Lérida (oficialmente en catalán: Lleida pronunciación en catalán: /ˈʎejðɛ/) es un municipio y una ciudad de España en la comunidad autónoma de Cataluña. Capital de la provincia homónima y de la comarca del Segriá.
Su término municipal cuenta con una población de 146 266 habitantes (INE 2025) y una superficie de 211,7 km², uno de los más extensos de Cataluña. Es la segunda capital catalana más importante en número de habitantes, por detrás de Barcelona.
Existen pruebas de asentamientos en el área de la ciudad de Lérida desde al menos la Edad del Bronce. Desde el siglo VI a. C. y hasta la conquista romana, Lérida se convirtió en la principal ciudad de los ilergetes, un pueblo ibero que la denominó Iltirta. Los romanos la denominaron Ilerda y en los tiempos del emperador Augusto recibió la condición de municipio, perteneciendo al conventus Caesaraugustanus (Zaragoza). En 716-719 la ciudad fue invadida por los musulmanes y reconquistada en 1149 por las tropas de Ramón Berenguer IV y Ermengol VI. En 1150 recibió la Carta de Población.
En 1300 Jaime II funda el Estudio General de Lérida, que sería la primera universidad de Cataluña y de la antigua Corona de Aragón, así como la tercera de España tras las de Palencia y Salamanca.[cita requerida]
Entre los bienes de interés cultural ubicados en el municipio destacan las dos catedrales, La Seo Vieja y la Catedral Nueva, el Palacio de la Paeria o el Antiguo Hospital de Santa María. En materia de equipamientos culturales, encontramos el nuevo Museo Diocesano y Comarcal, el Auditorio Municipal Enric Granados, el Teatro del Escorxador y el futuro Museo de la Ciencia y el Clima.
Lérida es un importante núcleo de servicios y es la ciudad de referencia en materia de asistencia hospitalaria, centros educativos, oferta cultural y de ocio, etc. en una amplia zona que incluye las comarcas de la provincia leridana y algunas aragonesas. Según un estudio económico, el área de influencia comercial de Lérida tiene 497 678 habitantes.
La economía de la ciudad se asienta de manera mayoritaria en el sector servicios, que emplea al 71,4 % de la población (2001), seguido de la industria (13,1 %), la construcción y la agricultura (4,2 %). Fira de Lleida es la segunda institución ferial catalana después de Fira Barcelona. Además, para potenciar este mercado y favorecer el denominado turismo de congresos, Lérida estrenó en 2010 La Lonja de Lérida, un edificio que hace las funciones de palacio de congresos y teatro.
La ciudad está bien comunicada por carreteras, autopista y autovías. La A-2 y la AP-2 la unen con Madrid, Zaragoza, Barcelona y Tarragona, la autovía A-22 con Huesca y la A-14 con Viella. En materia de transporte público, tiene una importante estación ferroviaria de la que parten trenes de alta velocidad, larga distancia, regionales y en un futuro de cercanías. Desde su estación de autobuses salen diversas líneas interurbanas que la conectan con prácticamente todos los pueblos y ciudades de su alrededor. En cuanto a movilidad interna, cuenta con una red de autobuses urbanos de 23 líneas. Desde enero de 2010, está en funcionamiento el aeropuerto de Lérida-Alguaire, ubicado a 15 km de la ciudad.
Desde su fundación, la ciudad de Lérida ha tenido diferentes topónimos: Iltiŕta en tiempos de los iberos, también conocidos como los ilergetes, Ilerda durante la época hispanorromana; Larida en la época hispanomusulmana; Leyda en la Edad Media y actualmente:
«Lérida» es la denominación tradicional en español, recomendada por la Real Academia Española.
«Lleida» es la denominación tradicional en catalán desde la Baja Edad Media. Es la única denominación oficial de la ciudad desde 1980.
El Real decreto 2115/1978, de 26 de julio, otorgó a la Generalidad de Cataluña la capacidad de normalizar las denominaciones de los municipios, y en junio de 1980 decretó el cambio de «Lérida» a «Lleida» a petición del propio ayuntamiento de la ciudad. Las Cortes Generales aprobaron también el cambio de denominación de la provincia en 1992.
La capital de la comarca del Segriá se sitúa a 100 km de Tarragona, a 112 km de Huesca, a 151 km de Zaragoza, a 159 km de Barcelona y a 226 km de Gerona.
Su término municipal, se extiende en dirección noroeste-sureste por el Segriá, y abarca desde los límites administrativos con Aragón hasta el límite con la comarca del Plana de Urgel. Es el municipio más extenso de la comarca, ocupando un 15 % de la superficie del Segriá. Aparte de la ciudad central, el municipio cuenta con las entidades descentralizadas de Sucs y Raimat, y los núcleos de población de Llivia, Las Torres de Sanui y Butsènit.
La ciudad se estructura alrededor del cerro de la Seo Vieja (274 m), en la margen derecha del río Segre. El centro de la ciudad se alza a 175 m sobre el nivel del mar. Esta silueta característica preside el horizonte de gran parte de la llanura de Lérida. Una parte muy importante del término municipal constituye la llamada Huerta de Lérida.
Las partes más bajas del término municipal corresponden al valle del Segre, a 140 m de altitud. Alrededor del mismo se encuentra la línea de colinas que enmarcan la llanura baja aluvial. La parte oriental del término pertenece a la Plana de Urgel, irrigada y transformada con los regadíos del Canal de Urgel, con el Tosar de Moradillo (243 m) como única elevación destacable, mientras que en la parte más suroriental se encuentra la zona de secano por excelencia del municipio, que toma la configuración de hondonadas y mesetas. En perpendicular a los cerros situados a pie de río se encuentra la sierra Larga (209 m), mientras que, en el noreste, se ubica la llanura de la Cerdera, con el cerro de las Torres (332 m), que es el punto más elevado del territorio. Al norte se encuentran las mesetas de Raimat y Sucs, con el Canal de Aragón y Cataluña y con la línea de colinas de la sierra del Coscollar (317 m).
El 89 % de la superficie municipal es plana y únicamente un 3 % del término presenta pendientes superiores al 20 % (se concentran en las laderas de las diversas colinas dispersas por el término). El predominio absoluto de los terrenos planos hace que no existen condicionantes geomorfológicos relevantes para la ocupación del suelo.
De acuerdo con la clasificación climática de Köppen Lérida tiene un clima semiárido frío (BSk), que es el propio del valle del Ebro. Los inviernos son húmedos y muy fríos y los veranos cálidos. El promedio de precipitación anual es bastante escaso, de unos 353 mm, con mínimos en verano e invierno y máximos en primavera y otoño. No es extraño que a lo largo del año puedan registrarse temperaturas de algunos grados centígrados bajo cero en invierno y de hasta más de 40 °C en verano. Es característica la niebla que en invierno suele ocupar el valle del Segre durante días.