Joseph Moses Juran (Brăila, 24 de diciembre de 1904-Rye, 28 de febrero de 2008)fue un ingeniero, profesor, consultor y uno de los principales referentes de la gestión de calidad del siglo XX e influyó en la escritura de varios libros influyentes sobre esos temas. Además, se graduó en ingeniería eléctrica y destaca su papel en el desarrollo de su filosofía de calidad.
Juran nació en una familia judía en 1904 en Brăila, Rumania, y más tarde vivió en Gura Humorului. En 1912, emigró a Estados Unidos con su familia, estableciéndose en Minneapolis, Minnesota. Obtuvo la nacionalidad estadounidense en 1917. Juran sobresalió en la escuela, especialmente en matemáticas. Fue considerado a temprana edad un campeón de ajedrez y posteriormente tuvo un papel dentro de Western Electric. Joseph se graduó de la Escuela Secundaria del Sur de Minneapolis en 1920.
En 1924, con una licenciatura en ingeniería eléctrica de la Universidad de Minnesota, Juran se unió a la Western Electric en Hawthorne Works. Su primer puesto fue en el Departamento de quejas, donde se encargaba de solucionar problemas.
En 1925, Bell Labs propuso que el personal capacitado de Hawthorne Works trabaje en su recién desarrollado programa de muestreo estadístico y las técnicas de gráfica de control. En 1926, Juran fue asignado a un nuevo departamento dedicado al control estadístico de la calidad, donde participó en la aplicación de técnicas de muestreo y control estadístico. Esta alta posición de Juran impulsa el rápido ascenso en la organización y el curso de su carrera más tarde.
En 1926, se casó con Sadie Shapiro. La pareja tuvo 4 hijos: Robert, Sylvia, Carlos y Donald.
Juran fue ascendido a jefe de departamento en 1928, y al año siguiente se convirtió en un jefe de división. Él publicó su primer artículo relacionado en calidad de Ingeniería Mecánica en 1935. En 1937, se trasladó a Western Electric /AT&T en la sede de la Ciudad de Nueva York.
En 1941, Juran conoció la obra de Vilfredo Pareto y posteriormente amplió la aplicación de este principio al campo de la calidad. Su utilización permite identificar las causas que tienen mayor impacto sobre un problema, siguiendo la idea de que una proporción relativamente pequeña de causas puede generar una gran parte de los efectos. Por ello, Juran utilizó los conceptos de «los pocos vitales y los muchos útiles» para orientar los esfuerzos de mejora hacia las causas más importantes.
En la gestión de la calidad, el principio de Pareto permite establecer prioridades al analizar los problemas que afectan a una organización. Su aplicación consiste en identificar y clasificar las causas de los problemas según su impacto, de modo que los recursos y esfuerzos de mejora puedan concentrarse inicialmente en aquellas causas que generan las mayores consecuencias. Esta herramienta puede utilizarse para analizar defectos, desperdicios, reparaciones, costos o reclamaciones de los clientes y facilitar la toma de decisiones orientada a la mejora de los procesos.
Teoría de la gestión de calidad
Cuando él comenzó su carrera en la década de 1920, el enfoque principal de la gestión de la calidad era asegurar la calidad del producto final. Los instrumentos utilizados incluían sistemas de muestreo de aceptación, planes de inspección y gráficas de control. Las ideas de Frederick Winslow Taylor dominaban la práctica de la calidad.
Juran es ampliamente acreditado por la adición de la dimensión humana de la gestión de la calidad. Él impulsó la educación y la formación de directivos. Para Juran, las relaciones humanas son los problemas para aislar. La resistencia al cambio, en su términos, la resistencia cultural la causa fundamental de las cuestiones de calidad. Él escribió Avance de gestión, que fue publicado en 1964, destacando la cuestión.
La visión ampliada de Juran de la gestión de la calidad y fuera de los muros de la fábrica se extienden también a los que no son procesos de fabricación, especialmente los que podrían ser considerados como servicios relacionados. Por ejemplo, en una entrevista publicada en 1997, observó:
Joseph M. Juran desarrolló la Trilogía de Juran, un modelo fundamental de la gestión de la calidad que divide este concepto en tres procesos interrelacionados: planeamiento de la calidad, control de la calidad y mejora de la calidad. Este enfoque permitió a las organizaciones comprender la calidad como un proceso continuo y estratégico, y no solo como una actividad de inspección.
Aplicación de la trilogía de Juran
La trilogía de Juran comprende tres procesos: Planificación , control y mejora de la calidad. En primer lugar la planificación consiste en identificar a los clientes y conocer sus necesidades para desarrollar productos y procesos que puedan satisfacerlas. En segundo lugar tenemos el control permite evaluar los resultados y compararlos con los objetivos establecidos y por ultimo la mejora busca solucionar las causas de los problemas y mejorar continuamente los procesos.
El planeamiento de la calidad consiste en identificar las necesidades de los clientes y establecer las características que debe tener un producto, servicio o proceso para satisfacerlas. A partir de estas necesidades, la organización desarrolla procesos capaces de alcanzar los objetivos de calidad establecidos.
El control de la calidad busca comprobar que los procesos funcionen de acuerdo con lo planificado. Para ello se evalúa el desempeño, se compara con los objetivos establecidos y se identifican desviaciones que puedan requerir acciones correctivas.
La mejora de la calidad se orienta a alcanzar niveles superiores de desempeño mediante cambios organizados en los procesos. Juran destacó la importancia de identificar las causas de los problemas y desarrollar proyectos de mejora que permitan reducir defectos, costos y otras deficiencias.