Juan Pablo I (en latín: Ioannes Paulus PP. I), de nombre secular Albino Luciani (Canale d'Agordo, 17 de octubre de 1912-Ciudad del Vaticano, 28 de septiembre de 1978), fue el 263.er papa de la Iglesia católica y el quinto soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 26 de agosto de 1978 hasta su muerte, ocurrida treinta y tres días después. Su pontificado fue uno de los más breves de la historia, dando lugar al más reciente año de los tres papas. Fue el primer papa nacido en el siglo XX y también el último en morir en dicho siglo. Asimismo es el último pontífice italiano hasta la fecha tras una larga sucesión ininterrumpida de papas italianos a lo largo de más de cuatro siglos, iniciada con Clemente VII en 1523. Fue beatificado en 2022 durante el papado de Francisco.
Antes de celebrarse el cónclave que lo eligió, expresó su deseo de no ser elegido, confesando a aquellos más cercanos a él que renunciaría al papado si era elegido; pero cuando fue elegido por los cardenales, se sintió obligado a aceptar. Fue el primer papa que eligió un nombre papal compuesto, «Juan Pablo», en honor a sus dos predecesores inmediatos, Juan XXIII y Pablo VI. Explicó que quiso homenajear a ambos al sentirse agradecido y en deuda con ellos por haberle nombrado obispo y cardenal, respectivamente.
Sus dos sucesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, han recordado su actitud cercana, amable y cariñosa en múltiples ocasiones. En Italia es recordado con los apelativos de «Il Papa del Sorriso» («el papa de la sonrisa») e «Il Sorriso di Dio» («la sonrisa de Dios»). La revista Time y otras publicaciones se refirieron a él como «The September Pope» («el papa de septiembre»).
Fue declarado siervo de Dios, el primer paso en el camino a la santidad, el 23 de noviembre de 2003, por Juan Pablo II. El papa Francisco confirmó su virtud heroica el 8 de noviembre de 2017 y le proclamó venerable. En octubre de 2021 se anunció que sería beatificado, tras confirmarse la atribución a su intercesión en la curación milagrosa de una niña de Argentina. La beatificación tuvo lugar el 4 de septiembre de 2022 en la plaza de San Pedro.
Albino Luciani nació en la pequeña localidad italiana de Forno di Canale, Belluno (llamada Canale d'Agordo a partir de 1964) el 17 de octubre de 1912. Hijo de Giovanni Luciani, un albañil, y Bortola Tancon. Fue bautizado por la matrona que ayudó en el parto, ya que se temía por su muerte. Su bautismo fue formalizado dos días después por el párroco del pueblo, Achille Ronzon.
Fue el mayor de cuatro hermanos del matrimonio Luciani; los otros hermanos fueron Eduardo, Antonia (Nina) y Federico, que falleció a corta edad. La familia de Luciani, de origen humilde, pasó penurias durante la Primera Guerra Mundial.
Cuando tenía seis años, recibió el sacramento de la confirmación de manos del obispo Giosuè Cattarossi. A los diez años, su madre murió y su padre contrajo segundas nupcias con una mujer de gran devoción; fue entonces cuando nació su vocación sacerdotal, según él declaró, gracias a la predicación de un fraile capuchino.
En 1923, al cumplir los 11 años, ingresó en el Seminario Menor de Feltre. El seminarista Luciani leyó todos los libros del seminario, aunque más importante todavía era la capacidad que tenía para recordar absolutamente todo lo que leía. En los veranos, el joven seminarista regresaba a su hogar y se dedicaba a trabajar en el campo. En 1928 pasó el Seminario Mayor de Belluno para cursar allí sus estudios eclesiásticos. En 1934 fue ordenado subdiácono y al año siguiente diácono. Fue ordenado sacerdote el 7 de julio de 1935.
De 1935 a 1937 fue profesor de religión y capellán del Instituto Técnico Minero de Agordo. De 1937 a 1947 ejerció como vicerrector del Seminario Mayor de Belluno, donde también ejerció la docencia, explicando diversas asignaturas (Teología dogmática, Teología moral, Derecho canónico, Arte religioso, etc.). Durante esta década también profundizó en sus estudios, obteniendo el doctorado en Sagrada Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma el 27 de febrero de 1947 con una tesis titulada El origen del alma humana según Antonio Rosmini, que mereció la calificación de magna cum laude. En este trabajo se oponía frontalmente a la teología de Rosmini.
Fue completamente bilingüe, hablando con la misma soltura italiano y latín.
En 1947, fue nombrado vicario general de la diócesis de Belluno por el obispo Girolamo Bortignon. Dos años más tarde, en 1949, fue nombrado director de la oficina de catequesis de la diócesis.
El 15 de diciembre de 1958, fue nombrado obispo de la diócesis de Vittorio Veneto por Juan XXIII y consagrado como tal en la basílica de San Pedro, por el mismo papa, el 27 de diciembre de ese año.
Tomó posesión de la diócesis de Vittorio Veneto el 11 de enero de 1959. Durante 11 años, ejerció su ministerio en esta diócesis, realizando su primera visita pastoral el 17 de junio de 1959. Se tomó su papel de obispo muy en serio: los sacerdotes de su diócesis no necesitaban pedir cita previa, pues, sacerdote que llegaba, sacerdote que era recibido. Dijo un sacerdote de la época del obispado de Luciani: «Era como si tuviéramos nuestro papa personal. En la mesa de Luciani siempre había dos o tres sacerdotes. Era un hombre que no podía dejar de darse, pues solía visitar a los enfermos y a las personas con discapacidad: en los hospitales, vivían en un estado de sobresalto , ya que nunca se sabía si el obispo se presentaba. Se subía a su bicicleta, se acercaba a los hospitales y recorría las salas; también visitaba a los curas de las montañas para tratar los problemas específicos de su localidad».
En 1962, asistió a la apertura del Concilio Vaticano II en Roma; estaría presente en cuatro de las sesiones de dicho concilio.
Cardenal y patriarca de Venecia
El 15 de diciembre de 1969, Pablo VI lo nombró patriarca de Venecia, sucediendo a Giovanni Urbani. Tomó posesión del cargo el 3 de febrero de 1970. El mismo Pablo VI lo elevó a la dignidad cardenalicia el 5 de marzo de 1973. En su primer ángelus tras ser nombrado papa, recordó la vergüenza que había pasado cuando san Pablo VI se quitó su propia estola y se la colocó a él sobre los hombros:
Luciani fue elegido en la cuarta votación del cónclave de agosto de 1978, un cónclave inusualmente breve, el segundo más corto del siglo XX tras el de 1939. El cardenal protodiácono Pericle Felici fue el encargado de anunciar la decisión del Colegio cardenalicio de elegir al patriarca de Venecia, Albino Luciani, como el 263° (ducentésimo sexagésimo tercer) papa de la Iglesia Católica, el 26 de agosto de 1978, siendo así el tercer Patriarca de Venecia en ser nombrado papa, tras Giuseppe Melchiore Sarto (elegido como Pío X en 1903) y Angelo Giuseppe Roncalli (elegido como Juan XXIII en 1958). Escogió el nombre de Juan Pablo, convirtiéndose en el primer papa de la historia con un nombre compuesto, gesto con el que pretendía honrar a sus dos predecesores, Juan XXIII, que le nombró obispo, y Pablo VI, que le nombró patriarca de Venecia y cardenal. También fue el primer papa en usar el ordinal "primero" en su nombre.
Se llegó a pensar que su elección fue debida a la división entre miembros de distinta ideología dentro del Colegio cardenalicio: