Larry Kramer (Bridgeport, Connecticut, 25 de junio de 1935 - Manhattan, Nueva York, 27 de mayo de 2020) fue un escritor, productor de cine y activista gay estadounidense.
Comenzó su carrera reescribiendo guiones para Columbia Pictures, lo que le llevó a Londres, donde trabajó para United Artists. En Londres escribió el guion para la película Mujeres enamoradas (1969), por el que consiguió una nominación al Óscar. Kramer introdujo un estilo polémico y beligerante en su novela de 1978 Faggots (Maricones). El libro generó críticas desiguales, pero una enfática denuncia desde elementos de la comunidad gay por su retrato parcial de las relaciones homosexuales en la década de 1970 como superficiales y promiscuas.
Kramer fue testigo directo de la aparición y avance de la enfermedad que más tarde se denominaría síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) entre sus amigos a inicios de la década de 1980. Fue cofundador de Gay Men's Health Crisis (GMHC), que se ha convertido en una de las mayores organizaciones privadas del mundo que ayuda a personas con sida. Kramer, cada vez más frustrado con la parálisis burocrática y la apatía de los hombres homosexuales frente a la crisis del sida en los Estados Unidos, pensó en llevar su activismo más allá de los servicios sociales que ofrecía el GMHC. Expresó esa frustración escribiendo la obra de teatro The Normal Heart, estrenada en el The Public Theater en Nueva York en 1985. Su activismo político continuó con la fundación de AIDS Coalition to Unleash Power (ACT UP) en 1987, una influyente organización de protesta por acción directa, que tenía como objetivo sensibilizar la atención del público para luchar contra la crisis del sida. ACT UP ha contribuido decisivamente al cambio de la política sanitaria y la percepción de las enfermos de sida en Estados Unidos, además de generar una gran conciencia en torno al VIH y las enfermedades relacionadas con el sida.
Kramer fue finalista del Premio Pulitzer por su obra de teatro The Destiny of Me (1992) y recibió en dos ocasiones el Premio Obie. Kramer residió en Manhattan y Connecticut.
El más joven de dos hermanos, Kramer nació en Bridgeport (Connecticut), considerado un «hijo no deseado» por sus padres judíos, un abogado y una trabajadora social. Cuando su familia se trasladó a Maryland, Kramer se encontró en una situación socioeconómica más baja que sus compañeros de educación secundaria. Kramer ya había tenido relaciones sexuales con uno de sus compañeros en los primeros años de secundaria, pero salía con compañeras de clase durante sus últimos años de secundaria. El padre de Kramer quería que se casase con una mujer adinerada y le presionó para que se hiciese miembro de Pi Tau Pi, una fraternidad judía.
Kramer se matriculó en la Universidad de Yale en 1953, donde tuvo dificultades de adaptación. Se sentía solo y sus notas eran más bajas de lo que estaba acostumbrado. Trató de suicidarse con una sobredosis de aspirina, porque se sentía como el «único estudiante gay del campus». La experiencia le empujó a explorar su sexualidad y lo colocó en el camino de la lucha por «la dignidad de las personas homosexuales». El siguiente semestre tuvo un amorío con su profesor de alemán — su primera relación romántica correspondida con un hombre. Cuando el profesor fue invitado a estudiar en Europa, sugirió a Kramer que lo acompañase, pero Kramer decidió no ir.
Yale había sido una tradición familiar: el padre de Kramer, el hermano mayor, Arthur, y dos tíos habían sido alumnos. Kramer disfrutó del club de teatro de la universidad durante el resto de su tiempo en Yale y se graduó en 1957 en filología inglesa.
Según Kramer, cada una de las obras de teatro que escribió derivan de un deseo de entender la naturaleza del amor y sus obstáculos. A los 23 años Kramer comenzó su andadura en la producción cinematográfica, trabajando como teletipista en Columbia Pictures, empleo que aceptó porque la máquina estaba en frente de la oficina del presidente de Columbia. Finalmente, conseguiría un puesto en el departamento de historias, revisando guiones. Su primer crédito como autor fue un diálogo escrito para Here we go round the mulberry bush, una comedia erótica sobre adolescentes. A este trabajo le siguió el guion de Mujeres enamoradas, nominado en 1969 a un Óscar al mejor guion adaptado; una adaptación de la novela de D. H. Lawrence. Su siguiente colaboración fue lo que Kramer afirmaba ser «la única cosa de la que me avergüenzo en mi vida», la versión musical de 1973 de la película de Frank Capra, Horizontes perdidos (1937), que resultó ser un estrepitoso fracaso comercial y de crítica. Kramer ha afirmado que la muy negociada remuneración recibida por esta película, en la que su hermano invirtió con acierto, es lo que le permitió tener una autosuficiencia económica.
