Krupp es el apellido de una familia de industriales alemanes de los siglos XIX y XX, que creó el consorcio Krupp, la mayor empresa de Europa en su época. En 1999, Krupp se fusionó con Thyssen AG, formando el grupo empresarial ThyssenKrupp AG.
El éxito de las empresas fundadas por Friedrich Krupp y llevadas a su florecimiento comercial por su hijo Alfred (de quien las heredaría Friedrich Alfred Krupp), así como el gran tamaño de las fábricas Krupp, forjaron decisivamente la imagen de la ciudad de Essen desde la segunda industrialización alemana hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. En 1914, Alemania era la nación industrial más poderosa de Europa. El epítome de su industria era la firma Krupp, cuya primera fábrica fue construida en Essen. En 1902, la fábrica se había convertido por sí misma en una gran ciudad con sus propias calles, su propia fuerza de policía, bomberos y leyes de tráfico. Disponía de 150 kilómetros de ferrocarril, 60 edificios de fábricas diferentes, 8500 máquinas herramienta, siete estaciones eléctricas, 140 kilómetros de cable subterráneo y otros 46 kilómetros en superficie.
Los Krupp se relacionaron estrechamente (salvo durante la República de Weimar) con todos los gobernantes alemanes, desde Guillermo I hasta Konrad Adenauer. Las armas producidas por la empresa protagonizaron las guerras europeas desde 1866 hasta 1945.
Las actividades de la familia basadas en la siderurgia se iniciaron con Friedrich Krupp (1787-1826), quien construyó en 1810 una fundición de acero pionera junto a la localidad de Essen. Su hijo Alfred (1812-1887), conocido como "el Rey del Cañón" o como "Alfred el Grande", invirtió mucho dinero en nueva tecnología para convertirse en un importante fabricante de barras de acero (utilizadas en la fabricación de cuberterías) y de llantas de ferrocarril. También invirtió en tecnologías de producción en masa (en particular, generalizó el uso del convertidor Thomas-Bessemer) y adquirió muchas minas en Alemania y Francia. Inusual para la época, proporcionó servicios sociales a sus trabajadores, incluidos la vivienda subsidiada y beneficios de salud y jubilación.
La compañía comenzó a fabricar cañones de acero en la década de 1840, especialmente para los ejércitos ruso, turco y prusiano. La baja demanda no militar y los subsidios gubernamentales hicieron que la empresa se especializara cada vez más en armamento: a finales de la década de 1880, la fabricación de armas representaba alrededor del 50% de la producción total de Krupp. Cuando Alfred comenzó con la empresa, tenía cinco empleados. A su muerte, veinte mil personas trabajaban para la empresa, lo que la convirtió en la compañía industrial más grande del Imperio Alemán y del mundo por entonces.
La firma construyó el Gran Pabellón de Krupp, donde se pudo visitar una extensa exhibición de armas durante la Exposición Colombina de 1893.
En la primera mitad del siglo XX, la empresa estuvo dirigida por Gustav Krupp (1870-1950), quien asumió el apellido Krupp cuando se casó con la heredera de Krupp, Bertha Krupp. Después de que Adolf Hitler llegó al poder en Alemania en 1933, la fábrica se convirtió en el centro del rearme alemán. En 1943, por orden especial de Hitler, la compañía volvió a ser de un propietario único, con el hijo mayor de Gustav y Bertha, Alfried Krupp von Bohlen und Halbach (1907-1967) como propietario. Después de la derrota de Alemania, se consideró que Gustav no podía ser juzgado debido a su estado senil, y el Tribunal MIlitar de Núremberg condenó a Alfried como criminal de guerra en el Juicio a Krupp por "saqueo" y por el uso de mano de obra esclava por parte de su empresa. Lo condenó a 12 años de prisión y le ordenó vender el 75% de sus propiedades. Sin embargo, en 1951 (en plena Guerra Fría), no se presentó ningún comprador. Las autoridades de ocupación estadounidenses lo liberaron y en 1953 retomó el control de la empresa.
En 1968, la compañía se convirtió en una Aktiengesellschaft y la propiedad se transfirió a la Fundación Alfried Krupp von Bohlen und Halbach. En 1999, el Grupo Krupp se fusionó con su mayor competidor, Thyssen AG. La empresa combinada, ThyssenKrupp, se convirtió en la mayor empresa alemana y en uno de los mayores productores de acero del mundo.
