En el béisbol, un lanzador o pícher es el jugador que lanza la pelota desde el montículo hacia el receptor, con el objetivo de sacar al bateador e impedirle anotar carreras. A esta posición se le asigna el número 1. Normalmente, el lanzador debe lograr que la pelota llegue hasta el receptor sin permitir que el bateador golpee la pelota. Sin embargo, el lanzamiento debe llegar a la zona de strike o de lo contrario es contada como una bola mala. Cada bateador puede dejar pasar o fallar hasta dos bolas buenas para batear, de lo contrario (al recibir un tercer strike) pierde su turno y se dice que es puesto out por el lanzador. Por su parte, el lanzador tiene hasta tres oportunidades de lanzar una bola mala, dado que a la cuarta le regala la primera base al bateador de quien se dice entonces que se embasa por base por bolas (o walk).
El lanzador tiene libertad de lanzar múltiples estilos de pichadas, que incluyen bolas rápidas, curvas, etc. Para ello el receptor le propone opciones al lanzador por medio de señas las cuales el lanzador acepta o rechaza.
Durante el lanzamiento, el pícher debe mantener un pie en la goma del montículo. Lanza la pelota hacia el receptor quien la espera detrás del home. Al mismo tiempo el bateador, colocado en la caja de bateo, espera el lanzamiento y decide si intenta batearlo o si lo deja pasar. Si logra pegarle a la pelota en dirección al campo de juego y logra correr hasta llegar a la primera base antes de que el equipo contrario logre llevar la pelota hasta esa base, se dice que el bateador logra un hit; caso contrario si el batazo resulta ser un elevado y es atrapado «de aire». También puede no darle a la pelota sin impedir que el receptor la atrape, o puede dejar pasar una bola buena lo que cuenta como un strike, o puede golpear la pelota hacia fuera de los límites laterales del campo de juego, lo que se llama un foul.
Los lanzadores se pueden clasificar atendiendo a varios criterios.
Atendiendo al criterio del momento en que son utilizados, se pueden clasificar en:
Abridor se les llama a los lanzadores que generalmente inician un partido, tienen buen control y resistencia, pueden realizar al menos cien lanzamientos por juego. Algunos como Roy Halladay incluso han realizado cerca de 200 lanzamientos en algunos encuentros.
Relevista (Relief) se les llama a los lanzadores que suplen al abridor cuando sus capacidades disminuyen o por razones estratégicas del juego. Existen relevistas «largos» y «cortos», de acuerdo a la capacidad de lanzamientos que puedan lograr con efectividad, los relevistas largos generalmente sustituyen al abridor cuando a este le va mal en las primeras entradas del juego, los relevistas cortos («setup» y «cerrador») son los especialistas en las tres últimas entradas.
Como se anticipó, los relevistas pueden subclasificarse en tres categorías:
Relevista de medio juego (Middle relief Pitcher): comúnmente lanzan en la sexta o séptima entrada, o en situaciones donde se juegan varias entradas (como es el caso de los extra innings), también suelen utilizarse cuando se retira prontamente al lanzador inicial. Son llamados para reemplazar a los lanzadores iniciales poco efectivos esperando que actúen mejor. En las Grandes Ligas, son lanzadores provenientes de ligas menores que audicionan para desempeñar un papel más importante en el club, también pueden servir para «cuidar» a otros lanzadores más importantes de fatigas y lesiones. Aunque también es cierto que pueden ser todo lo contrario: lanzadores que no han logrado jugar un mejor papel en otros roles. Rudy Seanez es un ejemplo de un relevista de medio tiempo quien ha obtenido una larga y exitosa carrera.
Setup Pitcher. Debido a que la tradición hispanoamericana tiende a utilizar neologismos (como anglicismos o galicismos), es difícil encontrar una traducción a este tipo de lanzadores. Se suelen utilizar en las entradas séptima y octava, para que el cerrador juegue únicamente la entrada novena. Pueden jugar cuando el encuentro está empatado o incluso cuando están abajo en el marcador, lo que supone que existe alta probabilidad de que si realizan un buen trabajo se les acredite a ellos la victoria. Casi cada equipo tiene un lanzador izquierdo y uno derecho de este tipo. Un ejemplo de este tipo de lanzador es Mike Stanton.
Cerrador se les llama a los lanzadores que relevan para los últimos innings, son pues una variedad de relevistas, pero que terminan el juego, usualmente si se usa un abridor que pueda jugar a la perfección 7 o más entradas, se usa un Setup Pitcher en las entradas séptima y octava, y un cerrador por tan solo una entrada, aunque se pueden usar en 3 o más entradas. Se caracterizan por ser los mejores relevistas, debido a que en algunos juegos cerrados son críticos las últimas entradas. A pesar de ser tan talentosos como cualquier otro lanzador, pueden tener poca variedad de lanzamientos, poca resistencia a jugar varias entradas o son lanzadores iniciales que debido a lesiones ya no pueden jugar tantas entradas.
Importante es el hecho de que dichos lanzadores actúan bien tanto en contra de bateadores izquierdos como derechos (contrario a los especialistas contra zurdos o left-handed specialist). Usualmente tienen una bola rápida poderosa y dos o más lanzamientos de acompañamiento, pues no es necesario que tengan un vasto arsenal.
Un ejemplo de cerrador es el panameño Mariano Rivera, cerrador estrella de los Yankees, cerrador con más salvamentos en la historia de las Grandes Ligas.
La marca especial de este tipo de lanzadores es el Save (juego salvado):
«10.20 Se le acredita un Juego Salvado a un lanzador cuando este cumpla con las tres condiciones siguientes (según las reglas internacionales de béisbol):
(1) sea el lanzador cerrador en un juego ganado por su equipo, y
(2) cuando él no es el lanzador ganador, y
(3) su actuación se ajusta a una de las condiciones siguientes: