Lev Nikoláievich Tolstói (en ruso, Лев Николаевич Толстой; Yásnaya Poliana, 9 de septiembre de 1828 - Astápovo, 20 de noviembre de 1910), conocido en español como León Tolstói, fue un escritor ruso. Es considerado uno de los escritores más importantes de la literatura mundial. Sus dos obras más famosas, Guerra y paz y Ana Karenina, están consideradas como la cúspide del realismo ruso, junto a obras de Fiódor Dostoyevski. Fue nominado para el Premio Nobel de Literatura todos los años consecutivamente de 1902 a 1906 y recibió nominaciones para el Premio Nobel de la Paz en 1901, 1902 y 1910; el hecho de que nunca ganara es una gran controversia del premio Nobel.
Nacido en una familia aristocrática rusa en 1828, es mundialmente conocido por las novelas Guerra y paz (1869) y Ana Karénina (1877), a menudo citadas como pináculos de ficción realista. Primero alcanzó el éxito literario en su juventud con su trilogía semiautobiográfica, Infancia, Adolescencia y Juventud (1852-1856), y Relatos de Sebastopol (1855), basada en sus experiencias en la Guerra de Crimea. La ficción de Tolstói incluye docenas de cuentos y varias novelas cortas como La muerte de Iván Ilich (1886), Felicidad conyugal (1859) y Hadji Murat (1912). También escribió obras de teatro y numerosos ensayos filosóficos.
En la década de 1870, Tolstói experimentó una profunda crisis moral, seguida de lo que él consideró un despertar espiritual igualmente profundo, como se describe en su obra de no ficción Una confesión (1882). Su interpretación literal de las enseñanzas éticas de Jesús, centrada en el Sermón de la montaña, lo convirtió en un ferviente anarquista cristiano y pacifista. Sus ideas sobre la «no violencia activa», expresadas en libros como El reino de Dios está en vosotros, tuvieron un profundo impacto en grandes personajes como Gandhi y Martin Luther King. Tolstói también se convirtió en un defensor dedicado del georgismo, la filosofía económica de Henry George, que incorporó a sus escritos, particularmente en Resurrección (1899).
Tolstói ha recibido elogios de innumerables escritores y críticos, tanto en vida como después. Virginia Woolf lo llamó «el más grande de todos los novelistas», y Gary Saul Morson se refirió a Guerra y Paz como la mejor de todas las novelas.
Tolstói nació en Yásnaya Poliana, la finca que poseía su familia en la Gobernación de Tula (Rusia), a unos 210 kilómetros al sur de Moscú. Los Tolstói eran una conocida familia de la antigua nobleza rusa. León fue el cuarto de los cinco hijos del conde Nikolái Ilich Tolstói, un veterano de la Guerra Patria de 1812, y la condesa Maríya Tolstaya (Volkónskaya). Su madre murió antes de que él cumpliera dos años, y su padre la sucedió en 1837, cuando León tenía nueve años. Su abuela murió 11 meses después, y luego su siguiente tutora, su tía Aleksandra, en 1841. Tolstói y sus cuatro hermanos fueron transferidos al cuidado de otra tía en Kazán, en el oeste de Rusia. Tolstói mencionaba a una prima que vivía en Yásnaya Polyana, Tatiana Aleksándrovna Yergólskaya («Tía Toinette», como la llamaba), como la mayor influencia en su infancia, y más tarde, en su adultez, Tolstói le escribió algunas de sus cartas más conmovedoras. A pesar de la constante presencia de la muerte, Tolstói recordaba su infancia en términos idílicos.
Educado en casa por tutores, Tolstói se matriculó en la Universidad de Kazán en 1844 como estudiante de lenguas orientales. Su pobre desempeño académico pronto lo obligó a trasladarse a la facultad de derecho, menos exigente, donde escribió una comparación entre El espíritu de las leyes, del filósofo político francés Montesquieu, y el nakaz (instrucciones para un código legal) de Catalina la Grande. Interesado en la literatura y la ética, se sintió atraído por las obras de los novelistas ingleses Laurence Sterne y Charles Dickens, y particularmente por los escritos del filósofo francés Jean-Jacques Rousseau, al punto de llevar un medallón con un retrato de este en lugar de una cruz. Sin embargo, pasaba la mayor parte del tiempo bebiendo y jugando. Tras dejar la universidad en 1847 sin obtener un título, Tolstói regresó a Yásnaya Poliana, donde planeaba autoeducarse, administrar sus propiedades y mejorar la situación de sus siervos. A pesar de sus frecuentes propósitos de cambiar de vida, continuó con su vida díscola durante estancias en Tula, Moscú y San Petersburgo, llevando un estilo de vida relajado y sin prisas. Comenzó a escribir durante este período, incluyendo su primera novela Infancia, un relato ficticio de su propia niñez, que se publicó en 1852.
