Léon Joseph Marie Ignace Degrelle (Bouillon, Bélgica; 15 de junio de 1906 - Málaga, España; 31 de marzo de 1994) fue un político belga de origen valón y colaborador nazi. Saltó a la fama en Bélgica en la década de 1930 como líder del Partido Rexista (Rex). Durante la ocupación alemana de Bélgica de la Segunda Guerra Mundial, se alistó en el ejército alemán y luchó en la Legión Valona en el Frente Oriental. Tras la caída del régimen nazi, Degrelle escapó y se exilió en la España franquista, donde siguió siendo una figura destacada de la escena neonazi.
Degrelle fue criado como católico y durante sus años de universidad se involucró en la política a través del periodismo. A principios de la década de 1930, tomó el control de una editorial católica que, bajo su liderazgo, se convirtió en el Partido Rexista. Bajo dicho movimiento se presentó a las elecciones generales belgas de 1936 y obtuvo el 11 % de los votos, pero cayó en la irrelevancia al comenzar la Segunda Guerra Mundial. Degrelle empezó a colaborar con la Alemania nazi al comenzar la guerra y fue detenido por las autoridades belgas y luego francesas. Tras la invasión alemana de Bélgica a mediados de 1940, Degrelle fue liberado y comenzó a convertir al Rex en un movimiento de masas para ganarse el favor de los nazis. En 1941, Degrelle organizó, se alistó y luchó en la Legión Valona, una unidad del ejército alemán compuesta por colaboracionistas belgas. Después de 1943, se transfirió a las Waffen-SS. Su actuación en 1944 en la batalla de Korsun-Cherkassy y sus posteriores condecoraciones le convirtieron en un modelo para los colaboradores extranjeros.
Tras la liberación de Bélgica a finales de 1944, Degrelle fue despojado de su ciudadanía y condenado a muerte en rebeldía. A principios del año siguiente, huyó a España, donde con la ayuda del Gobierno franquista español se ocultó de las autoridades belgas en agosto de 1946. En la década de 1960, Degrelle volvió a la vida pública como figura neonazi y adquirió gran influencia en los círculos europeos de extrema derecha. Publicó varios libros y artículos en los que glorificaba el régimen nazi y negaba el Holocausto.
Léon Degrelle nació en el seno de una familia católica burguesa de origen francés; su padre era fabricante de cerveza y había emigrado a Bélgica, pocos años antes, a Bouillon, concretamente 6 años antes del nacimiento de Léon, debido a la expulsión sufrida por los jesuitas y al gobierno anticlerical de Francia. Fue educado en el catolicismo y cursó sus primeros estudios en un colegio de la Compañía de Jesús. Los jesuitas tendrían una notable influencia en Degrelle, que los definió como los mejores educadores del mundo.[cita requerida] Se doctoró en Derecho por la Universidad Católica de Lovaina, donde fue influido por el pensador francés Charles Maurras, y ejerció brevemente como abogado en esa ciudad.
A comienzos de la década de 1930 se afilió a Acción Católica y comenzó a trabajar para una pequeña editorial católica llamada Christus Rex (en latín, «Cristo Rey»), que publicaba un periódico homónimo. Viajó a México como corresponsal para cubrir la Guerra Cristera que se libraba entre la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa y el Gobierno mexicano, que de acuerdo a la Constitución de 1917 había impuesto restricciones al culto católico y prohibiciones al clero relativas al ejercicio de su ministerio. El grito de guerra de los cristeros, «¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!», impresionó profundamente a Degrelle, quien a su regreso en 1934 fundaría Les Editions de Rex y empezaría a movilizarse en el Partido Católico Belga (PCB) para promover un curso de acción más militante. El 29 de marzo de 1932 contrajo matrimonio con Marie-Paule Lemay, con quien tuvo cinco hijos: cuatro mujeres y un varón (el cual falleció en un accidente de motocicleta cuando era joven).
El fracaso de sus acciones dentro del PCB y el franco rechazo con el que se recibió su postura en una reunión de la cúpula política del partido en Kortrijk en 1935, lo llevaron a separarse de este.[cita requerida]
Al año siguiente, y denunciando lo que considera «corrupción» de los partidos existentes —incluyendo el Partido Católico de Bélgica, respaldado por la jerarquía eclesiástica—, fundó el Partido Rexista. Su programa era fuertemente populista e incluía denunciar la injerencia de las grandes empresas y la banca en la economía y la política belgas. De la estructura de los partidos comunistas y socialistas, Degrelle tomaría el ejemplo de las «casas del pueblo» como medio de movilizar a las masas; de los marxistas tomaría también un ideario de igualdad social, aunque con el mismo énfasis verticalista que la Italia fascista de Mussolini había aplicado a la organización corporativa de la sociedad.
