Laureano Eleuterio Gómez Castro (Bogotá, 20 de febrero de 1889 ‑ Bogotá, 13 de julio de 1965), fue un ingeniero, periodista y político colombiano, líder histórico del Partido Conservador Colombiano durante gran parte del siglo XX. Ejerció como presidente de Colombia entre 1950 y 1951. Aunque fue elegido para el periodo 1950-1954, su mandato se vio interrumpido por problemas de salud y, finalmente, por el golpe de Estado del general Gustavo Rojas Pinilla el 13 de junio de 1953.
Fue una de las figuras más polarizantes de la historia nacional. Sus seguidores lo apodaron "El Hombre Tempestad", "El Tribuno del Siglo XX" y "El Monstruo" (en alusión a su oratoria y fuerza política), mientras que en sectores populares y adversarios era conocido como "El Basilisco". Bajo su liderazgo, el conservatismo mantuvo una postura férrea frente al liberalismo, marcando el periodo conocido como La Violencia.
A Gómez se le considera uno de los oradores más eminentes de Colombia. Es, además, un personaje controvertido en la historia de Colombia hasta el día de hoy. Tenía unas posturas binarias que no daban cabida a ningún matiz. Su nacionalismo, mezclado con un pensamiento católico preconciliar, ortodoxo y conservador lo acercaron al nacionalcatolicismo español con el que mantuvo una fuerte cercanía, hasta el punto de elegir a la España franquista como destino cuando tuvo que exiliarse de Colombia.
Como político y periodista, siempre estuvo engarzado en fuertes y airados enfrentamientos dialécticos, en los que llegaba a obligar a ministros y presidentes a renunciar. Esta virulencia en el debate no excluyó a personas dentro y fuera de su propio partido, con los que mantuvo sendas pugnas. Sin embargo, fue líder del conservatismo entre 1933 hasta 1953, tiempo en el que transcurrió la llamada República Liberal, encabezando, de este modo, el bloque opositor, y tiempo en el que, también, resultó elegido presidente en 1949, dentro de una campaña en la que fue el único candidato, pues los liberales no presentaron candidatos alegando problemas de seguridad, dados la proliferación de La Violencia que asolaba a Colombia desde 1925 y el asesinato de familiares de otros candidatos antes de elecciones.
Como se dijo, fue presidente de Colombia entre el 7 de agosto de 1950 y el 13 de junio de 1953 (aunque bajo licencia médica desde 1951), y el tercero en la historia de Colombia en tener como profesión la ingeniería. Sólo ejerció la presidencia durante poco más de un año, debido a problemas de salud que lo llevaron a solicitar una licencia, tras la cual retomó el poder el mismo día en que fue derrocado por un golpe militar pacífico. Su gobierno fue polémico porque diversas fuentes contrarias a su imagen lo acusaron de ser instigador de la violencia bipartidista, imagen que se ha ido apaciguando lentamente con los años por el revisionismo de las fuentes que lo sustentan.
Expulsado de Colombia junto a su familia, vivió en España hasta el ocaso del gobierno de la Junta Militar, donde pactó desde el exilio y junto con el expresidente liberal Alberto Lleras Camargo la creación del Frente Nacional con el objetivo de poner fin al gobierno de Rojas Pinilla, que amenazaba el poder que conservadores y liberales mantenían desde hacía décadas. De regreso a Colombia, su pensamiento dio un viraje hacia la cordialidad con los liberales, sus enemigos de antaño, hasta su retiro definitivo de la política en 1962. Falleció en 1965 a los 76 años. Se le considera uno de los ideólogos de la extrema derecha colombiana y opositor de los derechos de las mujeres. Se le asocia frecuentemente como simpatizante del franquismo y es reconocido por su autoritarismo y sus posturas racistas, supremacistas blancas, antisemitas y elitistas.
