Juan Benet Goitia (Madrid, 7 de octubre de 1927-5 de enero de 1993) fue un escritor español, considerado por algunos —Javier Marías entre ellos— como el más influyente de la segunda mitad del siglo XX en España. Ejerció su profesión de ingeniero de caminos y en literatura practicó diversos géneros: drama, ensayo, cuento y novela, destacando sobre todo en esta última.
Nace en Madrid, el último de los tres hijos —después de Marisol y Paco— del matrimonio del abogado Tomás Benet Benet y Teresa Goitia Ajuria. Su padre murió fusilado en la zona republicana al comienzo de la Guerra Civil, en 1936, después de lo cual su madre se fue con sus hijos a San Sebastián, donde tenía familiares, hasta que en 1939 regresó a la capital.
En San Sebastián, Benet ingresa en el Colegio Católico Santa María de Marianistas, en Aldapeta, y en Madrid continúa sus estudios en el de Nuestra Señora del Pilar, donde termina el bachillerato en 1944. Cuatro años más tarde, ingresa en la Escuela Superior de Caminos, Canales y Puertos.
En 1946 comienza a frecuentar la tertulia de Pío Baroja, uno de los pocos escritores españoles que le gustaban, y al que dedicó unas páginas en Otoño en Madrid hacia 1950. Ese mismo año descubre, por influjo de su primo Carmelo Chueca Goitia, residente en Inglaterra, a William Faulkner quien, según reconoció más tarde, fue el que le determinó a escribir. En sus años universitarios se convierte en asiduo de los cafés Gambrinus y Gijón, donde conocerá a quien será gran amigo, Luis Martín Santos, entre otros autores de la época.
Viaja por primera vez a París en 1949, «a ver a su hermano que se había convertido en un exiliado, ya que había sido "el cerebro, organizador y ejecutor" de la operación de fuga de Cuelgamuros de varios antifranquistas». En aquella ocasión huyeron de España los intelectuales Manuel Lamana y Nicolás Sánchez Albornoz (en esa huida se basa la película Los años bárbaros, de Fernando Colomo). Paco era miembro de la Federación Universitaria Española y fue el que ideó la revista antifranquista Península.
Hace el servicio militar en 1951 en Toledo, donde comenzó a estudiar inglés en serio «porque tenía mucho tiempo: me llevé una gramática, un diccionario y una novela». Al año siguiente sale por primera y última vez al ruedo: actúa de banderillero en la Plaza de Toros de Calanda (Teruel), en la cuadrilla del matador Rafael Ortega.
En 1953 realiza prácticas de ingeniería en Finlandia y publica, en la Revista Española, su primera obra de teatro, Max, en donde se comienza a ver un estilo literario singular alejado de las corrientes más activas de la literatura española de la época. De la obra dirá el director Carlos Nuevo Ferrero que es «un sueño, una pesadilla. Es la proyección de todos los miedos, temores, condicionamientos, contradicciones, mezquindades, grandezas de todos los que de alguna forma aspiramos a realizar un trabajo artístico».
En 1954 terminó la carrera de ingeniería y en 1955 se casó con su prima Nuria Jordana, hija de exiliados catalanes, con la que tuvo cuatro hijos (Ramón, 1956; Nicolás, 1960; Juana, 1961; y Eugenio, 1962). Siendo aún novios, en 1951 cuatro años antes de casarse, Benet le escribió a Jordana: «Me pides una novela, nada menos. Yo no sé si te das cuenta de que hacer una novela es bastante más gordo que una carrera. Pero te la voy a hacer y buena…». Más de 700 cartas intercambió Benet con su esposa, hasta que esta se suicidó en 1974. Este legado, junto a otros muchos documentos se encuentra custodiado en la BNE. Un año después de la muerte de su esposa, murió también su amigo Dionisio Ridruejo; ambas muertes influyeron bastante en él y en su vida literaria.
En 1985 volvió a casarse con la poeta Blanca Andreu, treinta años más joven que él.
Juan Benet falleció en su casa de Madrid, acompañado por su familia, a causa de un tumor cerebral, el 5 de enero de 1993.
En 2019 la BNE adquirió por 320.000 euros la voluminosa biblioteca del escritor, que incluía la documentación personal, consistente en manuscritos, cartas, fotografías y libros anotados.
Hacia 1955 Juan Benet se pone en contacto con la Asociación Socialista Universitaria (ASU), integrada en aquellos años por Miguel Sánchez-Mazas, Javier Pradera, Juan Manuel Kindelán, Francisco Bustelo y Mariano Rubio, entre otros. Fue detenido por primera vez en Pamplona a mediados de marzo de 1956, junto con Luis Martín-Santos, Luis Peña Ganchegui, Alberto Machimbarrena y Vicente Girbau.
Como indicador de su postura, sirva este comentario sobre el Nobel de Literatura Solzhenitsyn: "Creo firmemente que mientras existan personas como Solzhenitsyn, los campos de concentración subsistirán y deben subsistir. Tal vez deberían estar un poco mejor guardados, a fin de que personas como Solzhenitsyn no pudieran salir. (...) Nada más higiénico que el hecho de que las autoridades soviéticas -cuyos gustos y criterios sobre los escritores rusos subversivos comparto a menudo- busquen la manera de librarse de semejante peste".
Tras realizar algunas obras en Suecia, se traslada a Ponferrada (León), donde trabajará en los canales de Quereño y Cornatel (1956-1959) y nacerá su hijo Ramón. En esa época comienza a estudiar violín, pero pronto lo abandona. En 1959 se traslada a Oviedo, donde trabaja, hasta 1961, como ingeniero en la doble vía de Lugo de Llanera a Villabona y donde nace Nicolás.
Es, como relatará más tarde, para entretener las largas noches de soledad en los parajes en los que dirige las obras de construcción de pantanos y otras, por lo que se pone a escribir: en 1961 publica Nunca llegarás a nada, su primer libro de relatos, en una edición costeada por el propio autor bajo el sello editorial de Vicente Giner.
Ese mismo año se muda a la provincia de León, donde trabajará hasta 1965 en la presa del pantano de Porma —desde 1994 lleva el nombre de Embalse Juan Benet; esta obra supuso la desaparición de varios pueblos, entre ellos el de Vegamián, del que es natural Julio Llamazares, que en alguna ocasión ha recordado la anécdota y con el que Benet bromeaba, "culpándose" del destino del escritor leonés— y donde nacerán sus dos últimos hijos, Juana y Eugenio. Allí comienza también la redacción definitiva de su novela Volverás a Región.
En 1966 regresa definitivamente a Madrid, integrándose en la plantilla del entonces Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, en el que también trabajaban su amigo Juan García Hortelano y el poeta Ángel González. El mismo año compra la casa de Zarzalejo, en las cercanías de la capital, muere en un accidente de tráfico, en Oriente Medio, su hermano Paco, al que estaba muy unido, y publica en la Revista de Occidente su ensayo «La inspiración y el estilo», auténtica declaración de lo que considera alta literatura y guía del estilo inconfundible que marca su obra.
Empieza a colaborar en Revista de Occidente, Cuadernos para el Diálogo, Cuadernos Hispanoamericanos y Triunfo, «revistas señeras de la época. Entabla amistad que fraguará en empresas comunes con Dionisio Ridruejo, que le acerca a los círculos antifranquistas del momento, José Ortega Spottorno y Javier Pradera, que entonces pusieron en marcha la colección de bolsillo de Alianza Editorial y años después participarían en la fundación del diario El País, y Jaime Salinas Bonmatí, que luego sería director literario de la refundada editorial Alfaguara».