Jozef Tiso (en húngaro: Tisza József; 13 de octubre de 1887-18 de abril de 1947) fue un sacerdote católico que fue diputado del Parlamento checoslovaco, miembro del gobierno checoslovaco y finalmente, entre 1939-1945, presidente de la República Eslovaca Independiente, aliada de la Alemania nazi. Después de la Segunda Guerra Mundial, Tiso fue ejecutado por las autoridades checoslovacas.
Estudiante brillante y formado en el mejor seminario húngaro de la época, ascendió rápidamente en la jerarquía católica. Fue uno de los fundadores del Partido Popular Eslovaco, el mayor de la región durante el periodo de entreguerras. En el periodo checoslovaco anterior a la guerra mundial, buscó denodadamente defender los intereses católicos, obtener la autonomía de Eslovaquia y mejorar la calidad de vida de la población. Pese a su continua actividad política, no dejó de atender su parroquia. Entre 1927 y 1929 fue ministro de Salud y Educación Física. Miembro de la corriente moderada del partido, abogaba por la solución pacífica y pactada de los problemas políticos.
Sucedió a Andrej Hlinka al frente del partido en 1938, cuando Eslovaquia obtuvo la autonomía. En 1939, tras la proclamación de la independencia, el Parlamento eslovaco lo eligió presidente por unanimidad, cargo que desempeñó durante los cinco años siguientes. El país mantuvo una estrecha colaboración con Alemania, responsable de la desintegración de Checoslovaquia. Durante su mandato, el país entregó a los alemanes a más de sesenta mil judíos. En 1944, Tiso logró aplastar el levantamiento en su contra con ayuda alemana. A partir de ese momento, el país quedó ocupado por los alemanes.
Arrestado tras el final de la guerra, fue juzgado por colaboración con el enemigo, traición y crímenes contra la humanidad. Declarado culpable de todos los cargos el 15 de abril de 1947, fue ahorcado tres días después.
Jozef Gašpar Tiso nació el 13 de octubre de 1887 en el pueblo de Nagybittse, por entonces en el extremo noroccidental de la Transleitania. Su padre, Jozef, era un carnicero de familia acomodada, mientras que su madre, Terézia, provenía de una familia más modesta de alfareros. Los dos eran eslovacos y no hablaban húngaro, como la mayoría de la población del condado, fundamentalmente rural. La familia era una de las más ricas de la localidad. Jozef era el segundo de los siete hermanos que sobrevivieron a la infancia: tres varones y cuatro mujeres. El hermano mayor, Pavol, heredó el negocio paterno de la carnicería. Los padres eran católicos y educaron a los hijos como tales, con severidad.
Sus primeras letras las aprendió, en eslovaco, en una escuela de su localidad natal. En esta asimiló también los primeros rudimentos del húngaro y el alemán. Pasó luego a una escuela, ya en húngaro, de la cercana Zsolna, donde sustituyó a su hermano como el estudiante de la familia; esta había decidido darle una educación para que se hiciese sacerdote, una profesión a la sazón deseable en la región. Al acabar la escuela primaria en Zsolna, marchó a estudiar la secundaria en Nitra. Cursó la escuela secundaria en el instituto escolapio de Nitra, becado merced a sus buenas notas, ya como seminarista. Su excelente desempeño académico hizo que el obispo local lo enviase a estudiar al selecto seminario húngaro del Pázmáneum de Viena en 1906, donde la diócesis normalmente no mantenía más que a un alumno. En este nuevamente destacó, tanto por su capacidad intelectual como por su industria; el último año, ocupaba ya el más alto puesto estudiantil del seminario. Se ordenó en 1910, aunque aún no tenía la edad necesaria para ello, merced a una dispensa y se doctoró un año más tarde.
En su intensa formación vienesa en la que apenas disfrutaba de tiempo libre, Tiso encontró la que sería su principal guía política en su actividad posterior: la Suma teológica de santo Tomás de Aquino, glosada por el influyente jesuita suizo Viktor Cathrein, que dio a la obra un carácter político conservador, autoritario y jerarquizante.
