Katharine Cornell (16 de febrero de 1893-9 de junio de 1974) fue una actriz teatral estadounidense, además de escritora, propietaria y productora teatral. Cornell es conocida como la más importante actriz teatral estadounidense del siglo XX. Fue apodada "First Lady of the Theatre" (primera dama del Teatro).
Nació en Berlín, en ese tiempo el Imperio Alemán, actual Alemania, en el seno de una rica familia de Búfalo y emparentada lejanamente con Ezra Cornell, fundador de la Universidad de Cornell. Su abuelo, Samuel Garretson Cornell, uno de sus hijos, Peter, se casó con Alice Gardner Plimpton. En el momento de nacer la actriz, su padre estudiaba medicina en la Universidad de Berlín. Seis meses más tarde volvieron a Búfalo. La relación con sus padres fue problemática, en parte debido al hecho de que su madre era alcohólica.
La familia de Cornell era aficionada al teatro y su padre era un notable director amateur, todo lo cual despertó la vocación de la actriz. Su padre finalmente dejó la medicina y se dedicó a la dirección de los teatros Star de Búfalo y Majestic. Ella se inició en funciones escolares y familiares, así como en el Buffalo Studio Club. Además de todo ello, Cornell estudió en la Universidad de Búfalo.
En 1915 falleció su madre, dejándole suficiente dinero para independizarse, por lo que se mudó a Nueva York, donde se unió a los Washington Square Players, siendo aclamada como una de las actrices más prometedoras de la temporada. Tras dos temporadas entró a formar parte de la Jessie Bonstelle Company, una compañía de repertorio neoyorquina que pasaba los veranos representando en Detroit y Búfalo.
Cornell formó parte de varias compañías teatrales, incluyendo la Bonstelle, que viajó por la Costa Este de los Estados Unidos. En 1919 viajó con Bonstelle a Londres donde interpretó a Jo en una adaptación de la obra de Louisa May Alcott Mujercitas. El periódico The Englishwomen escribió sobre Cornell: «Londres es unánime en sus elogios, y Londres acudirá en masa a verla». Debutó en Broadway en la obra Nice People, de Rachel Crothers, en un pequeño papel junto a Tallulah Bankhead. Tras volver a Nueva York conoció a McClintic McClintic, un joven director teatral. Se casó con McClintic el 8 de septiembre de 1921 en Cobourg, Canadá. La pareja acabó comprando una casa adosada en el número 23 de Beekman Place, en Manhattan. En general, se reconoce que Cornell era lesbiana y que McClintic era gay, y que su unión fue un matrimonio «lavender». Fue miembro de los «círculos de costura» de Nueva York, y mantuvo relaciones con Nancy Hamilton,Tallulah Bankhead, Mercedes de Acosta y otras.
En 1924, ella y McClintic formaban parte de The Actor's Theatre, un grupo de actores que buscaba actuar en democracia sin la presencia de estrellas. Su primera producción fue Candida, de George Bernard Shaw, una obra considerada perfecta para ellos, ya que ningún personaje destacaba sobre los demás. Las críticas fueron muy buenas, y el público respondió positivamente. El siguiente papel de Cornell fue el de Iris March en The Green Hat, de Michael Arlen, en 1925. La obra versaba sobre la moral relajada y sobre la sífilis. Leslie Howard interpretaba el papel de Napier. Mientras se representaba en Chicago, la obra se convirtió en un éxito internacional, conocida en todos los Estados Unidos y Europa. Sin embargo, la crítica tendía a ser severa con la obra en sí, aunque alababa el trabajo de Cornell. La pieza tuvo 231 funciones en Nueva York antes de pasar a Boston y a una gira por el país. Greta Garbo interpretó el papel en una adaptación cinematográfica de 1928, Una mujer de negocios.
Después, en 1927, protagonizó La Carta, de William Somerset Maugham, a sugerencia del propio dramaturgo. Aunque las críticas no fueron muy buenas, sí lo fue la asistencia del público, con una noche de estreno en la que una multitud aguardaba en el teatro. En 1928 Cornell interpretó a la Condesa Ellen Olenska en una versión dramatizada de la novela de Edith Wharton La edad de la inocencia. Todas las críticas fueron positivas y, tras el éxito, a Cornell le ofrecieron el primer papel en The Dishonored Lady, papel originalmente pensado para Ethel Barrymore, que lo rechazó. La obra es un escabroso melodrama sobre un asesinato real en Glasgow, Escocia.
