Tal Día como Hoy

Kīlauea

Volcán en escudo hiperactivo en Hawái, y el más activo de la isla de Hawái

Anúncio

Kīlauea (en hawaiano: /kiːlɐwˈwɛjə/) es un volcán en escudo, el más reciente y activo de los cinco que conforman la isla de Hawái. Es uno de los volcanes más activos de la Tierra.

Las coladas más antiguas, submarinas, han sido datadas con una antigüedad de cerca de 300 000 años.​ Emergió sobre el mar hace unos 70 000 años. Es el segundo volcán más reciente formado sobre el punto caliente de Hawái y el actual centro eruptivo de la cadena de montes submarinos Hawái-Emperador. El más reciente es el monte submarino Lōʻihi situado a 35 km de la línea de la costa sureste.

Forma una cuña entre la ladera este del Mauna Loa y el océano. Su ladera oriental desciende en pendiente acusada desde la línea de cráteres hasta la costa sureste de la isla. La ladera occidental es mucho más corta, y con escasa pendiente hasta el collado que separa ambos volcanes. Debido a su casi nula prominencia topográfica y a que su actividad eruptiva ha coincidido históricamente con la de Mauna Loa, Kilauea fue considerado un satélite de su vecino más grande. Hoy se sabe que ambos volcanes son independientes, cada uno de ellos con su propio sistema de alimentación de magma.

Kilauea tiene una cumbre con una caldera que ha pasado por varios estadíos alternados de colapso y relleno, en cuyo interior se encuentra el cráter principal, llamado Halema'uma'u, y dos zonas de rift desarrolladas hacia el este y el sudoeste, llamadas, respectivamente, East Rift Zone y Soutwest Rift Zone. La primera se extiende hasta 125 km y la segunda hasta 35 km desde la caldera. Sobre la East Rift Zone se asientan varios cráteres y respiraderos volcánicos, el más activo, llamado Puʻu ʻŌʻō, ha sido la fuente de la erupción más larga en tiempos históricos. Su zona distal es el origen de erupciones fisurales periódicas. Al estar en una zona urbanizada, sus erupciones causan graves daños. La última, ocurrida en 2018, destruyó gran parte de Leilani Estates y cubrió casi por completo el área de Kapoho.

Al igual que los demás volcanes de Hawái, Kilauea se formó en la placa tectónica del Pacífico a su paso sobre el punto caliente de Hawái, un punto caliente en el manto terrestre subyacente.​ Los volcanes de las islas de Hawái representan la manifestación más reciente de este proceso que, a lo largo de 70 millones de años, creó la cadena de montes submarinos Hawái-Emperador con una longitud total de 6000 km.​ La opinión predominante, aunque no unánime, es que el punto caliente se mantuvo estacionario en el manto terrestre durante gran parte de, si no toda, la era Cenozoica.​​ Sin embargo, aunque la pluma mantélica de Hawái es ampliamente estudiada y bien comprendida, la naturaleza de los puntos calientes sigue siendo enigmática.​

Kīlauea es uno de los cinco volcanes subareales de la isla de Hawái que fueron creados por el punto caliente de Hawái.​ El volcán más antiguo de la isla, Kohala, tiene una edad de más de un millón de años,​ y se cree que Kilauea, el volcán más joven, tiene una edad de 300 000 a 600 000 años.​ El volcán submarino de Lōʻihi en el flanco de la isla es el volcán más joven de la cadena de montes submarinos de Hawái–Emperador,​ una cadena de volcanes en escudo y montes submarinos que se extiende desde Hawái hasta la fosa de las Kuriles en Rusia.​

De acuerdo con el patrón del vulcanismo en Hawái, Kilauea habría empezado como un volcán submarino, creciendo progresivamente por las erupciones submarinas de basalto alcalino antes de emerger del océano con una serie de erupciones surtseyanas​ hace unos 50 000 a 100 000 años. Desde entonces, la actividad del volcán ha sido probablemente como lo es ahora, generando una corriente continua de erupciones efusivas y explosivas, con el mismo patrón general observado en su actividad en los últimos 200 o 300 años.​

Con una edad de 600 000 años como máximo, Kilauea es todavía muy joven para un volcán hawaiano;​ el volcán más antiguo de la isla, Kohala en el noroeste, experimentó casi 900 000 años de actividad antes de extinguirse.​ El futuro previsible de la actividad del Kilauea será probablemente como lo ha sido durante los últimos 50 000 a 100 000 años; erupciones hawaianas y explosivas continuarán edificando la cumbre del volcán, aumentando sus zonas de fisuras, y volverán a llenar la caldera en la cumbre al mismo ritmo durante el resto de la historia humana.​

Durante toda su historia conocida el Kilauea ha sido un volcán activo,​ y con excepción de una breve pausa entre 1934 y 1952,​ nunca ha experimentado un período prolongado de reposo. La mayor parte del Kilauea consiste de flujos de lava enfriados, intermitentes con ceniza volcánica y tefra dispersa procedente de erupciones explosivas relativamente menores en volumen.​ Gran parte del volcán está cubierta por flujos históricos, y el 90 % de su capa superficial data de los últimos 1100 años.​ Con el tiempo, Kīlauea se edificó desde el fondo marino, y por lo tanto la mayor parte de su masa se encuentra bajo el agua;​ su superficie subaérea tiene la forma de un escudo descentrado de pendientes suaves y alargadas, con una superficie aproximada de 1500 km²,​ lo que representa el 13,7 % de la superficie total de la isla.​

El Kilauea carece de prominencia topográfica y parece una protuberancia en el flanco sureste del Mauna Loa; debido a esto, tanto los nativos de Hawái como los primeros geólogos suponían que se trataba de un satélite activo de su masivo vecino. Sin embargo, el análisis de la composición química de las lavas de ambos volcanes demostró que tienen cameras magmáticas diferentes, y que por lo tanto son distintos. No obstante, su proximidad dio lugar a una tendencia histórica en la que una alta actividad en un volcán coincide aproximadamente con una baja actividad en el otro. Cuando el Kilauea estuvo inactivo entre 1934 y 1952, el Mauna Loa se volvió activo, y cuando este último se mantuvo tranquilo entre 1952-1974, ocurrió lo contrario. Esto no fue siempre el caso; la erupción de Mauna Loa de 1984 comenzó durante una erupción del Kilauea, pero no tuvo ningún efecto discernible sobre ella, y la inflación en curso de la cumbre de Mauna Loa, indicativa de una futura erupción, comenzó el mismo día que nuevos flujos de lava salieron del cráter Puʻu ʻŌʻō de Kilauea. Los geólogos han sugerido que los «pulsos» de magma que ingresaron al sistema magmático profundo de Mauna Loa pueden haber aumentado la presión en el interior del Kilauea y disparado las erupciones simultáneas.​

En la cumbre del Kilauea se encuentra una caldera grande que mide 4 por 3,2 km, con paredes de hasta 120 m de altura, rotas en el lado suroeste por los flujos de lava.​ Se desconoce si la caldera ha estado presente hace mucho tiempo o si es relativamente reciente, y es también posible que se haya ido y venido a lo largo de la historia eruptiva del Kilauea;​ lo que sí se sabe es que probablemente se formó a lo largo de varios siglos, y se estima que su construcción pueda haber comenzado hace unos 500 años,​ alcanzando su forma actual tras una erupción particularmente poderosa en 1790.​ Una característica importante dentro de la caldera es el cráter Halemaʻumaʻu, un gran cráter de subsidencia y uno de los centros eruptivos históricamente más activos del Kilauea. El cráter tiene un diámetro de aproximadamente 920 m y una profundidad de 85 m, pero su forma ha variado mucho en el curso de su historia eruptiva; la mayor parte del piso del cráter Halemaʻumaʻu está cubierta por los flujos de su erupción más reciente, la que se produjo en 1974.​

El Kilauea tiene dos zonas de ruptura que irradian desde su cumbre, una se extiende sobre 125 km hacia el este, la otra con una longitud de 35 km se extiende hacia el suroeste.​ La extensión tectónica a lo largo de las dos zonas de ruptura causa un deslizamiento de la masa sur del Kilauea hacia el mar a una velocidad de 6 a 10 cm, centrado en un desprendimiento subcutáneo basal a lo largo de una línea de falla de 7 a 9 km de profundidad bajo la superficie del volcán.​ La zona de ruptura del este es un rasgo particularmente dominante en el volcán; está casi totalmente cubierta de lava que erupcionó en los últimos 400 años, y la anchura de su cresta, cerca de la cumbre, mide 2 a 4 km.​ Las erupciones no localizadas, propias de la actividad de las zonas de ruptura,​ produjeron una serie de crestas bajas a lo largo de la mayor parte de la zona de ruptura este.​ Actualmente, su segmento superior es la sección más activa del volcán,​​ y es además el sitio con un gran número de cráteres de subsidencia;​ su extremidad inferior llega hasta el flanco sumergido del Kilauea a una profundidad de más de 5000 m.​ En cambio, la zona de ruptura mucho menor del suroeste ha estado en reposo tras un episodio activo en 1974, y no ha sido involucrado en el ciclo eruptivo actual.​ La extremidad inferior de la zona de ruptura del sudoeste también se encuentra bajo el nivel del mar, aunque su longitud submarina es más limitada. Esta zona de ruptura también carece de una línea de cresta bien definida o de un gran número de cráteres, evidencia de que es menos activa geológicamente que su contraparte oriental.​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Kīlauea | World in Stories