Fue luego coadjutor en tres pueblos del Felvidék: Ocsad, Rajecz y Bán. En la primera, la más pobre, en la que pasó diez meses mientras preparaba su tesis doctoral, colaboró en la organización de un sindicato campesino. En Rajecz y Bán, presidió varias asociaciones católicas locales. A mediados de 1913, el obispo lo destinó a Bán. En esta época, participó en una serie de actividades organizativas, fundamentalmente contra los negocios judíos en la región.
En esta época y hasta la disolución de Austria-Hungría al final de la Primera Guerra Mundial, Tiso perteneció al abundante grupo de personas de la región cuya identidad dependía poco de la nacionalidad y mucho de otros aspectos. En su caso, de su profesión de sacerdote católico.
Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914, sirvió como capellán militar del 71.º Regimiento de Trencsén. Como tal, participó en las primeras batallas del frente oriental en el sector austrohúngaro durante los dos primeros meses de la contienda. En octubre, aquejado de nefritis, abandonó el frente para tratarse en un balneario en su región natal. Retomó su actividad brevemente en la guarnición de Komárom, pero se le volvió a conceder la baja en febrero de 1915, que disfrutó hasta agosto, cuando se le envió un mes a Eslovenia. El obispo de Nitra le otorgó dos destacados puestos en la localidad (director del seminario diocesano y profesor de religión en su antiguo instituto), lo que le permitió volver a ella en seguida y ser licenciado del Ejército.
A finales de la guerra, se fue acercando a los círculos nacionalistas eslovacos, aunque discretamente. Hasta entonces, había sido un firme defensor de la monarquía austrohúngara, de la que la Iglesia católica y el Ejército eran dos pilares fundamentales. A principios de 1918, ingresó en la agrupación local del católico populista Partido Popular de Hungría, partido que allí dominaban los sacerdotes católicos. Al mismo tiempo, fue designado secretario de una asociación socialcristiana de la población. En septiembre, el obispo le nombró profesor de religión de Nitra al tiempo que, fundamentalmente en privado, se acercaba a los nacionalistas eslovacos.
De 1921 a 1924, sirvió como secretario del obispo y profesor en el mencionado seminario. En 1924 fue nombrado deán de la parroquia de la ciudad de Bánovce nad Bebravou.
La entrada de Tiso en política se produjo velozmente, en mitad de la disolución de Austria-Hungría a finales de 1918. El 1 de diciembre, cantó en medio de una reunión socialcristiana de Nitra el himno nacional eslovaco, sorprendiendo a la concurrencia. Apenas una semana más tarde, era ya el principal político socialcristiano de la localidad y negoció la entrada de las tropas checoslovacas en ella. Muy activo políticamente, colaboró en la refundación del Partido del Pueblo Eslovaco, tuvo un puesto destacado en la administración provisional de Nitra y compitió con los socialdemócratas por el favor de la población, con el objetivo de formar una comunidad cristiana y socialmente justa.
Tiso se convirtió en uno de los líderes del Partido del Pueblo Eslovaco. El padre Andrej Hlinka había fundado el Partido del Pueblo Eslovaco como agrupación católica en 1911, tras abandonar el Partido Popular de Hungría, cuando la futura Eslovaquia formaba aún parte del Imperio austrohúngaro.
El partido buscó la autonomía de Eslovaquia dentro de Checoslovaquia y, después de 1923 se convirtió en el mayor partido de Eslovaquia. Abarcó una de las dos partes puramente eslovacas en Eslovaquia; los partidos restantes representaron a minorías nacionales, o funcionaron (por lo menos nominalmente) a través de Checoslovaquia. Cuando Hlinka murió en el verano de 1938, Tiso, hasta entonces vicepresidente del partido, lo sucedió interinamente en la presidencia de la formación; el congreso del partido de septiembre de 1939 había de decidir quién ocupaba finalmente el cargo de presidente.
Incluso durante su presidencia, Tiso continuó trabajando activamente como sacerdote de la parroquia de la ciudad de Bánovce nad Bebravou (desde 1924 a 1945). Desde 1925 a 1939 fue diputado en el Parlamento checoslovaco en Praga, y a partir de 1927 y hasta 1929 miembro del gobierno checoslovaco como ministro de Salud y Deportes, posteriormente del 6 de octubre al 28 de noviembre de 1938 formó parte del gobierno checoslovaco como ministro para los Asuntos Eslovacos.