Julio César Turbay Ayala (Bogotá, 18 de junio de 1916-Bogotá, 13 de septiembre de 2005) fue un político y diplomático colombiano de ascendencia libanesa. Fue presidente de Colombia entre el 7 de agosto de 1978 y el 7 de agosto de 1982. Fue miembro del Partido Liberal Colombiano.
Pese a no contar con una carrera profesional (siendo posteriormente galardonado por varias universidades), Turbay tuvo una activa vida política: fue senador y representante a la cámara por Bogotá; ministro de minas y petróleos, de relaciones exteriores o canciller de su país, y diplomático para varios Gobiernos colombianos. Fue asimismo múltiples veces director de su partido, lo que le llevó a tener un destacado papel como uno de sus militantes más importantes e influyentes.
Asumió la presidencia de Colombia sin tener un título universitario, lo que le valió diversas críticas. Además, sus comentarios y su aspecto físico lo hicieron blanco de chistes y burlas durante y después de su mandato. Desempeñó su gobierno entre 1978 y 1982 bajo el lema «Integración social». Fue durante ese periodo que la guerrilla urbana Movimiento 19 de abril (M-19) realizó algunas de sus incursiones más conocidas, lo que lo llevó a impulsar una cuestionada política institucional conocida como Estatuto de Seguridad. Sin embargo, combinó las propuestas de paz para el M-19 y demás grupos guerrilleros que entregaran sus armas. Turbay gobernó durante el final de la bonanza marimbera y el comienzo del período del narcotráfico en Colombia, inauguró la televisión a color en su país, impulsó una reforma constitucional fallida en 1979, y permitió la fundación de la primera universidad castrense de Colombia: la Universidad Militar Nueva Granada.
Como expresidente, y desde la dirección de su partido, ejerció amplia influencia en sus sucesores Virgilio Barco, César Gaviria, Ernesto Samper y Álvaro Uribe. Sus posturas iniciales, rígidas y guerreristas se fueron suavizando con el tiempo (influenciado por una tragedia familiar), hasta convertirlo en un facilitador del diálogo entre los siguientes Gobiernos y los actores armados ilícitos de toda índole. Se enfrentó ideológicamente a otros sectores de su partido, entre ellos el encabezado por el expresidente Carlos Lleras Restrepo y su discípulo Luis Carlos Galán Sarmiento, a través de la facción separatista del Nuevo Liberalismo.
Turbay es el patriarca de una influyente familia de la emergente aristocracia colombiana, siendo padre del excontralor y excongresista Julio César Turbay Quintero y de la periodista Diana Turbay, fallecida en un intento de rescate de manos del Cartel de Medellín, abuelo de la periodista María Carolina Hoyos Turbay, y del político Miguel Uribe Turbay, asesinado durante un mitin en el barrio Modelia de Bogotá, en junio de 2025. Su vida personal también fue motivo de controversia, particularmente a raíz de su matrimonio con su sobrina, la ex primera dama Nydia Quintero, protagonizando uno de los divorcios más famosos de Colombia, cuando el papa Juan Pablo II disolvió personalmente su unión por motivos de la consanguinidad, tío y sobrina.
En 2024 se reveló que el Gobierno de los Estados Unidos lo consideraba una persona sospechosa de lucrarse con los negocios del narcotráfico colombiano desde la época en que era candidato presidencial por el liberalismo, a finales de los años 70, y que el Gobierno colombiano tenía conocimiento de ello.(ver:acusaciones de narcotráfico)
Julio César Turbay Ayala nació en Bogotá, el domingo 18 de junio de 1916, en el hogar de inmigrantes libaneses asentados en el país décadas antes.
Realizó sus primeros estudios en la escuela de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, Instituto San Bernardo de la Salle, luego en la Escuela Nacional de Comercio y en el Colegio Universitario, donde terminó sus estudios de bachillerato. Pese a lo anterior, por la escasez de recursos de su familia, su educación pasó a la dirección de su hermana Hortensia y se convirtió en autodidacta.