Durante este periodo de su vida, su intención era buscar un empleo o un casamiento conveniente. En aquel período de indecisiones, acosado de deudas contraídas en el juego, su hermano Nikolái, teniente de artillería, lo insta a ir con él al Cáucaso, en el Valle del Térek. Al llegar a la stanitsa en 1851, Tolstói se desilusiona y se arrepiente de su viaje. Pocos días después, acompaña a su hermano que debía escoltar un convoy de enfermos, hasta el fuerte de Stary-Yurt. Cruzan las fuentes termales de Goriachevodsk donde Tolstói, algo reumático, aprovecha para tomar baños termales y donde conoce a la cosaca Márenka, idilio que reaparece en su novela corta Los cosacos. Poco después se declara la Guerra de Crimea (1853-1856). Tolstói no pertenecía al ejército, pero en una de las campañas de la guerra, el comandante, príncipe Aleksandr Bariátinski, repara en él y tras unos exámenes Tolstói ingresa a la brigada de artillería, en la misma batería que su hermano, como suboficial. Tiempo después consigue permiso para una cura reumática en las aguas termales en Piatigorsk, donde, aburrido de pasar largas horas encerrado en su habitación, se dedica a la escritura. El 2 de julio de 1852, termina Infancia y fruto de su estancia escribe La tala del bosque y los Relatos de Sebastopol.
Tolstói estuvo en Sebastopol durante el asedio de 11 meses de la ciudad entre 1854 y 1855, donde los muertos y heridos en combate o por enfermedad alcanzaron el número de 102 000, incluyendo la batalla del río Chorna. Durante la guerra, fue reconocido por su valentía y ascendido a teniente. Poco después, consternado por la cantidad de muertes en la guerra, abandonó el ejército tras el fin de la guerra, y se reintegró a la frívola vida de San Petersburgo, sintiendo un gran vacío e inutilidad.
Después de la guerra y carrera literaria
Tras la guerra de Crimea, Tolstói fue inicialmente aclamado por el mundo literario de San Petersburgo. Pero su vanidad quisquillosa, su negativa a unirse a ningún bando intelectual y su insistencia en su completa independencia pronto le granjearon la antipatía de la intelectualidad radical. Durante toda su vida, seguiría siendo un «arcaísta», opuesto a las tendencias intelectuales predominantes.
En 1857, Tolstói viajó a París y regresó tras haber perdido todo su dinero en el juego. A su regreso a Rusia, decidió que su verdadera vocación era la pedagogía, por lo que organizó en su finca una escuela para niños de los campesinos, recién emancipados de la servidumbre en 1861. Tras recorrer Europa occidental para estudiar la teoría y la práctica pedagógicas, publicó doce números de la revista Yásnaya Polyana (1862-1863), en los que se incluyeron sus provocadores artículos «Progréss i opredeléniye obrazovániya» («El progreso y la definición de la educación»), en el que negaba que la historia tenga leyes subyacentes, y «Komú u kogó uchítsya pisat, krestyánskim rebyátam u nas ili nam u krestyánskij rebyat?» («¿Quién debería aprender a escribir de quién: los niños campesinos de nosotros, o nosotros de los niños campesinos?»), que invierte la respuesta habitual a la pregunta. Tolstói describió los principios de las escuelas en su ensayo de 1862 «La escuela en Yásnaya Poliana». Sus experimentos educativos fueron efímeros, en parte debido al acoso de la policía secreta zarista. Sin embargo, como precursora directa de la Escuela de Summerhill de A.S. Neill, la escuela de Yásnaya Poliana puede considerarse con razón el primer ejemplo de una teoría coherente de educación democrática.