Lev Davídovich Bronstein (en ruso: Лев Давидович Бронштейн, romanización Lyev Davídovich Bronshteyn) (Yánovka, Gobernación de Jersón, 26 de octubrejul./ 7 de noviembre de 1879greg.-Ciudad de México, 21 de agosto de 1940), más conocido como León Trotski, fue un político, escritor, revolucionario y filósofo marxista de origen judío asquenazí. Fue una figura clave en la Revolución de 1905, la Revolución de Octubre de 1917, la Guerra civil rusa y el establecimiento de la Unión Soviética, de la cual fue exiliado en 1929 antes de su asesinato en 1940. Trotsky y Vladimir Lenin fueron ampliamente considerados las dos figuras más destacadas del Estado soviético desde 1917 hasta la muerte de Lenin en 1924. Ideológicamente marxista y leninista, las ideas y creencias de Trotsky inspiraron una corriente del marxismo conocida como trotskismo.
Trotsky se unió al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia en 1898, siendo arrestado y exiliado a Siberia debido a sus actividades. En 1902, escapó a Londres, donde conoció a Lenin. Inicialmente, Trotsky simpatizó con los mencheviques en contra de los bolcheviques de Lenin durante el cisma del partido en 1903, pero en 1904 se declaró independiente de facciones. Durante la Revolución de 1905, Trotsky fue elegido presidente del Sóviet de San Petersburgo. Fue exiliado nuevamente a Siberia, pero escapó en 1907 y vivió en el extranjero. Tras la Revolución de Febrero de 1917, Trotsky se unió a los bolcheviques y fue elegido presidente del Sóviet de Petrogrado. Aunque inicialmente y tuvo disputas ideológicas y personales con el líder bolchevique, Vladímir Lenin, Trotski fue uno de los organizadores clave de la Revolución de Octubre, que permitió a los bolcheviques tomar el poder en noviembre de 1917 en Rusia. En su calidad de Comisario del Pueblo para Asuntos Exteriores, negoció la retirada de Rusia de la Primera Guerra Mundial mediante la Paz de Brest-Litovsk. Ejerció como Comisario del Pueblo para Asuntos Militares entre 1918 y 1925; durante este periodo, tuvo a su cargo la creación del Ejército Rojo que consolidaría definitivamente los logros revolucionarios venciendo a un pobre apoyo de ejércitos extranjeros y a los ejércitos blancos durante la guerra civil rusa; apoyó al Terror Rojo y fue condecorado con la Orden de la Bandera Roja. En 1922, Lenin formó un bloque con Trotsky para oponerse a la creciente burocracia soviética y aquel propuso que Trotsky asumiera el cargo de vice primer ministro, pero Trotsky declinó la oferta. A partir de 1923, Trotsky encabezó la facción de la Oposición de izquierda del partido, la cual abogaba por mayores niveles de industrialización, la colectivización voluntaria y la democratización interna del partido, todo ello dentro del marco de la Nueva Política Económica.
Tras la muerte de Lenin en 1924, Trotsky se enfrentó política e ideológicamente a Iósif Stalin — quien pronto lo superó políticamente —, liderando la oposición de izquierda, lo que le causó el exilio y posterior asesinato. Trotsky fue expulsado del Politburó en 1926 y del partido en 1927; fue exiliado a Alma Ata en 1928 y deportado en 1929. Vivió en Turquía, Francia y Noruega antes de establecerse en México en 1937. Tras su exilio de la Unión Soviética, fue el líder de un movimiento internacional de izquierda revolucionaria identificado con el nombre de trotskismo y caracterizado por la idea de la revolución permanente, el Programa de Transición, y el frente unido. Durante su exilio, Trotsky escribió textos polémicos contra el estalinismo, abogando por el internacionalismo proletario frente a la teoría de Stalin del «socialismo en un solo país». La teoría de la revolución permanente de Trotsky sostenía que la revolución solo podría sobrevivir si se extendía a países capitalistas más avanzados. En La revolución traicionada (1936), argumentó que la Unión Soviética se había convertido en un «Estado obrero degenerado» y, en 1938, fundó la Cuarta Internacional como alternativa a la Comintern. Tras ser condenado a muerte en ausencia durante los juicios farsa de Moscú en 1936, Trotsky fue asesinado en 1940 en la Ciudad de México por Ramón Mercader, un agente español del NKVD soviético, por orden de Stalin.
Borrado de la historia oficial bajo el régimen de Stalin, Trotsky fue uno de los pocos de sus rivales que nunca fue rehabilitado políticamente por los líderes soviéticos posteriores. En el mundo occidental, Trotsky emergió como un héroe de la izquierda antiestalinista por su defensa de una forma de socialismo más democrática e internacionalista frente al totalitarismo estalinista, así como por sus contribuciones intelectuales al marxismo. Si bien algunas de sus acciones en tiempos de guerra resultan controvertidas —tales como su defensa ideológica del Terror Rojo o la violenta represión de la rebelión de Kronstadt—, la historiografía sitúa el liderazgo de Trotsky al frente del Ejército Rojo en un lugar destacado entre las figuras históricas, y se le reconoce su decisiva participación en el desarrollo militar, económico, cultural y político de la Unión Soviética.