Turbay comenzó su carrera política afiliándose al Partido Liberal Colombiano, y obtuvo un escaño en el Concejo del entonces municipio de Usme en 1936. En 1937, con 21 años, fue nombrado alcalde de Girardot, pueblo del que era natal su madre. Se convirtió en concejal del municipio de Engativá en 1938, corporación a la que llegó junto a los también nóveles (jóvenes) Alfonso López Michelsen (hijo del expresidente Alfonso López Pumarejo) y Álvaro Gómez Hurtado (hijo del exministro Laureano Gómez), siendo uno de los jóvenes apadrinados por el presidente López. Ese mismo año ingresó a la Asamblea de Cundinamarca, donde ocupó una curul hasta 1942.
En 1943 fue elegido Representante a la Cámara por Cundinamarca, apoyando las medidas legislativas del segundo gobierno de los presidentes López, Darío Echandía y Alberto Lleras, hasta que su partido perdió el poder en las elecciones de 1946 tras la división de su partido en dos facciones, convirtiéndose en un feroz crítico del gobierno de Mariano Ospina Pérez. Curiosamente uno de sus parientes lejanos, Gabriel Turbay, fue quien perdió las elecciones contra los conservadores ese año.
Para 1949, cuando el presidente Ospina ordenó el cierre del Congreso por los sucesos de El Bogotazo, Turbay ya había presidido en dos oportunidades la Cámara de Representantes. Como líder de la oposición a los gobiernos conservadores, Turbay fundó y dirigió personalmente el radioperiódico Democracia, uno de los pocos de su estilo en Colombia, desde el cual hizo oposición a los gobiernos conservadores y luego a la dictadura militar de Gustavo Rojas Pinilla. Hizo parte de la Dirección Nacional del Liberalismo en 1953.
Ministros de Petróleos (1957-1958)
Luego de la dictadura del general Rojas, y tras el ascenso de la Junta Militar, Turbay fue designado ministro de Minas y Petróleos en 1957. Pese a que su función principal estaba limitada a la actividad petrolera, revisando los contratos estatales suscritos por el gobierno y modernizando la industria energética de su país, también dedicó sus esfuerzos en el regreso de la democracia, colaborando con la implantación del Frente Nacional como mecanismo de alternación política y pacificación de la sociedad.
En 1958, durante el segundo gobierno de Alberto Lleras Camargo, fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores o Canciller, cargo que ejerció hasta el 1 de julio de 1961. Turbay se reunió con el ministro de relaciones exteriores de Venezuela, Ignacio Luis Arcaya, para las negociaciones del Tratado de Tonchalá en 1959. En 1961 renunció a la cancillería y comenzó a defender la campaña presidencial de Guillermo León Valencia, quien fue elegido presidente de Colombia en 1962. Turbay buscaba defender la legitimidad del liberalismo que venía siendo cuestionado desde 1958 por su antiguo compañero, Alfonso López Michelsen a través del MRL.Conocido defensor del Frente Nacional, fue elegido senador sucesivamente entre los períodos 1962-1966, 1966-1970, 1970-1974 y 1974-1978. En 1967 fue nombrado Designado a la Presidencia y ejerció el poder ejecutivo durante unos días por la ausencia del presidente Carlos Lleras Restrepo, quien viajó a Estados Unidos para la Segunda Conferencia de Presidentes de América.
Lleras también lo nombró como embajador ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de 1967 a 1969, siendo uno de sus logros más sobresalientes el restablecimiento de las relaciones diplomáticas de Colombia con la Unión Soviética, que estaban suspendidas desde 1948 por instigación de Estados Unidos.
De regreso a Colombia en 1969, Turbay se puso al frente de la campaña del exembajador en Estados Unidos, Misael Pastrana Borrero, quien terminó siendo elegido presidente en 1970, no exento de acusaciones de fraude contra el expresidente Rojas Pinilla. En 1973, el presidente Pastrana lo nombró embajador ante el Reino Unido, hasta el 15 de enero de 1975.
Pese a estar ejerciendo como embajador en Londres, Turbay ya era considerado como uno de los tres posibles aspirantes presidenciales del liberalismo, junto al expresidente Lleras Restrepo y a Alfonso López Michelsen. Turbay, viéndose en desventaja, y tras el traspié del expresidente Lleras, apoyó a López, quien ganó la designación y a la postre las elecciones presidenciales, viéndose enfrentado a los hijos de dos rivales históricos: Álvaro Gómez, hijo del expresidente Laureano, y María Eugenia Rojas, hija del expresidente Rojas.