La juventud (del latín iuventus) es la etapa de la vida en la que la persona es joven. El término «juventud» también puede significar el período que comienza en la infancia y termina en la edad adulta (madurez), pero también puede referirse a la plenitud de la salud, o al período conocido como la juventud.
La juventud también se define como «la apariencia, frescura, vigor, espíritu, etc., característicos de la juventud». Sus definiciones de un rango de edad específico varían, ya que la juventud no se define cronológicamente como una etapa que pueda vincularse a rangos de edad específicos; ni su punto final puede vincularse a actividades específicas, como realizar un trabajo no remunerado o tener relaciones sexuales.
Según la Real Academia Española, el significado de juventud es: Período de la vida humana que precede inmediatamente a la madurez. Edad que se sitúa entre la infancia y la edad adulta. El término juventud también puede referirse a los primeros tiempos en la existencia de algo, y puede ser sinónimo de energía, vigor y frescura.
El 12 de agosto es el Día Internacional de la Juventud. La fecha fue proclamada en 1999 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Según Unicef, la juventud constituye un período lleno de oportunidades y cambios en el que van desplegando sus capacidades y facultades para aprender, experimentar, estimular su pensamiento crítico, expresar su libertad y formar parte de procesos sociales y políticos. Debido a ello, se considera una prioridad general que en todas las sociedades se garantice un completo y óptimo desarrollo de las facultades mencionadas.
En todo el mundo, el marco de edad de los jóvenes está consagrado en la legislación. En la Federación de Rusia, las personas de 14 a 35 años son reconocidas oficialmente como jóvenes.En Vietnam existe una percepción generalizada de los jóvenes como una construcción sociopolítica para ambos sexos entre las edades de 15 y 35 años. Sobre esta base, se puede concluir que hoy en día, el límite de edad inferior de los jóvenes se establece entre 14 y 16 años, el límite superior — 25 y 35 años.
En 2019, se estimo que hay alrededor de 1200 millones de personas entre los 15-34 años en el mundo, representando el 21% de la población mundial.
Los jóvenes según la ONU y OMS
Si bien no existe una definición internacional universalmente aceptada del grupo de edad que comprende el concepto de juventud, la Organización de las Naciones Unidas, sin perjuicio de cualquier otra definición dada por los Estados miembros, define a los jóvenes, desde 1985, como personas de entre 15 y 24 años de edad. En diciembre de 2015, el Consejo de seguridad de la ONU aprobó una resolución que reconoce la amenaza para la estabilidad y el desarrollo del crecimiento del sentimiento radical entre los jóvenes (los jóvenes en esta resolución se definen como personas de 18 a 29 años). El documento fue presentado por la representante de Jordania, Dina kawar, quien dijo: "estamos tratando de llamar la atención mundial para que los jóvenes reciban la atención que merecen en un momento en que el mundo se ha convertido en un lugar donde surgen más problemas". En cuanto a la Organización Mundial de la Salud, indica a los jóvenes como aquellas personas de entre 10 y 24 años,o entre 19 y 30 años, reconociendo que puede haber «discrepancias entre la edad y las etapas psicosociales del desarrollo», y también «grandes variaciones debidas a factores personales y ambientales». Cabe mencionar que la definición y los matices del término "juventud" varían de un país a otro, según los factores socioculturales, institucionales, económicos y políticos. La carta africana de la juventud define a los jóvenes como personas de entre 15 y 35 años.
Limitaciones de la clasificación cronológica
La clasificación siguiendo criterios meramente cronológicos se ha mostrado arbitraria e insuficiente, ya que la juventud es un estado que engloba aspectos como la madurez física, social y psicológica de la persona, la educación, la incorporación al trabajo, autonomía e independencia que pueden conllevar la formación de un nuevo núcleo familiar, así como la construcción de una identidad propia que son difícilmente etiquetables en apartados cronológicos. Además el concepto juventud difiere de un país a otro y de un contexto socioeconómico a otro. No hay una única juventud y deben considerarse las diversidades étnicas, sociales y culturales, así como las diferencias económicas ya sean entre países o entre grupos o clases sociales.
Los jóvenes tienen problemas específicos que suelen analizar las políticas de organizaciones internacionales (UNESCO, OMS, UNICEF) y de los estados. Problemas como la salud de la juventud que contempla tanto los problemas físicos o psíquicos del desarrollo como la salud reproductiva, la salud sexual, trastornos psíquicos o la drogadicción y el alcoholismo; como el primer empleo, desempleo juvenil, criminalidad juvenil, embarazo adolescente, control de la natalidad, educación sexual, son aspectos a los que los jóvenes se tienen que enfrentar. En todo el mundo, más de 200 millones de adolescentes no asisten a la escuela.
La tasa de desempleo entre los jóvenes duplica, como mínimo, la tasa general de desempleo, y se calcula que 73 millones de jóvenes no tienen trabajo, según la edición más reciente de Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil, de la OIT.
La agencia UNICEF expone que comprender a los jóvenes en su amplitud y diversidad es clave para mejorar sus vidas. No obstante, tanto jóvenes como adolescentes experimentan y enfrentan desafíos como los sentimientos de tristeza e incomprensión, las desigualdades o las brechas sociales que les llevan a sufrir problemas que les pueden llegar a conducir desde la frustración hasta ser partícipes de la violencia.
Problemas médicos y psicosociales
En el documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) La salud de los jóvenes: un desafío para la sociedad, se recogen los problemas de salud específicos de los jóvenes. También aparecen en la página Salud de los adolescentes. Los problemas pueden clasificarse como:
Problemas médicos: acné, cefalalgia, ginecológicos, atención dental, VIH/Sida, tuberculosis.
Problemas psicosociales: desórdenes psiquiátricos, estrés, ansiedad, peso (sobrepeso), bulimia, anorexia, anorexia nerviosa, tristeza, depresión, fatiga, trastorno del sueño, déficit de sueño, desórdenes maníaco-depresivos (trastornos bipolares), conducta suicida (el suicidio es la segunda causa de muerte de jóvenes).