Lev (León) Davídovich Bronstein fue el quinto hijo de una pareja de pequeños terratenientes judíos de clase media nacido el 7 de noviembre de 1879 en la hacienda de Yánovka —nombre derivado de su anterior propietario—, en la Gobernación de Jersón. Su abuelo, también llamado León, había abandonado su localidad natal cerca de Poltava para instalarse en el campo cerca de Jersón. Su padre —analfabeto— había sido el único vástago de León que había triunfado en la vida rural, convirtiéndose en próspero granjero, caso poco frecuente para un judío ruso de la época, tanto por las restricciones legales a la posesión de tierras por hebreos como por la reticencia de estos a dedicarse a la labranza. León nació el mismo año que su padre había adquirido la granja y se había instalado en la modesta casa de la propiedad. Con gran esfuerzo, la familia había ido progresando. Su madre, a la que Trotski estaba menos unido que a su padre, era más cultivada que David, su marido: se suscribió a una biblioteca y leía a sus hijos, consciente de la importancia de su educación. De los ocho hijos de la pareja solo cuatro alcanzaron la edad adulta; los demás murieron de escarlatina o difteria. Aunque judíos, sus padres David y Anna, no eran muy religiosos ni seguían estrictamente las tradiciones judías; el padre se declaraba ateísta. Solo cuando los niños eran aún pequeños y la familia más pobre, esta acudía a una sinagoga cercana a celebrar las festividades hebreas. En la casa se hablaba una mezcla de ucraniano y ruso, pero no yidis. Uno de sus sobrinos fue el productor de cine Samuel Bronston (Bronstein). La familia vivía en una granja cercana a las tierras que el padre de Trotski había comprado y comenzado a cultivar en la década de 1850. La infancia de Trotski transcurrió en la granja familiar; malo para los deportes, hacía amigos gracias a la ironía y a las bromas. A los siete años, fue enviado por primera vez a la escuela de la cercana aldea de Gromokley, a aprender ruso, hebreo y matemáticas en una escuela judía, donde la mayoría de los alumnos, a diferencia del pequeño Trotski, hablaban yidis. Incapaz de comunicarse con sus compañeros en un idioma que desconocía, fue devuelto a la casa paterna a los pocos meses, descontento de la experiencia.
Adolescencia cosmopolita en Odesa
A los nueve años, en la primavera de 1888, fue enviado a residir con un sobrino de su madre y su esposa, que vivían en Odesa, entonces la «Marsella rusa», ciudad cosmopolita y el primer contacto con la vida urbana de Trotski. Este comenzó a recibir una educación más formal y refinada. En la modesta casa —Trotski durmió durante cuatro años en el comedor—, en la que el joven Trotski pasó seis años, leía teatro y a los clásicos rusos y europeos y ayudaba a su primo a fundar una editorial, empresa que lo familiarizó con las tareas de una imprenta y con el mundo literario. Se convirtió en un lector voraz y en un joven atildado, costumbres que mantuvo durante toda su vida. A pesar del ambiente intelectual y reformista de los Shpentser en el que se criticaba el sistema zarista y se leían obras prohibidas, se trataba de que las ideas radicales no influyesen en Trotski y no se le permitía leer periódicos. Tras un año de preparación para el examen de ingreso, necesario por su escasa edad, asistió a la escuela de habla alemana Realschule zum Heiligen Paulus, perteneciente a la catedral luterana de San Pablo de Odesa, la cual había sido fundada por alemanes del mar Negro para educar a jóvenes de su colectividad pero también admitía a alumnado de distintos credos y culturas. Allí se mostró como buen alumno, trabajador, ordenado, educado y bien vestido. También comenzó a mostrar orgullo, irascibilidad e intransigencia, como él mismo recordó más tarde, características que también marcaron su carácter de adulto. En su segundo año, sin embargo, una travesura escolar condujo a su expulsión temporal y a su vuelta a la granja familiar. Pronto regresó a los estudios, donde siguió mostrándose como buen alumno. Su padre trató de que aprendiese la Biblia y hebreo durante las vacaciones escolares, pero la persona contratada para ello resultó ser ateísta, como lo era ya Trotski. Las clases de religión de la escuela luterana tampoco hicieron mella en Trotski, que no celebró la tradicional fiesta de paso a la edad adulta. A pesar de la importancia de la cultura hebrea en Odesa, Trotski se crio en un ambiente secular, atraído por el teatro, la ópera y la literatura.