Lagunilla es un municipio y localidad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se integra dentro de la comarca de la Sierra de Béjar. Pertenece al partido judicial de Béjar y a la Mancomunidad Ruta de la Plata.
Su término municipal está formado por un solo núcleo de población, ocupa una superficie total de 42,52 km² y según los datos demográficos recogidos en el padrón municipal elaborado por el INE en el año 2025, cuenta con 414 habitantes.
Limita con Aldeacipreste, Montemayor del Río, El Cerro, Colmenar de Montemayor, Valdelageve, Sotoserrano y Zarza de Granadilla. Su altitud es de 910 m sobre el nivel del mar.
Lo más probable es que estuviese habitado por algún núcleo vetón. dado que este pueblo, procedente de Centroeuropa, se estableció en la parte suroccindental de la península ibérica. Vestigios suyos son los Castros y túmulos sepulcrales que se encontraron en ciertas fincas del Valle de Hornacinos.
La presencia romana en el valle queda confirmada por los hallazgos arqueológicos realizados de forma casual de vasijas de barro, piedras labradas, ladrillos e incluso monedas.
Lo que está probado es que el paso de Extremadura a la Meseta se hacía por las cercanías del valle, con la calzada romana tan próxima y que, además, uno de los tres asentamientos que Quinto Cecilio establece, es la mansión Caelionicco o Vicus Caecilius, que se situaba entre el llamado Coto, detrás de casa Adriano, en Puerto de Béjar a 132 millas de Mérida. Era lugar de descanso para los ejércitos que subían de Extremadura.
Esta vía, llamada antiguo camino Tartesio, después Vía de la Plata, que ponía en comunicación los pueblos del norte con los del sur constituyú una vía para el comercio y el abastecimiento de metales, sedas y especies. Cuando el general cartaginés Aníbal, en el año 220 a.c. conquistó Salamanca, también se sirvió de este camino, pero son los romanos los que le dan su verdadero valor, construyéndola y arreglándola como eje de sus conquistas.
Siglos más tarde, en 1273, cuando Alfonso X el Sabio crea el Concejo de la Mesta, la calzada cobra gran importancia comercial con la trashumancia, al trasladarse los rebaños del norte a tierras extremeñas.
Esta vía penetraba en la Abadía por el Valle de Hornacinos, subía un ramal entre Peñas Blancas y término de El Cerro, para continuar por Montemayor a unirse con a la Vía de la Plata por Valdefuentes de Sangusín, donde encontraba la Cañada Soriana. A la inversa, este ramal, llamado Cañada Real Merinas, venía de Montemayor e iba a pagar tributo al Puerto Real de la Abadía, luego había de pasar por Lagunilla, formando además, frontera con Aldeanueva del Camino.
Otro ramal de la calzada, arrancando de Aldeanueva, pasaba por Lagunilla y Valdelageve y se introducía en la Sierra de Francia. Esta desviación de la Vía de la Plata, era utilizada en la Edad Media, como ruta de peregrinos que iban a Santiago de Compostela y querían venerar a la Santísima Virgen de la Peña, pues las rutas de peregrinos no eran entonces caminos ininterrumpidos y los lugares de peregrinación, muchas veces, no estaban cerca de las calzadas, sino a varias leguas de ellas.
Volviendo al poblamiento del Valle, algunos arqueólogos opinan que ciertos núcleos urbanos romanos que no se han encontrado, podrían ser localizados en Hornacinos, pues el historiador Plinio el Viejo, entre los 37 estipendiarios, solo habla de 19.
Existen indicios de un cementerio romano en la finca de los Concejiles y un amplio muro de contención de aguas de un estanque.
Aunque parte de la Península no ofreció gran resistencia a la dominación roaman, sí la hubo en esta zona perteneciente a Lusitania, que al mando de Viriato se levantó contra las legiones romanas, manteniéndolas en jaque durante cierto tiempo. Leyendo al historiador Cea Bermúdez se dice que Viriato en el año 139 a. C., se refugió en Béjar, estableciendo sus campamentos por los alrededores, que pudieron ser también el origen de colonias y pueblos.
En el lugar denominado "La Torrecilla" se pueden encontrar restos de vasijas y ladrillos de aquella época. En el sitio denominado "El Bardal" se encontró lápida con la siguiente inscripción: "ACPVLSO. PONTIUS. PRIMIGEN. T.V.S. P.O.C.", en estos momentos se desconoce su propietario.
Alta Edad Media: los pueblos bárbaros
No se ha encontrado gran cosa sobre el largo mperíodo de dominación de los pueblos bárbaros por estas tierras. Fueron invasores como los Suevos que llegaron hasta Plasencia y Coria, habiendo invadido anteriormente las tierras llamadas de los arragones que se cree comprendían Las Hurdes y Las Batuecas.
Estos pueblos bárbaros luchan entre sí, quedando como vencedores los Visigodos. Según relata Saturnino García en "La Villa de Montemayor", en la fortaleza de este pueblo murió el rey Recesvinto, que habiendo venido a tomar los baños, cayó repentinamente enfermo. Como dictaban sus leyes, allí mismo fue proclamado nuevo rey Wamba.
También los árabes encontraron en la belleza y tranquilidad del Valle de Hornacinos un motivo para quedarse. Pudiera ser cuando en el año 714, Muza llegó a Salamanca, o tal vez en el año 977 cuando Almanzor en sus devastadoras correrías tomó el castillo de Al-Hamma en Baños de Montemayor y asoló los llamados Arrabales que se extendían por el Valle.