La familia Krupp apareció por primera vez en el registro histórico en 1587, cuando Arndt Krupp se unió al guilda de los comerciantes en Essen. Arndt, un comerciante, llegó a la ciudad justo antes de una epidemia de peste negra y se convirtió en uno de los hombres más ricos de la ciudad al comprar la propiedad de familias que huyeron de la epidemia. Después de su muerte en 1624, se hizo cargo del negocio familiar su hijo Anton, quien supervisó una operación de comercio de armas durante la guerra de los Treinta Años (1618-48), el primer episodio de la larga asociación de la familia con la fabricación de armamento.
Durante el siglo siguiente, los Krupp continuaron adquiriendo propiedades y se involucraron en la política municipal de Essen. A mediados del siglo XVIII, Friedrich Jodocus Krupp, tataranieto de Arndt, encabezaba la familia Krupp. En 1751, se casó con Helene Amalie Krupp (otra de las tataranietas de Arndt); Jodocus murió seis años después, lo que dejó a su viuda a cargo del negocio. La viuda Krupp expandió enormemente las propiedades de la familia en las décadas siguientes, adquiriendo una manufactura textil, participaciones en cuatro minas de carbón y (en 1800) una forja ubicada junto un arroyo cerca de Essen.
La época de Friedrich (1807-1826)
En 1807, el creador de la moderna firma Krupp, Friedrich Krupp, inició su carrera comercial a los 19 años, cuando la viuda Krupp lo nombró gerente de la forja. El padre de Friedrich, el hijo de la viuda, había muerto 11 años antes. Desde entonces, la viuda había instruido al joven Friedrich en la práctica del comercio, ya que parecía el heredero lógico de la familia. Desafortunadamente, Friedrich demostró ser demasiado incauto para su propio bien y rápidamente acabó con la rentabilidad de la antigua forja. La viuda pronto tuvo que venderla.
En 1810, la viuda murió, y en lo que resultaría un movimiento desastroso, dejó prácticamente toda la fortuna y propiedad de Krupp a Friedrich. Recién enriquecido, Friedrich decidió descubrir el secreto del acero fundido (por el sistema de crisol). Benjamin Huntsman, un relojero de Sheffield, había sido pionero en un proceso para fabricar acero de crisol en 1740, pero los británicos habían logrado mantenerlo en secreto, lo que obligó a otros a importar acero. Cuando Napoleón comenzó su bloqueo del Imperio británico (véase Bloqueo Continental), el acero británico dejó de estar disponible, y el gobierno francés ofreció un premio de cuatro mil francos a cualquiera que pudiera replicar el método británico de fabricar acero. Este premio despertó el interés de Friedrich.
Así, en 1811 Friedrich fundó la Krupp Gusstahlfabrik (Fundición de acero). Se dio cuenta de que necesitaría una instalación grande con una fuente de energía fiable para tener éxito, por lo que construyó un molino hidráulico y una fundición junto al río Ruhr, que desafortunadamente resultó ser un cauce poco utilizable. Friedrich dedicó una cantidad significativa de tiempo y dinero en la pequeña instalación impulsada por hidráulica, descuidando otros negocios de Krupp, pero en 1816 pudo producir acero fundido. Murió en Essen, el 8 de octubre de 1826 a los 39 años.
La época de Alfred (1826-1887)
Alfred Krupp (nacido Alfried Felix Alwyn Krupp), hijo de Friedrich Carl, nació en Essen en 1812. La muerte de su padre lo obligó a dejar la escuela a los catorce años y asumir la responsabilidad de la acería en compañía de su madre Therese Krupp. Las perspectivas eran desalentadoras: su padre había gastado una fortuna considerable en el intento de fundir acero en grandes lingotes, y para que las fábricas siguieran funcionando, la viuda y la familia vivían con extrema frugalidad. El joven director trabajaba junto a los empleados del negocio durante el día y continuaba los ensayos de su padre por la noche, mientras de vez en cuando recorría Europa tratando de promocionar los productos Krupp y realizar ventas. Fue durante una estancia en Inglaterra cuando el joven Alfried se enamoró del país y adoptó la ortografía inglesa de su nombre.