El partido contó con un apoyo inesperado en Valonia y pronto una filial en Flandes; el Vlaamsch Nationaal Verbond (VNV) bajo la dirección de Staf de Clerck, se le sumó. Aunque su plataforma incluía la abolición del sistema democrático y el establecimiento de una organización corporativa del gobierno, el 24 de mayo de 1936 participó por primera vez en las elecciones, en las que obtuvo 21 diputados y 12 senadores (11,49% de los votos). La sección flamenca también tendría representación tras conseguir 72.000 votos. En 1937 mejoró su actuación, obteniendo un 19% de los sufragios, pero el apoyo decaería en los años siguientes y en abril de 1939 —ya con la Segunda Guerra Mundial en ciernes— las elecciones legislativas arrojaron sólo el 4,43% de los votos, obteniendo cuatro diputados y cuatro senadores.
Degrelle, formado en periodismo y de pluma entrenada en la revista estudiantil XX Siècle, escribía sus propios discursos políticos. De esta época data su estrecha amistad con el famoso dibujante George Remi, conocido como Hergé, cuyo cómic Tintín ilustraba sus publicaciones. Degrelle diría más tarde que Hergé se había inspirado en él para crear a Tintín, aunque el dibujante siempre afirmó que su modelo había sido su propio hermano, Paul Remi, oficial del Ejército belga.
Las preocupaciones del rexismo estaban lejos de ser homogéneas en este momento; más comprometido con la posición fascista que con el nacionalismo o el ultramontanismo, otras dos corrientes vigorosas en el partido, Degrelle se reunió en agosto de 1936 con Benito Mussolini y al mes siguiente con Adolf Hitler, de los que obtuvo financiación para el partido. Correlativamente, incorporó a su plataforma principios antisemitas, similares a los promovidos por los nazis. Se encontraría en lo siguiente con otros líderes de la ultraderecha europea de aquellos tiempos, incluyendo a Corneliu Codreanu, líder de la Guardia de Hierro rumana, y a José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española.
Al estallar la guerra en 1939, el partido de Degrelle apoyó al rey Leopoldo III en su posición de neutralidad; el 10 de mayo de 1940, sin embargo, la Alemania nazi invadió Bélgica. Degrelle culpaba de la guerra a Francia y al Reino Unido, a la masonería y al capitalismo judío, y aunque desaprobaba en general la conducta guerrera del Tercer Reich, reconocía que este había sido provocado por los Aliados, quienes se mantenían al margen de la invasión a Finlandia por parte de la Unión Soviética (la conocida como Guerra de Invierno), pero efectuaban toda clase de maniobras para agredir a Alemania en distintos puntos de Europa; es así que resuelve aplaudir la invasión de Noruega, en vista de considerarla una exitosa reacción alemana ante la tentativa de invasión británica. La resistencia dividió al Partido Rexista, pero el 28 de mayo de 1940 los belgas se rindieron y se estableció un nuevo gobierno. Antes de eso, Degrelle fue apresado el día 10 junto a otras 5000 personas (comunistas fieles al Pacto Ribbentrop-Molotov, judíos, anarquistas, nacionalistas flamencos, rexistas, etc.) y deportado a Francia por una orden del 10 de mayo de 1940 emitida por el ministro de Justicia Pierre Janson, del gobierno belga liberal. La mayor parte de sus compañeros de prisión serían fusilados sin causa alguna el 20 de mayo de ese año por soldados franceses, en un episodio aún inexplicado; es posible que el jefe militar de la localidad en esos momentos fuera el entonces coronel Charles de Gaulle. Permanecería allí sólo brevemente, pues a la capitulación de Francia fue liberado del campo de concentración de Vernet el 22 de julio y regresó a Bélgica para promover la reconstrucción del movimiento. Su posición de colaboración con el régimen invasor no contó con la aprobación universal de todos los rexistas; algunos, como Theo Simon y Lucien Mayer, organizaron un movimiento clandestino de resistencia. El 25 de agosto del mismo año Degrelle comenzaría a publicar en el periódico colaboracionista Le Pays Réel.