Juan Carlos Onganía (Marcos Paz, Buenos Aires 17 de marzo de 1914 - Ciudad de Buenos Aires, 8 de junio de 1995) fue un militar y dictador argentino que ejerció como presidente de facto de la Argentina desde su investidura el 29 de junio de 1966 hasta su derrocamiento el 8 de junio de 1970, durante la primera etapa de la dictadura cívico-militar autodenominada «Revolución Argentina». También fue comandante en jefe del Ejército desde su designación el 22 de septiembre de 1962 hasta su pase a retiro el 25 de noviembre de 1965.
Onganía fue el líder del bando azul en el conflicto entre Azules y Colorados en los que se dividieron las Fuerzas Armadas argentinas luego del golpe de Estado en Argentina de 1962 que derrocó a Frondizi. El gobierno de Onganía se caracterizó por ser el único en la historia argentina que disolvió los partidos políticos y por ser el primero que tuvo carácter permanente bajo la forma del Estado burocrático-autoritario.
Fue relevado por la Junta de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, integrada por el teniente general Alejandro Agustín Lanusse, el almirante Pedro Alberto José Gnavi y el brigadier Carlos Alberto Rey, que asumió el gobierno el 8 de junio de 1970 y resolvió designar presidente al general de brigada Roberto Marcelo Levingston.
Sus padres, Carlos Luis Onganía y Sara Rosa Carballo, se dedicaban a las tareas agrícolas y atendían un pequeño almacén.
Ingresó al Colegio Militar de la Nación en 1931, del cual egresó en 1934 como subteniente del arma de caballería. En 1937 contrajo matrimonio con María Emilia Green Urien (1915-1990), hija de Enrique Zacarías Green y Emilia Micaela Urien.
Cuando sucedió la Revolución del 4 de junio de 1943 era teniente primero y prestaba servicio en el Regimiento 8 de Caballería (RC8) que marchó desde Campo de Mayo hasta la Casa de Gobierno en Capital Federal, bajo el mando del general de división Arturo Rawson.
El historiador Robert Potash lo describió en esos años del siguiente modo:
Tuvo una carrera poco destacada pero eficiente hasta 1959, cuando fue ascendido al rango de general de brigada. Identificado con el sector "legalista", fue designado comandante de la Primera División Blindada con asiento en la guarnición de Campo de Mayo, la más poderosa del Ejército. El general Rosendo Fraga lo nombró subdirector de la Escuela Superior de Guerra. Desde allí presenció el golpe de Estado del 28 de marzo de 1962 contra el presidente Arturo Frondizi. Gozaba de cierto prestigio en el bando "azul". En los sucesos del 22 de septiembre de 1962, el presidente José María Guido lo nombró comandante en jefe del Ejército, relevando al general de brigada Juan Carlos Lorio.
El ascenso a comandante del Ejército
Durante el Gobierno de facto de José María Guido, las Fuerzas Armadas argentinas se enfrentaron en dos facciones por la posición a tomar respecto del peronismo en el marco de las nuevas políticas adoptadas. Los «azules» —autodenominados «legalistas» y apoyados por el desarrollismo— proponían un peronismo sin Perón, y denominaron a sus opositores como «colorados». Estos —integrados por los liberales y exfuncionarios de la «Revolución Libertadora»— consideraban al peronismo un movimiento clasista afín al comunismo y que debía ser erradicado. El teniente general Onganía era uno de los líderes de la facción «azul».
El triunfo de los azules llevó al nombramiento de Onganía como comandante en jefe del Ejército el día 22 de septiembre de 1962, aunque ya los principios originales de cada una de las facciones se fueron diluyendo. Al asumir la Presidencia Arturo Umberto Illia, Onganía decidió pasar a un segundo plano.
En 1962 el sector "azul" introdujo la doctrina de seguridad nacional de Estados Unidos, desplazando (aunque no suprimiendo) la doctrina de la guerra revolucionaria de Francia. La doctrina llamaba a la lucha contra el "comunismo internacional" que operaba contra los países del bloque occidental por medio de la guerrilla (al estilo de la Revolución cubana). Así, las fuerzas militares estaban llamadas a la lucha anticomunista.
Su gestión al frente de la fuerza impulsó una reestructuración racionalizando la estructura para optimizar los medios disponibles. El viejo esquema de ejércitos, divisiones y regimientos fue sustituido por uno de cuerpos de ejército, brigadas y batallones. De esta manera, la rama terrestre quedaba dividida en cinco cuerpos de ejército bajo el mando del Comando en Jefe.
En 1964 pronunció un conocido discurso en la Quinta Conferencia de jefes de Estado Mayor de los Ejércitos Americanos celebrada en la Academia Militar de West Point, EE. UU, dejó claro públicamente la adopción de la doctrina de la seguridad nacional. Su discurso, posiblemente redactado por el general "azul" Osiris Villegas, bajo una línea distinta a la política del secretario de guerra Ignacio Ávalos. Su pésima relación con Ávalos terminó con la renuncia de este en finales de 1965.
En disconformidad con el nombramiento por el presidente Illia del general de brigada Eduardo Rómulo Castro Sánchez como secretario de guerra (su preferido era su amigo el general de brigada Héctor Repetto), un general más moderno que él, presentó su renuncia como comandante en jefe y pidió el retiro el 22 de noviembre de 1965. Fue reemplazado por el general de brigada Pascual Pistarini.
A raíz de la insatisfacción de sectores exteriores, la prensa, y grandes empresas con la política nacionalista y socialdemócrata de Illia, y a su decisión de revocar la proscripción del peronismo, el gobierno de Illia fue derrocado por un golpe de Estado que se autodenominó Revolución Argentina, encabezado por los titulares de las tres Fuerzas Armadas —el teniente general Pascual Ángel Pistarini (Ejército), el brigadier general Adolfo Álvarez (Fuerza Aérea) y el almirante Benigno Ignacio Varela (Armada)— y que designó a Onganía como presidente.
Luego del golpe, recién asumido como dictador con el título de presidente, comunicaba a la población:
Onganía era el líder del sector "Azul" (profesionalista) de los militares, de tendencia católica cursillista y corporativista, radicalmente anticomunista y moderadamente antiperonista, opuesto al sector "Colorado", radicalmente antiperonista, al que había derrotado en el cruento enfrentamiento entre Azules y Colorados de 1962 y 1963. Parte de su plan era integrar al Estado a un sindicalismo despolitizado, implementando una ideología que denominaba "participacionista". Dentro de su gobierno interactuaban competitivamente el ala liberal (Krieger Vasena) y el ala nacionalista (Salimei, Guevara, San Sebastián). Durante el gobierno del general de brigada Roberto Marcelo Levingston predominaría el desarrollismo, mientras que el gobierno del general de división Alejandro Agustín Lanusse estaría orientado principalmente por el ala liberal. A todos los unía el antiperonismo -sobre todo si era liderado por Perón- y el anticomunismo.