Juan Eduardo Esnáider (Mar del Plata, 5 de marzo de 1973) es un exfutbolista, entrenador y periodista deportivo argentino.
En su trayectoria como futbolista se destacó como un recordado ídolo de la afición del Real Zaragoza, con el cual totalizó más de 50 goles en dos temporadas y media y fue campeón de dos Copas del Rey (1994 y 2001) y una Recopa de la UEFA (1995), además de alcanzar un tercer puesto en liga (1994). También jugó en importantes equipos como Real Madrid, Juventus, Atlético de Madrid, River Plate y Porto.
En 1995 se convirtió junto a Gabriel Batistuta en el primer futbolista argentino votado en una nominación al Balón de Oro representando a Argentina y no a países europeos.
Debutó en Argentina, en la primera división en Ferro Carril Oeste el 2 de septiembre de 1990. Considerado toda una promesa, fue convocado para disputar el Sudamericano Sub-20. Luego de ser una de las figuras del certamen, en abril de 1991 fichó por el Real Madrid. La transferencia se operó en una suma aproximada a los 2 millones de dólares y fue la más alta pagada hasta entonces por un jugador de Ferro. Al momento de ser transferido, Esnaider solo había jugado 309 minutos como futbolista profesional.
En el Real Madrid disputaría los partidos restantes de la temporada 1990/91, una vez finalizada la misma, fue enviado al equipo filial.
A mitad de la temporada 1992/93 es enviado nuevamente al primer equipo. Pese a no gozar de la titularidad, se proclama campeón de la Copa del Rey.
Para la temporada 1993/94 se marchó cedido al Real Zaragoza ante la falta de oportunidades en el club "merengue". En esa misma temporada anota 13 goles y conquista nuevamente la Copa del Rey, pese a no disputar la final por sanción. Esnáider termina ganando el cariño de la afición "maña" por sus destacadas actuaciones, cómo en el doblete al Barcelona de Johan Cruyff en el histórico 6-3 de febrero de 1994, o su golazo al Atlético de Madrid en el Vicente Calderón, en una goleada 4-0. De cara a la próxima temporada, la 1994/95, el Zaragoza compra su pase al Real Madrid.
Entonces conquista la Recopa de Europa. En esa competición es la figura descollante del Zaragoza anotando 8 goles en 9 partidos, incluyendo uno en la mítica final, disputada en París, frente al Arsenal inglés el 10 de mayo de 1995. En esa temporada, Esnáider totalizaría 26 goles sumando todas las competiciones, incluyendo otros goles memorables por liga, cómo su doblete al Real Madrid en la victoria 3-2 de octubre de 1994, u otro gol más al Barcelona, esta vez en el Camp Nou, en una victoria por 2-1.
En vista su gran rendimiento, el Real Madrid hace que retorne, pagando por él más del doble respecto a su primer fichaje. Curiosamente, se le otorgaría la mítica dorsal número 7 que había dejado Butragueño y a su vez él dejaría a Raúl.
Sin embargo, la temporada 1995/96 que disputó con el Real Madrid fue mediocre tanto a nivel personal (solo anotó un gol) como grupal (no cosecharon ningún título) y para la temporada 96/97 fichó por el Atlético de Madrid.
En el club colchonero, teniendo de compañeros a su compatriota "El cholo" Simeone, a Kiko y a Pantic, tuvo un rendimiento notable convirtiendo 21 goles. A pesar de eso, su mala relación con el entrenador Radomir Antić, le obligó a abandonar el club rojiblanco un año después. Un momento memorable es cuando el portero holandés van der Sar, en aquel momento en el Ajax, le paró un penalti que de haber marcado hubiera significado el pase a las semifinales de aquella edición de la Champions League.
En la temporada 97/98 sería transferido al Espanyol de Barcelona, entrando como parte del pago del fichaje de Jordi Lardín, allí jugaría una temporada y media, sin que el equipo hiciera temporadas destacables, fue una de las figuras del equipo periquito, repitiendo el gran rendimiento hecho del Atleti.
Sorpresivamente, en enero de 1999, la Juventus de Turín lo ficharía a cambio de 7 millones de euros para suplir una grave lesión de Alessandro Del Piero. Su paso por la vecchia signora fue para el olvido debido en gran parte a las lesiones, anotando solamente dos goles.
Después de su mal paso por Italia, volvió al Real Zaragoza como cedido en diciembre del 2000 para salvar al equipo aragonés del descenso. El Zaragoza no sólo escaparía al descenso, mostrando un gran nivel que lo terminaría volviendo clave; sino que también ganaría la Copa del Rey, aunque al igual que siete años antes, Esnáider se perdió la final por sanción.
Su retorno al club maño estuvo rodeado de polémicas. En el último partido liguero (clave para salvarse del descenso), Esnáider vio la roja al principio del encuentro tras un codazo a un jugador del Celta de Vigo. Según se rumoreó, el argentino lo hizo a propósito porque el presidente Solans ya le había comunicado que no contaban con él para la siguiente campaña. El argentino intentó incluso agredir a aficionados que le increparon y le llamaron pesetero.
Posteriormente pasó por dos infructíferas cesiones en la campaña siguiente, primero en el Oporto y después, volviendo a su país, en River Plate (donde se consagraría campeón del Clausura 2002 pese a su escaso aporte).
En enero de 2003 firmó por el AC Ajaccio de Francia, donde jugaría apenas pocos partidos, lastrando muchas lesiones, pero particularmente renunció a cobrar su salario el tiempo que estuviese recuperándose de sus lesiones. Éste gesto fue destacado por el presidente de la institución, Michel Moretti.
Entonces decidiría retornar a la liga española, de la mano del recién ascendido Real Murcia. En su única temporada, no solo dio un aporte muy discreto (anotó un gol), sino además los pimentoneros descendieron a la Segunda División. En dicho equipo es recordado por un altercado en una rueda de prensa, cuando agredió verbalmente a una periodista llamada Eva Franco del periódico regional La Verdad, que por aquel entonces cubría las informaciones del equipo. Fueron ante los tribunales y tras reconocer los hechos, fue condenado a pagar 600 euros, 300 por una falta de injurias y otros 300 por daños morales. La periodista alegó que el suceso le causó una crisis de ansiedad.