Kramer comenzó a integrar la homosexualidad como tema en sus obras y trató de escribir para el teatro. Escribió Sissies' scrapbook («El álbum de recortes de los mariquitas») en 1973 (más tarde reescrito como Four friends, «Cuatro amigos»), una obra dramática sobre cuatro amigos, de los que uno es gay, y sus relaciones disfuncionales. Kramer la caracterizó como una obra sobre la «cobardía y la inhabilidad de algunos hombres para crecer, dejar atrás las ataduras emocionales de los compañeros de universidad y asumir las responsabilidades adultas». La obra se estrenó en un teatro montado en una antiguo gimnasio del YMCA en la calle 53 con la 8ª Avenida en Nueva York, denominado Playwrights Horizons. Esta experiencia del teatro en vivo le hizo ver que escribir para el teatro era lo que quería hacer. Aunque la obra recibió una crítica más o menos positiva en el New York Times, fue cancelada por el productor y Kramer se disgustó de tal manera que decidió no volver a escribir para el teatro nunca más, afirmando más tarde, «Tienes que ser masoquista para trabajar en el teatro y un sádico para tener éxito en sus escenarios».
La siguiente obra de Kramer fue A minor dark age («Una edad oscura menor»), que no consiguió que se estrenara. Frank Rich, en la introducción a la colección de obras menos conocidas de Kramer publicada por Grove Press, escribió que «la calidad onírica del escrito es evocador» en Dark age y que sus temas, como la exploración de las diferencias entre el sexo y la pasión, «son esencias de sus obra completas» que presagian sus escritos futuros, incluyendo su novela de 1978, Faggots.
En 1978 Kramer entregó la versión definitiva de una novela, que había reescrito tres veces, en la que describía el estilo de vida de los hombres homosexuales en Fire Island y Manhattan. En la novela, Faggots («Maricones»), el protagonista es un trasunto del autor, un hombre que es incapaz de encontrar el amor porque en todas partes se topa con drogas y sexo sin emociones tanto en discotecas como bares de moda. Sobre su inspiración al escribir la novela: «Quería estar enamorado. Casi todo el mundo que conocía compartía el mismo sentimiento. Creo que la mayoría de las personas, en cierto nivel, querían lo que yo estaba buscando, tanto si hacían mofa de ello como si decían que no podemos vivir como los heterosexuales, o sea cual fuere la excusa que dieran.» El estudio previo que realizó consistió en una serie de entrevistas con muchos hombres y visitas a diversos establecimientos. Según iba entrevistando a la gente, oía una pregunta común: «¿Estás escribiendo un libro negativo? ¿Lo vas a hacer de forma positiva? ... Comencé a pensar, "Dios mío, la gente realmente debe tener sentimientos encontrados sobre las vidas que llevan." Y era verdad. Creo que la gente se sentía culpable sobre la excesiva promiscuidad y juerga.»
La novela generó un clamor desde la comunidad que retrataba; fue eliminada de las estanterías de la librería Oscar Wilde, la única librería gay de Nueva York, y a Kramer se le prohibió entrar en la tienda de ultramarinos cerca de su casa en Fire Island. A los críticos de Kramer les resultaba difícil creer que las relaciones amorosas homosexuales fueran en la vida real tal y como Kramer las describía en su libro; tanto la prensa gay como la prensa corriente dejaron al libro por los suelos. Sobre la recepción de la novela, Kramer afirmó, «El mundo heterosexual pensaba que yo era asqueroso y el mundo gay me trataba como si fuera un traidor. La gente casi me daba la espalda cuando pasaba a su lado. ¿Sabes cuál era mi crimen? Poner la verdad por escrito. Es lo que hago: he dicho la puta verdad a todo al que me he encontrado delante.» Sin embargo, Faggots se convirtió en uno de los superventas de la novela gay de todos los tiempos.