La Guardia de Jaén es un municipio y localidad española de la provincia de Jaén, en la comunidad autónoma de Andalucía. El término municipal, ubicado en la situado en la parte oriental de la comarca Metropolitana de Jaén, tiene una población de 5212 habitantes (INE 2025). Limita con los municipios de Mancha Real, Pegalajar y Jaén. Por su término discurre el río Guadalbullón. La Guardia de Jaén fue la Mentesa Bastia en la Historia antigua, también Mentessa o Mantißa en otros periodos, denominada en ocasiones simplemente como La Guardia en la zona.
Se localiza en el extremo occidental de Sierra Mágina, emplazándose sobre el cerro de San Marcos, junto al promontorio del cerro de San Cristóbal.
Habitada desde el Neolítico (yacimiento de Cueva Cabrera), su posición estratégica dominando el valle del río Guadalbullón le otorgó gran protagonismo e importancia, tanto política como militar, en la zona hasta prácticamente el final de la Guerra de Granada.
Está situada a 635 m sobre el nivel el mar ocupando una extensión de 38,43 km². Se encuentra a unos 10 km al sureste de la ciudad de Jaén, siendo el municipio más cercano y mejor comunicado con la capital gracias a las tres vías que las unen: carretera del Puente Jontoya (JA-3200), carretera de Sierra Nevada (nacional N-323) y autovía Bailén-Motril (A44/E-902).
El término municipal de La Guardia de Jaén ocupa una extensión de 38,43 km² junto al valle del río Guadalbullón, a unos 10 km al sureste de la ciudad de Jaén entre el Cerro o Peñas de San Cristóbal y la Dehesa Boyal de la Sierrezuela de Pegalajar. Abarcando un perímetro de 27.410,8 m. Se encuentra representado en la hoja 947 del Mapa Topográfico Nacional.
Su principal núcleo poblacional se emplaza en la ladera este del San Marcos, al sudeste del casco antiguo a 635 metros sobre el nivel el mar, desplegándose desde media ladera bajo su castillo árabe, antiguo oppidum ibérico, a lo largo del valle del río Guadalbullón.
La primera referencia al actual término de La Guardia es la de El Atlante Español de Bernardo Espinalt. Según este autor: los romanos la llamaron en primera instancia Guardia, debido a la veneración del dios Genio, «guarda de cada uno», en la ciudad.
No obstante, las referencias a La Guardia siguieron siendo Mentesa Bastia (Bastiam, Bastetana, Bastetanorum, Bastitana...) o simplemente Mentesa ya en época visigoda o incluso Montija (aunque Montija parece referirse a la Mentesa Oretana). En la época árabe La Guardia aparece como Mantïssa y Wâdi ‘Abd Allâh durante el tiempo en que fue capital de la de Cora de Yayyán.
Es en La Reconquista cuando La Guardia adquiere el topónimo de La Guardia de Jaén, debido a su papel en la defensa de la frontera castellana (por ser frontera y guardia del territorio giennense) y, en cierta manera, a su tradicional papel de defensa fronteriza de unos bandos y otros.
Hasta la reforma de la nomenclatura municipal de 1916 el municipio se llamaba simplemente La Guardia. En dicha fecha su nombre fue modificado por el de La Guardia de Jaén.
El inicio del expediente para el nuevo escudo, así como la bandera, de La Guardia de Jaén, fueron aprobados por la corporación municipal del consistorio el día 16 de mayo de 2005 e inscritos en el Registro Andaluz de Entidades Locales, tras aprobación, el 25 de octubre de 2005.
El Ayuntamiento de La Guardia inicia hacia 2004 las investigaciones pertinentes acerca de los actuales símbolos representativos de La Guardia. De dichas investigaciones se obtiene que el escudo —y la bandera— que en su día se adoptó está mal formado de acuerdo a la heráldica y simbología. Así pues, se inicia el expediente para realizar e inscribir los nuevos símbolos: escudo y bandera.
Los hechos y cambios fundamentales eran que a La Guardia le pertenecía un castillo en sus símbolos, identificativo de una fortaleza defensiva en lugar de simple vigía, y no una atalaya o torre, además de los colores tradicionales del municipio: azul y amarillo (colores de las armas del 1.er marqués de La Guardia — López de Haro, citado por Hobbs) en lugar de azul y blanco.
Así mismo, la bandera oficial de La Guardia también cambia sus colores y diseño. Anteriormente fajada en azul y blanco con el escudo y dos llaves en el centro, ahora es fajada de azul y amarillo con el único símbolo del castillo que lleva el escudo, también en el centro.
La Guardia es una localidad rica en historia dado el número de culturas que han pasado por ella a lo largo del tiempo, desde la época romana hasta la Reconquista. La mayoría de historiadores concuerdan que su emplazamiento corresponde a la «Mentesa Bastia» de las fuentes antiguas, de Plinio (NH) y de Polibio; a la Mentesa romana y visigoda, y a la Mantißa musulmana (Ibn Hayyan, Al-Razi, Ibn Galib, Al-Muqaddasi).
La Guardia de Jaén, si bien en la actualidad posee un interés histórico monumental basado principalmente en el antiguo convento de Santo Domingo y su enorme y antiguo castillo, de época árabe; ostenta un papel histórico mucho más relevante derivado del prestigio del que gozó esta población ya en épocas anteriores:
Al margen de su importante papel fronterizo entre Castilla y Granada, lo que distingue a La Guardia de otras zonas fronterizas de la región es la localización de una antigua e ilustre población asentada en su ubicación actual durante siglos.Una célebre e importante ciudad durante época romana, visigoda y gran parte de la musulmana llamada Mentesa (Bastia, Bastetanorum, Mantißa).
En este sentido, es importante destacar la clásica confusión histórica con la Mentesa Oretana (Villanueva de la Fuente en Ciudad Real por los autores más actuales y Santo Tomé en Jaén por otros como Flórez, Argote de Molina o Pedro Suárez), ya que ambas tuvieron obispado entre otras circunstancias similares.