Harold Adrian Russell Philby (H.A.R.P.) o "Kim" Philby (Ambala, Raj británico; 1 de enero de 1912-Moscú, RSFSR; 11 de mayo de 1988) fue un miembro de alto rango de la inteligencia británica quien, no obstante, era un marxista convencido y que servía como agente del NKVD soviético y de su sucesor, el KGB.
En 1963 fue finalmente expuesto como un miembro de la red de espionaje conocida como «Los cinco de Cambridge», junto con Donald Maclean, Guy Burgess, Anthony Blunt y John Cairncross. De los cinco, se cree que Philby fue el más brillante, teniendo en cuenta la calidad de la información clasificada que le brindó a la Unión Soviética.
Sus actividades a favor de la URSS solo fueron moderadas por la creciente creencia de Iósif Stalin de que habría sido un «triple agente», es decir, un aparente doble agente que, en definitiva, habría seguido siendo fiel a los servicios de inteligencia británicos.
Nacido en la localidad de Ambala, en el actual estado de Panyab, India. Kim era hijo de St John Philby, un oficial del Ejército Británico, diplomático, explorador, escritor y orientalista, quien llegaría a convertirse al Islam y a ser asesor del rey Abdelaziz bin Saúd de Arabia Saudita. Se ha llegado a sugerir que su padre, si bien nunca fue un espía, se oponía a la ocupación británica de la India y que, por lo tanto, Kim habría encontrado en él su fuente de inspiración y a su probable mentor. El padre de Kim falleció en 1960.
Sería apodado con ese nombre a partir del protagonista de la novela Kim escrita por Rudyard Kipling, cuyo argumento trataba acerca de un joven niño de la India, de origen irlandés, que actuaba como espía para los británicos durante el siglo XIX.
Fue educado en la escuela preparatoria (secundaria) de Westminster, hasta abandonarla en 1928, a la edad de 16 años. Philby estudió historia y economía en el Trinity College de Cambridge, donde estudió marxismo, al que se adhirió teórica y políticamente.
Philby se orientó a través de Maurice Dobb, uno de sus tutores, sobre cómo participar en el movimiento comunista. Dobb lo derivó a un frente de masas, que a su vez lo puso en contacto con la «clandestina» filial vienesa del Comintern, la Internacional Comunista con sede en Moscú.
Dicho frente de masas era la Federación Internacional para el Alivio a las Víctimas del Fascismo Alemán, con sede en París. Esta Federación era uno de los innumerables frentes operados por el comunista alemán Willi Münzenberg, quien era un activo agente soviético en Occidente.
El servicio de la inteligencia soviética —por entonces el OGPU— reclutó a Philby basándose en sus fuertes antecedentes de trabajo en el Comintern.
Sus oficiales «manejadores» incluían a Arnold Deutsch —nombre en código Otto—, Theodore Maly —código Man [hombre]— y Alexander Orlov —código Swede [sueco]—. Todos ellos, a pesar de haber sido izquierdistas, sufrirían durante la Gran Purga estalinista de 1936-1938.
En 1933 Philby fue a la capital austríaca de Viena para ayudar a los refugiados que comenzaban a huir del recién establecido régimen nazi en Alemania. Allí conocería a Litzi Friedman, una comunista de origen judío, con quien se casaría por conveniencia, llevándola a Gran Bretaña para así salvarla de la persecución antisemita que ya comenzaba a vislumbrarse en la propia Austria. No obstante, ese matrimonio no sobreviviría más allá de la guerra civil española (1936-1939).
En 1936, siguiendo órdenes provenientes de Moscú, Philby comenzó a cultivar una personalidad aparentemente fascista, uniéndose a la Liga de Amistad Anglo-Alemana, además de involucrarse en la edición de una revista pro-Hitler.
El 3 de febrero de 1937, Philby viajó a la ciudad andaluza de Sevilla —sur de España—, vía Lisboa junto a Litzi —quien, no obstante, se quedaría en Portugal, como un vínculo de comunicación en caso de emergencia, hasta que él llegase a su destino final—. Allí comenzaría a trabajar como periodista independiente —freelance— y como agente soviético, con la misión de informar sobre los arreglos y disposiciones de seguridad del cuartel del general Francisco Franco.
Philby sería arrestado como extranjero sospechoso, mientras asistía a una corrida de toros en la ciudad de Córdoba, pero sencillamente se trataba de una advertencia, aunque de una que lo forzaría a regresar a Sevilla. Afortunadamente, se había librado de su libreta de códigos antes de que la policía o los servicios de inteligencia franquistas pudiesen descubrirla. Después solicitó una nueva libreta, que le fue proporcionada por Guy Burgess durante una reunión que ambos tuvieron poco después en el enclave británico de Gibraltar. Philby pasó su informe sobre el cuartel general de Franco a Burgess, quien a su vez lo enviaría a Londres. Poco tiempo después se le ordenó a Philby regresar a Londres, para encontrarse allí con los agentes Deutsch y Maly.
Se le habría asignado a Philby la misión de asesinar al futuro dictador Franco, pero Maly informó al régimen estalinista de Moscú que, si bien Philby era un agente leal y comprometido, le faltaba el coraje o arrojo necesario para llevar a cabo una misión de tal magnitud, por lo que propuso que siguiese con su carrera bajo la fachada de ser un corresponsal de noticias. Así, el 24 de mayo de 1937 fue asignado como corresponsal especial del periódico The Times ante las fuerzas de Franco, con un por entonces generoso viático de 50 libras esterlinas al mes.
Entre las actividades de espionaje de Philby para los soviéticos se encontraba la de escribir falsas cartas de amor entremezcladas con palabras en código, dirigidas a una ficticia muchacha parisina que supuestamente vivía en el 78 de la rue Grenelle. Años más tarde, Philby se enteraría, para su asombro y furia, de que esa era nada menos que la dirección real de la embajada soviética en París, por lo que había existido una probabilidad relativamente alta de haber sido descubierto o desenmascarado.
En la mañana del 31 de diciembre de 1937, en la localidad de Caudé, cercana a la ciudad española de Teruel explotó una bomba frente al automóvil en el que viajaba Philby junto a los corresponsales Edward J. «Eddie» Neil —de Associated Press—, Bradish Johnson —de la revista Newsweek— y Ernest Sheepshanks —de la agencia Reuters—. Johnson murió en el acto, en tanto que Neil y Sheepshanks fallecerían poco después a causa de las heridas recibidas. No obstante, el afortunado Philby sólo sufriría, oficialmente, una herida menor en la cabeza. Sin embargo, otras fuentes afirman que fue el propio Philby quien activó y dejó en el coche una granada que siempre le acompañaba para deshacerse de sus compañeros puesto que uno de ellos había descubierto su condición de agente soviético.
Los informes de Philby aparentaban ser tan favorables a la causa nacional franquista, que el 2 de marzo de 1938 recibió personalmente la Cruz Roja al Mérito Militar de manos del propio general Franco.