Tal Día como Hoy

Korrika

Marcha reivindicativa de apoyo al euskera

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Korrika («corriendo» en castellano, pronunciado korrika) es una marcha reivindicativa celebrada en Euskal Herria (territorios de País Vasco y Navarra en España, y País Vasco francés) en apoyo a su lengua autóctona, el euskera.​​ Está organizada por la Coordinadora de Alfabetización y Euskaldunización (AEK, en sus siglas en euskera) y busca asimismo recaudar fondos para su red de centros de enseñanza del euskera (euskaltegiak). AEK es la organización más importante en el ámbito de la euskaldunización y alfabetización de personas adultas, y la única que desarrolla su actividad en todo Euskal Herria, por encima de divisiones administrativas.​

El recorrido de Korrika varía en cada edición (siendo ésta cada dos años), intentando abarcar en cada edición distintos pueblos de los siete territorios históricos de Euskal Herria a distintas horas del día en cada edición.

Todo empezó en 1975 en la ikastola Lauro donde comenzaron a planearlo. La lengua vasca, el euskera, se halla actualmente en un estado frágil y su futuro es incierto. Según la UNESCO, se encuentra «seriamente en peligro de extinción» en varias regiones.​ En algunas de ellas ni siquiera es reconocido como lengua oficial,​ y en ningún caso la lengua goza de estatus normalizado en la sociedad​ habiendo una situación de diglosia entre el euskera y el castellano y el francés, respectivamente.​

La dictadura de Francisco Franco en España, que duró 39 años, provocó un agudo declive social del euskera por medio de la opresión contra sus hablantes.​ Sin embargo, ya durante los siglos anteriores, las políticas lingüísticas de España y Francia actuaron directamente contra el euskara,​​ llegando a prohibir la literatura en dicho idioma, así como su uso y enseñanza en lugares públicos como la administración, la justicia o la enseñanza. Los hablantes fueron objeto de discriminación, estigmatización, burlas, multas, palizas, etc., por hablar en euskara, con el apoyo de dichas políticas.​​

Preocupados por el retroceso que sufría su lengua, así como por la falta de alfabetización de sus hablantes, varios vascos comenzaron a crear, a finales de la dictadura franquista, organizaciones clandestinas para enseñar euskera y alfabetizar a sus hablantes.​ En este contexto surgió la asociación AEK, en 1976, como coordinadora de varias de estas escuelas. En un intento de innovar en las campañas populares que se realizaban en la época a favor del euskera, la gente de AEK decidió organizar un evento itinerante a lo largo de todo el territorio vasco, en lugar de intentar concentrar a la gente en un solo lugar. De este modo nació la idea de Korrika, entre críticas a lo «alocado» de la propuesta, cuya primera edición partió el 29 de noviembre de 1980 desde Oñate, para concluir el 7 de diciembre en Bilbao.​

La carrera consiste en una marcha de relevos en el que un lekuko (en euskera) (testigo en castellano) se pasa de mano a mano cada kilómetro de su recorrido. Se celebra cada dos años y suele tardar cerca de 10 días en completar su recorrido. En 2017 se recorrieron 2.557 kilómetros​ corriendo día y noche sin interrupción durante 11 días.

La primera edición de Korrika se realizó en 1980 y se comenzó a llevar a cabo cada año y medio. Posteriormente, empezó a celebrarse cada dos años.

La recaudación de fondos se consigue principalmente mediante el sistema de "compra de kilómetros" por el que particulares e instituciones pagan a la organización una cantidad de dinero por el derecho a portar el testigo de Korrika durante un kilómetro.​ Todo lo recaudado durante la carrera se destina a financiar los euskaltegis de AEK.​

La peculiaridad de esta marcha es que no se detiene por la noche. Desde que sale hasta el final, el testigo va pasando de mano en mano y pueblo por pueblo sin detenerse en ningún momento. A la cabeza de la marcha suele ir la persona que posee el testigo, formado por un palo de madera tallada que sirve de pequeño mástil a una ikurriña. Dicho testigo lleva en su interior un mensaje que no se hace público hasta el último momento, cuando es leído al concluir la carrera. El primer testigo fue diseñado por Remigio Mendiburu y puede contemplarse en el Museo de San Telmo, en San Sebastián.​ El actual testigo es una copia del anterior realizada por Juan Gorriti en 1995 para la 9.ª edición.​ Normalmente, la misma persona que ha escrito el mensaje se encarga de transportar el testigo en su última etapa antes de leerlo al público, aunque en algunas ocasiones esto no ha sido así debido a que dicha persona había fallecido con anterioridad o se hallaba ausente. Por ejemplo, en 2017 se reprodujo una grabación del mensaje escrito por Joseba Sarrionandia, grabada por él mismo.​

Tras el testigo, se forma la cabecera de la marcha que posee una pancarta en la cual se lee un lema, que cambia cada año. Tras esta pancarta se concentran el resto de participantes, que corren unos kilómetros con música y animadores a lo largo de todo el trayecto.

Como ejemplo de participación, se estima que en 2011 participaron más de 600 000 personas a lo largo de todo Euskal Herria.​ Este dato y el movimiento que se organiza alrededor de Korrika reflejan en toda su magnitud la decidida apuesta que la sociedad vasca hace a favor del euskera. Korrika se ha convertido en un acontecimiento que cada dos años moviliza a toda la sociedad de Euskal Herria. La participación aumenta en cada edición y miles de personas trabajan voluntariamente en la organización de Korrika a través de los comités que se forman en los pueblos y barrios, y durante la carrera propiamente dicha se organizan cientos de actividades culturales y lúdicas.​ La marcha transcurre en un ambiente marcadamente festivo, acompañado de música y animación callejera, con multitud de espectadores, especialmente en las etapas urbanas. Cada edición cuenta con una canción propia, hecha para la ocasión por diversos artistas de renombre.​

De forma paralela, durante los dos meses anteriores a cada edición se organizan cientos de actos culturales en torno al euskera y la cultura vasca a lo largo de todos los territorios vascos. Estos actos se denominan Korrika Kulturala (Carrera Cultural en español).​​

Desde hace dos décadas, vascos residentes en varias regiones del mundo han organizado eventos culturales en sus ciudades durante las respectivas ediciones de Korrika, así como carreras similares de formato menor. El Instituto Etxepare colabora en muchas de estas iniciativas.​ Entre otros, se celebra Korrika fuera de Euskal Herria en ciudades de Alemania, Argentina, Australia, Canadá, Chequia, Chile, Escocia, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Inglaterra, Irlanda, Hungría, Italia, México y Rusia.​​​​​

Partiendo de la misma idea, se celebran eventos similares a favor de lenguas minorizadas en otras partes del mundo:

Correllengua, de Cataluña, desde 1993.

Corsa per la lenga, del Valle de Arán, desde 1993.

Correlingua, de Galicia, desde el 2000.

Ar Redadeg, de Bretaña, desde 2008.

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