base de bloques y promoción por polígonos (caso de la barriada Blas Infante). El único eje urbano de gran dimensión es la avenida de Andalucía, situada sobre el camino de la estación, y que da continuidad al eje norte-sur de la ciudad histórica.
La Guerra de la Independencia y la pérdida de los territorios de ultramar dan al traste con esta etapa de auge y la ciudad entra en un período de moderado pero constante crecimiento, pasando la población de 6200 habitantes en 1850 a 12 000 habitantes en 1920 y 18 300 habitantes en 1980. El conjunto del término llegaba en ese último año a los 26 000 habitantes incluyendo el núcleo del El Cuervo, cuya formación como casco urbano se produce a partir de 1950, y la población de las áreas no urbanas.
Lebrija cuenta con una población de 27 788 habitantes (INE 2025).
Su principal fuente de ingreso es la agricultura, destacando la remolacha azucarera como cultivo de regadío fundamental junto con el algodón y el trigo como principal cultivo de secano. También se puede destacar en cuanto a los cultivos, la implantación de productos hortofrutícolas, con el tomate de industria como principal referente y su antigua tradición vinatera. Las uvas cultivadas en su término pueden ser usadas para hacer jereces, pero además existe una denominación de origen propia: Vino de calidad de Lebrija, cuyos vinos han triunfado en numerosos concursos internacionales.
En cuanto a la artesanía, Lebrija también es conocido por su tradición alfarera.
Evolución de la deuda viva municipal
El concepto de deuda viva contempla sólo las deudas con cajas y bancos relativas a créditos financieros, valores de renta fija y préstamos o créditos transferidos a terceros, excluyéndose, por tanto, la deuda comercial.