Justo Arosemena Quesada (Panamá, Virreinato de Nueva Granada, 9 de agosto de 1817 - Colón, Colombia, 23 de febrero de 1896) fue un polimata, fue a su vez jurista, estadista, escritor, político, profesor, orador, economista, codificador, reformista, historiador y diplomático colombiano. Algunos autores afirman que Arosemena es «el panameño más relevante del siglo xix». Dedicó su vida a luchar por la autonomía política de Panamá, por lo que es considerado «el más ilustre de los panameños y padre de la nacionalidad panameña».
Arosemena estaba plenamente consciente de la posición estratégica del istmo de Panamá. A mediados del siglo XIX, se evidenciaba el expansionismo estadounidense hacia América; y por otro lado la agresiva influencia inglesa en Centroamérica. En atención a este panorama, idea un modelo de organización política, planteando que Panamá se convirtiera en un estado totalmente independiente, soberano y hanseático bajo la protección de Gran Bretaña, Francia, los Estados Unidos y Cerdeña, siendo dichos estados garantes, mediante un tratado, del libre comercio de todas las naciones del mundo a través del istmo. Esta idea fue planteada en un proyecto de ley que presentó al Congreso Neogranadino en 1857, el mismo no prosperó y fue duramente criticado por proponerlo.
Descendiente de españoles que se establecieron en el istmo de Panamá en el siglo XVII, dentro de los antepasados de Justo Arosemena se encontraban personajes como Felipe Arosemena, quien ejerció como alcalde, y Pablo Joseph Arosemena, quien fuese comerciante, Coronel del Regimiento de Milicias Blancas de Infantería y Caballero de la Real Orden de Carlos III. Respecto a este último, Justo Arosemena afirmó: «estas adquisiciones que se compraban entonces... y el Coronel don Pablo pudo muy bien pagar su Caballería con muchos miles de pesos genuinos que hizo en el comercio». El padre de Justo, Mariano Arosemena, al principio de su vida también se dedicó al comercio, pero en uno de sus viajes de negocios, en el que recorrió Perú y la Jamaica inglesa, conoció a algunos independentistas de Chile, Argentina, Venezuela y Nueva Granada, uniéndose así a la causa patriota. Esta adhesión haría que Mariano Arosemena figurara como uno de los próceres independentistas que firma el acta de Independencia del Istmo el 28 de noviembre de 1821.
Justo Arosemena nació el 9 de agosto de 1817, siendo sus padres don Mariano Arosemena y Dolores Quesada y Velarde. Según la historiadora Argelia Tello Burgos, Arosemena se caracterizó por ser un niño precoz que a los cinco años ya hablaba el inglés, aparte del español, por la estrecha relación que unía a su familia con una pareja británica. Realizó sus primeros estudios en el istmo, específicamente en la Escuela de Colombia y el Colegio de Panamá. Posteriormente fue enviado a Bogotá, donde ingresó al Colegio de San Bartolomé; allí recibiría las influencias de autores liberales como Jeremy Bentham y Benjamin Constant, y del materialismo ilustrado francés a través de autores como Antoine Destutt de Tracy. Para 1833, cuando Arosemena contaba con 16 años, recibió el grado de Bachiller en Humanidades y Filosofía. Este mismo año inició sus estudios de Derecho en la Universidad Central, para recibir en 1836 su grado de Bachiller en Jurisprudencia. Inmediatamente volvió a Panamá y comenzó a ejercer como abogado en el Consultorio de Esteban Febres. Para 1837 la Universidad del Magdalena e Istmo, hoy Universidad de Cartagena, le otorgó a Arosemena el título de doctor en Jurisprudencia.
En 1838 Arosemena comenzó su carrera como jurisconsulto y periodista, además de ser catedrático en el colegio del Istmo. En 1840, mientras era colaborador del Estado del Istmo, que estableció el general Tomás Herrera, Arosemena viajó a Estados Unidos, donde publicó su primera obra: Apuntamientos para la introducción a las ciencias morales y políticas. En 1842, Arosemena se encontraba en Perú, donde colaboraría con la redacción de periódicos como El Tiempo, El Peruano y La Guardia Nacional.
