Juan I, duque de Borgoña, (Dijon, 28 de mayo de 1371-Montereau, 10 de septiembre de 1419), llamado Juan Sin Miedo (francés: Jean sans Peur), hijo primogénito y sucesor del duque Felipe el Atrevido.
Descendiente de la dinastía Valois, Juan se destacó desde muy joven en diferentes combates, lo que le ganó el apelativo de «Sin Miedo». Su coraje en la lucha se hizo patente en la batalla de Nicópolis (1396) contra los turcos, siendo capturado por los turcos.
Aunque hombre desconocido, ya que había vivido hasta el momento en su feudo de Nevers, de una escasa pensión otorgada por su padre, o en condición de lugarteniente de su padre en Borgoña, Juan I heredó el poderoso ducado borgoñón tras la muerte de Felipe el Atrevido en abril de 1404.
Juan Sin Miedo casó con Margarita de Baviera, con quien tuvo los siguientes hijos:
Margarita, condesa de Gien y Montargis (1393-2 de febrero de 1441, París), casó el 30 de agosto de 1404 con Luis, delfín de Francia, más tarde, el 10 de octubre de 1422, con Arturo de Richemont, condestable de Francia, el futuro duque de Bretaña.
María (1394-30 de octubre de 1463, Monterberg bei Kalkar), condesa y luego duquesa de Cléveris por su matrimonio con Adolfo, duque de Clèves.
Felipe el Bueno, su sucesor (1396-1467).
Isabel (m. 18 de septiembre de 1412), que casó en Arras el 22 de julio de 1406 con Olivier de Châtillon-Blois, conde de Penthièvre y Périgord.
Juana (n. 1399, Bouvres), m. joven.
Ana (1404-14 de noviembre de 1432, París), casó con Juan, duque de Bedford.
Inés (1407-1 de diciembre de 1476, Château de Moulins), que casó con Carlos I, duque de Borbón.
Juan también tuvo varios hijos ilegítimos, incluyendo a Juan de Borgoña, obispo de Cambrai, con su amante Inés de Croy, hija de Juan I de Croÿ.
Con su amante, Margarita de Borsele, tuvieron los siguientes hijos:
Guy de Borgoña, señor de Kruybeke (muerto en el asedio de Calais en 1436), se casó con Juana, hija ilegítima de Alberto I, duque de Baviera.
Philippotte de Borgoña, dama de Joncy, esposa de Antoine de Rochebaron, señor de Berzé.
Guerra civil entre borgoñones y armagnacs
La renovación (en 1413-1414) de los conflictos enmarcados en la guerra de los Cien Años encontró a Francia desorganizada y dividida. Se enfrentaban, por un lado, los de Borgoña, encabezados por Juan, que representaban al pueblo llano parisino, a los gremios y a los artesanos. Por el otro, el bando de Armañac, al que apoyaba el hermano del Rey, el duque Luis de Orleans, orientado a proteger los privilegios de la nobleza y las clases dirigentes.
Juan Sin Miedo ordenó el asesinato de Luis de Orleans a los pocos días de haberse reconciliado, en noviembre de 1407 (hecho que reconoció públicamente y del que pudo jactarse con impunidad), con lo que las luchas entre armagnacs y borgoñones se recrudecieron. Sin embargo, privado de su líder y de influencia directa sobre el Rey, el partido armagnac decayó, y la posición del duque de Borgoña se fortaleció y engrandeció, tomando las riendas del gobierno. Finalmente, en 1413, Carlos, el nuevo duque de Orleans, hijo del asesinado, y del triunfante partido armagnac tomó el control de París y de la persona del Rey, y Juan Sin Miedo se vio obligado a huir de París (donde no pondría pie por espacio de cinco años) y refugiarse en sus estados. Los rencores y el odio abiertos condujeron a un disenso interno entre los líderes políticos y militares franceses que fueron una de las causas más importantes de la estrepitosa derrota en la batalla de Agincourt (octubre de 1415).