Tal Día como Hoy

Lanzarote

Isla del océano Atlántico perteneciente al archipiélago de Canarias (España)

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Lanzarote es una isla situada en el extremo más oriental del archipiélago canario (España), en el océano Atlántico. Forma parte de la provincia de Las Palmas. Su capital es Arrecife.

El nombre de la isla procede del marino genovés Lanceloto Malocello, quien la visitó en el siglo XIV. Con 166 476 habitantes (2024)​ Lanzarote es la tercera isla más poblada de Canarias, tras Tenerife y Gran Canaria, y la segunda de la provincia de Las Palmas. Con una superficie de 845,94 km² es la cuarta isla más extensa del archipiélago. En el centro-suroeste de la isla se encuentra el parque nacional de Timanfaya, que es una de las principales atracciones turísticas de Lanzarote. La isla es en su totalidad desde 1993 reserva de la biosfera de la Unesco.​

La explicación del nombre de la isla de Lanzarote es de las más claras y aceptadas de todos los topónimos del archipiélago canario. Existe consenso entre los historiadores en que el nombre procede del navegante genovés Lanceloto Malocello, quien la visitó por primera vez en el primer tercio del siglo XIV y de cuya presencia, al parecer, encontraron alguna huella los primeros conquistadores normandos: el castillo de Guanapay, el más antiguo de Lanzarote, se habría construido sobre una antigua torre edificada en 1312 por Malocello. La isla se denomina «Insula de Lançarotus Marocelus» en el primer portulano que recoge a las islas Canarias más o menos en su forma actual, el del mallorquín Angelino Dulcert, de 1339. En otras cartas y mapas posteriores esta denominación sufre alteraciones fonéticas, pero no cabe duda de que el nombre actual deriva del navegante genovés que en su día recaló en ella.

Sin embargo, en el pasado se daban otros significados del nombre actual de la isla. Así para el humanista Antonio de Nebrija, Lanzarote deriva de Lanza-rota, esto por habérsele roto la lanza a Jean de Bethencourt en el momento de saltar a tierra para la conquista de la isla. Autores como Leonardo Torriani, Juan de Abréu Galindo e incluso el tinerfeño José de Viera y Clavijo aceptaron esta teoría hoy considerada errónea.​ Estos mismos autores también supusieron que el nombre de la isla procedía de lance l'eau, que significa 'echa el agua', y que sería la gozosa expresión que los franceses dijeron cuando avistaron las costas lanzaroteñas.​ Para el filólogo Sebastián Sosa Barroso, el nombre de la isla derivaría de Isla Cerote o La cerote, siendo el cerote el jugo de la tabaiba. Sin embargo, se trata de otra teoría hoy considerada errónea.​

Parece que el vocablo aborigen Titerogakaet fue empleado por los majos para referirse a la isla con anterioridad a su conquista. Se trata de un término de origen bereber que ha sido emparentado con el tuareg tetergaget, 'la que está quemada', o bien con los vocablos titerok y akaet, que significarían 'Montaña Colorada'. Aunque también podría provenir de *Titerôqqak, 'una toda amarilla'.​ Del mismo modo, en la toponimia insular abundan las voces de origen indígena, como Yaiza, Tinajo, Teguise, Timanfaya y Guatiza, que comparten protagonismo con lugares de nombre hispánico como San Bartolomé y Puerto del Carmen.

Por su parte, los romanos bautizaron a la isla como Pluvialia o Invale, según se desprende en la obra de Plinio el Viejo llamada Naturalis Historia.​

El gentilicio formal es lanzaroteño, -a, aunque también de manera coloquial se utiliza la denominación conejero, -a. El gentilicio conejero, -a procede de un término empleado por los habitantes del Puerto de La Orotava (actual Puerto de la Cruz) en la isla de Tenerife. Esto debido a que los comerciantes lanzaroteños comerciaban en esta isla con pieles de conejo.​

Lanzarote es la más oriental de las islas del archipiélago canario y la más septentrional de las islas con administración propia (siendo La Graciosa la isla más septentrional del archipiélago). Además, es la cuarta isla más extensa y popularmente se la conoce como la isla de los volcanes, al identificarse con el manto volcánico que se extiende a lo largo de gran parte de su superficie consecuencia de la gran actividad volcánica de principios del siglo XVIII.

Lanzarote se encuentra a una distancia aproximada de 140 km de la costa noroccidental africana y a 1000 del punto más cercano del continente europeo, el sur de la península ibérica. Su punto más septentrional es el cabo o Punta Fariones, y el más meridional, punta del Papagayo. Su clima es subtropical con escasas precipitaciones. Tiene una superficie de 845,93 km² y una población de 159 021 habitantes (2023).

Consta de siete municipios de los que el más poblado es Arrecife, capital insular. Al norte de la isla se encuentran la isla de La Graciosa y los islotes deshabitados de Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste, que forman el archipiélago Chinijo, administrativamente dependiente de Lanzarote.

Las Peñas del Chache, situado en Haría, con 671 m de altitud, es el pico más elevado de la isla. Lanzarote fue declarada en 1993 reserva de la biosfera por la Unesco. Además, la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos recoge en esta isla un total de 13 entornos naturales, que suponen más del 40 % del territorio insular, entre los que destaca el parque nacional de Timanfaya.

Dedicada en el pasado principalmente a la agricultura y la pesca en el banco pesquero canario-sahariano, en la actualidad la economía de la isla gira en torno al sector servicios, fundamentalmente a la potente industria turística. A esta actividad ha comenzado a añadirse la viticultura, de importante peso en siglos anteriores y que se ha relanzado con la creación de la Denominación de origen para los vinos de Lanzarote.​

Lanzarote es históricamente conocida por ser una importante productora de tinte o carmín de la cochinilla, insecto que se cría en las pencas de las tuneras que son abundantes en las islas Canarias. Este tinte es muy preciado para la elaboración de bebidas (como colorante) y para la tintura de lanas y sedas. También se utiliza en elaboración de cosméticos.

La isla cuenta con el aeropuerto César Manrique Lanzarote, en el municipio de San Bartolomé; así como con los puertos marítimos: Puerto de los Mármoles en el municipio de Arrecife, y el puerto de Playa Blanca en el municipio de Yaiza.

Lanzarote, como todas las demás islas Canarias, es el producto de los procesos geológicos derivados de la apertura del Atlántico, iniciado en el Mesozoico, y agravado más recientemente por la presión existente en esta zona generada por el giro de África en el sentido de las agujas del reloj iniciado en la orogenia alpina del Terciario. Al comienzo de la apertura del Atlántico, comenzaron las emisiones de lava sin aflorar a la superficie hasta hace unos 20 millones de años en la vecina Fuerteventura y 15 millones de años en la isla de Lanzarote.​

La historia geológica de Lanzarote se divide en tres fases:

En una primera fase, hace 15 millones de años, durante el Mioceno, aparecen los restos más antiguos en la zona de Famara, al norte de la isla, y en los Ajaches, al sur. Actualmente, los procesos erosivos han desmantelado estas formaciones. Su morfología es la de edificios erosionados que han evolucionado a formas acarcavadas con una buena red de drenajes caracterizados por valles en forma de U, actualmente secos y áridos. Característico de estas formaciones es el risco de Famara, donde se encuentra la mayor altitud en la isla, unos 600 m. El punto más alto de Lanzarote se encuentra aquí, en las peñas del Chache con una altura de 671 m.

Una segunda fase es la que abarca la evolución de la geomorfología de Lanzarote desde el Mioceno hasta el Pleistoceno, que se caracterizó por los procesos erosivos de las dos formaciones, Famara y Ajaches. Posteriormente, han existido emisiones importantes de material magmático que han dado lugar a la unión de las dos formaciones antiguas. Se trata sobre todo del sector central de la isla, que se caracteriza por la existencia de alineaciones de edificios formando los ejes estructurales de la isla, que coinciden con los ejes de formación de Fuerteventura con dirección NE-SO, algunos con avanzado estado de desmantelamiento, con una evolucionada red de drenaje en formas redondeadas, amplios valles, vegas y moderadas penillanuras. Cabe decir que en esta etapa Lanzarote y Fuerteventura estaban unidas por el estrecho de la Bocaina y por la isla de Lobos. La última vez que lo estuvieron fue durante la última glaciación, la glaciación de Würm.

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