Justo Arosemena fue elegido diputado ante la Cámara Provincial de Panamá (1850-1851) y posteriormente ante el Congreso Nacional de Colombia (1852-1853). Durante este período realizó diversas recopilaciones de leyes con el fin de mejorar el manejo de las mismas. Igualmente, como estadista, realizó un arduo trabajo por una mayor autonomía de Panamá dentro de Colombia, que se reflejó muy bien en sus ideas sobre el federalismo como sistema de gobierno. Como resultado de las propuestas políticas presentadas por Arosemena al Congreso colombiano, y después de un primer intento que se vería frustrado por la Guerra Civil de 1853, se crearía el Estado Federal de Panamá en 1855, del cual Arosemena sería su primer presidente.
El 2 de abril fue elegido Arosemena como presidente del Senado, correspondiéndole presidir la sesión del 4 de abril en la que se condenó al presidente Obando a la pena de destitución del empleo como consecuencia del juicio iniciado en su contra. En 1863 fue elegido presidente de la Convención Nacional de Rionegro, donde se creó una nueva constitución en la que Colombia pasó a ser un país federal compuesto por nueve Estados Soberanos, y llamado Estados Unidos de Colombia.
Posteriormente, en 1864, Arosemena fue el representante de Colombia ante el Congreso Americano que se reunió en Lima, donde publicaría su texto Estudio sobre la idea de una Liga Americana. Era el enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Colombia en el Perú entre 1863 y 1866. También obtuvo ese rango diplomático en Chile y varias repúblicas centroamericanas.
En 1869, fue elegido presidente de la Asamblea Legislativa del Estado Soberano de Panamá. Durante su presidencia presentó una proposición en la que expresó su apoyo a los esfuerzos de Cuba por independizarse de España, siendo su proposición tan bien recibida en Colombia que su gobierno invitó al resto de los estados del continente a unirse para solicitar a España la liberación de la isla. En el congreso de Colombia se concretó un acto legislativo presentado por Arosemena para reconocer los derechos de beligerancia a los cubanos y fue aprobado de forma unánime. En el próximo año de 1870, fue elegido senador; a su llegada a Bogotá, es nombrado plenipotenciario para negociar un tratado con los Estados Unidos sobre la excavación de un canal interoceánico, más el tratado firmado entre ambas partes y aprobado por el poder ejecutivo no fue sancionado por el legislativo.
De 1871 a 1872 era el enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Francia y luego en el Reino Unido de 1873 a 1874. En 1878 impulsó la fundación de la primera biblioteca pública de Panamá, con la ayuda del educador Manuel José Hurtado y el político Buenaventura Correoso; a dicha biblioteca donó más de 60 volúmenes relacionados con la historia y el derecho. En 1877, es nombrado ministro residente de Colombia en los Estados Unidos y fue recibido en Washington D. C. por el presidente Rutherford B. Hayes en el 27 de octubre de 1877, ocupó el cargo por dos años. Fue ministro residente en los Estados Unidos de Venezuela en 1881 y también fue nombrado enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en el mismo país desde septiembre de 1881 hasta junio de 1882; durante su puesto en Venezuela actuó como intermediario en el arreglo fronterizo entre ambos países y en el 14 de septiembre de 1881 firmó el tratado Arosemena-Guzmán. Se aproximaba el fin del período presidencial de Rafael Núñez que había de terminar en el 1 de abril de 1882, y este le transmitió su interés en convertir a Arosemena en su sucesor para el bienio de 1882 a 1884. No queriendo adquirir una elección impuesta por la fuerza, negó la propuesta. En el 4 de febrero de 1882, Arosemena se dirigió al presidente anticipándole su renuncia por terminar pronto lo que pudo hacer en materia de los tratados con Venezuela y por estar deseoso de regresar a su familia. Partió a Nueva York en el 15 de junio sin licencia de retiro dejando encargado de la legación al secretario Julio Borda; ahí, el Secretario de Relaciones Exteriores José M. Uricoechea le mandó un despacho en que le instó que su permanencia en ese puesto era necesaria. Reiteró su renuncia y en el 21 de agosto fue aceptada, extendiéndole sus letras de retiro. Arosemena dejó su puesto en difíciles condiciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela, pero había eliminado una causa grave de contienda entre ambas naciones.