The Barretts of Wimpole Street
Katharine Cornell es quizás más conocida por su papel de la poeta Elizabeth Barrett Browning en The Barretts of Wimpole Street, obra basada en la vida real de la familia Barrett en Wimpole Street, Londres. La obra fue rechazada por 27 productores neoyorquinos hasta que McClintic la leyó y decidió llevarla a escena, consiguiendo en Londres la colaboración del actor Brian Aherne. McClintic la dirigió, con una duración total de tres horas, y Cornell aparecía como la productora, aunque la producción realmente corrió a cargo de C. & M.C. Productions, Inc., compañía totalmente dependiente de McClintic y Cornell. La obra se estrenó en Cleveland, representándose después en Búfalo antes de llegar a Nueva York en enero de 1931. Todas las críticas fueron unánimes elogiando la actuación de Cornell, y la pieza se representó en 370 ocasiones.
Irving G. Thalberg, a la vista del éxito de la producción, quiso que Cornell interpretara su papel en una adaptación al cine de MGM. Sin embargo, rechazó el papel, que finalmente interpretó la esposa de Thalberg, la actriz Norma Shearer.
De hecho, Cornell rechazó muchos papeles cinematográficos que finalmente supusieron Premios Oscar para las actrices que los interpretaron, entre ellos el de Olan en The Good Earth y el de Pilar en Por quién doblan las campanas. Además, muchas de sus obras de éxito acabaron siendo interpretadas por otras grandes actrices, tanto en escena como en sus versiones cinematográficas. Sin embargo, el progresivo gusto del público por el cine en detrimento del teatro, determinó aún más a Cornell a continuar trabajando en este último a fin de ayudar a mantenerlo vigente.
Tras finalizar Barretts, Cornell interpretó los papeles principales en dos obras: Lucrece (1932), traducción de Thornton Wilder de la obra de André Obey, y Alien Corn (1933), de Sidney Howard. Su éxito en Lucrece la llevó a la portada de Time el 26 de diciembre de 1932.
Su siguiente producción fue Romeo y Julieta, con McClintic en la dirección y Cornell en el papel de Julieta. Era la primera vez que actuaba en una obra de Shakespeare. El estreno tuvo lugar en Búfalo, y tuvo momentos difíciles. Su amiga, la coreógrafa Martha Graham, diseñó las secuencias de danza.
La obra fue incorporada a una gira de siete meses por el país en la que rotaban tres piezas, Romeo y Julieta, Barretts, y Candida, con un elenco en el que se encontraban Orson Welles, Basil Rathbone y Brian Aherne. Planificada en los peores momentos de la Gran Depresión, muchos expertos aconsejaban no llevarla a cabo, pues además era la primera vez que se llevaba un show de Broadway a una gira de esas características. Representaron en ciudades como Milwaukee, Seattle, Portland, San Francisco, Los Ángeles, Oakland, Sacramento, Salt Lake City, Cheyenne, San Antonio, Nueva Orleans, Houston, Savannah y, finalmente, Nueva Inglaterra.
Debido a que el cine se había impuesto al teatro, había áreas grandes del país a los cuales no llegaba la gira. Muchas de las escalas se llevaban a cabo en pequeñas ciudades que no habían visto nunca o casi nunca teatro. Todo ello contribuyó a que los resultados de taquilla fueran buenos. Según Variety, la gira hizo 225 funciones, y hubo un total de 500.000 asistentes a las mismas.
Éxito en Broadway y maduración de su estilo
Aunque habían hecho gira con esta pieza, Cornell y McClintic decidieron estrenar Romeo y Julieta en Nueva York con una producción totalmente nueva. Orson Welles interpretó a Teobaldo en su debut en Broadway. Maurice Evans fue Romeo, Ralph Richardson Mercutio, y Edith Evans la Nodriza.
El estilo de la representación, alejado del victoriano, supuso un cambio con respecto a anteriores producciones, y se trató con la misma importancia a los deseos carnales y al juvenil romanticismo. La producción se estrenó en diciembre de 1934, y, como ya era usual, las críticas fueron excelentes.