En la actualidad, su figura ha comenzado a ser nuevamente ensalzada por grupos de derecha y nacionalistas, especialmente entre la juventud de su otrora Partido Conservador. Su corriente de pensamiento es conocida como laureanismo y se opone al progresismo. Esta corriente es actualmente seguida por grupos como la Unión Nacionalista Colombiana, la centroderecha, centro e izquierda política, así como al conservadurismo moderado o también llamado ospinopastranismo, actual influencia mayoritaria en el Conservadurismo. Fue padre del dirigente, periodista, jurista e intelectual conservador Álvaro Gómez Hurtado, quien fue candidato a la presidencia, sin éxito, tres veces, y fue uno de los artífices de la progresista Constitución de 1991. Su nieto Enrique Gómez ha continuado su legado político a través de la plataforma del Movimiento de Salvación Nacional, que es más próxima a la doctrina de su hijo asesinado Álvaro Gómez Hurtado.
Laureano Eleuterio Gómez Castro nació el 20 de febrero de 1889, en el seno de una familia católica y conservadora de comerciantes originarios de Ocaña, Norte de Santander (cuna del Partido Conservador Colombiano).
Existe controverisa sobre su lugar exacto de nacimiento, ya que según cronistas que lo conocieron, el bebé nació antes que su madre embarazada pudiera llegar a Bogotá. De hecho, el deseo de su padre era que toda su familia creciera en la capital del país, para que tuviera mejores oportunidades, viajando con su esposa embarazada, quien dio a luz al bebé saliendo del puerto de Honda, en un intento de darlo a luz en Bogotá.
El 15 de abril, el bebé fue bautizado en la iglesia de San Agustín, por el influyente sacerdote católico colombiano Carlos Cortés Lee. Al parecer la controversia de haber nacido o no en Bogotá se da porque se tomó como su lugar de nacimiento la ciudad donde fue registrado su bautizo, Bogotá.
A los 8 años, Laureano ingresó al colegio de San Bartolomé, centro educativo de la élite capitalina regentado por los jesuitas, y luego ingresó a estudiar ingeniería civil en la Universidad Nacional, graduándose, a los 20 años, el 19 de julio de 1909. Empezó trabajando en la empresa encargada de la construcción del ferrocarril de Antioquia pero pronto dejaría su puesto para fundar y ser director del periódico La Unidad, el 2 de octubre de ese mismo año. Desde este periódico haría una crítica virulenta a muchas situaciones y personajes de la vida pública nacional, que le valdrían el temor de muchos como fiscalizador contundente de la moral social.
En 1909, estando aún en la universidad, se unió a las juventudes del Partido Conservador. Desde el comienzo fue crítico con su mismo partido. Se opuso, así, al gobierno de Rafael Reyes Prieto, por la falta de garantías de su gobierno, defendiendo al destituido vicepresidente Ramón González Valencia. Al final, el general Rafael Reyes, se vio obligado a renunciar.
Para 1911, fue representante a la Cámara y diputado de la Asamblea Departamental de Cundinamarca, aparte de convocar desde su periódico el primer Congreso Eucarístico Nacional de 1913, asistiendo como delegado de la Asamblea Departamental de Antioquia. Entre ese año y 1916 fue representante a la Cámara por segunda vez, pese a que su elección se anuló por la falta de edad para ejercer el cargo, de acuerdo a la Constitución. En 1915 Gómez entró en controversia con el arzobispo bogotano Bernardo Herrera Restrepo.
En 1914, durante una sesión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores en el congreso, fue apodado El Ovejo por el entonces canciller de Colombia, Marco Fidel Suárez, quien en un debate por un tratado exterior con Ecuador atacó a Suárez y sus compañeros, pretendiendo llamar "ovejos" a los que se alienaban a la votación a favor del tratado. Suárez, hombre cultísimo y conocedor de la lengua castellana corrigió a Gómez, indicando que no se decía "ovejos" a los machos de esa especie, sino "carneros". El apodo lo acompañó durante su ascenso al poder, y al parecer, cuando Suárez fue elegido presidente, Laureano se le opuso con tanta ferocidad que fue uno de los promotores de su renuncia en 1921.
El 19 de diciembre de 1918, es condenado a cumplir seis meses de prisión en la cárcel de correccionales, en el proceso que por calumnia e injuria le entabló el ministro de guerra, Jorge Roa.