Josep Maria Subirachs i Sitjar (Barcelona, 11 de marzo de 1927-Barcelona, 7 de abril de 2014) fue un escultor, pintor, grabador, escenógrafo y crítico de arte español. Fue uno de los escultores españoles contemporáneos con más prestigio internacional, como puede verse en sus múltiples galardones y reconocimientos recibidos, así como en la presencia de su obra en numerosos museos y lugares públicos de ciudades de todo el mundo, principalmente Barcelona. También participó en una gran cantidad de exposiciones tanto colectivas como individuales, en museos y galerías públicas y privadas.
Artista polifacético, Subirachs destacó especialmente en la escultura, pero también en otras técnicas como la pintura, el dibujo, el grabado, el cartel, el tapiz, la ilustración de libros, el diseño de joyas y la acuñación de medallas. También realizó numerosas escenografías para prestigiosos montajes de obras de teatro y ballet. Igualmente, ejerció de profesor de arte y, en el terreno teórico, como escritor y colaborador en revistas y periódicos, crítico de arte y conferenciante en universidades y academias de todo el mundo. En su larga trayectoria pasó por diversas fases —mediterránea, expresionista, abstracta, nueva figuración—, períodos casi siempre caracterizados por las formas geométricas, las líneas rectas y angulosas, y las texturas rugosas.
En su obra, Subirachs sintetizó la maestría técnica y la pureza de materiales y texturas con el afán por comunicar y expresar un lenguaje simbólico y trascendental, a través de la creación de un universo propio de referentes iconográficos que hacen de su producción un corpus personal y particular ampliamente reconocido en todo el mundo. Para el escultor barcelonés el arte es una forma de reivindicar la vida y la creación frente a la muerte y la destrucción, afirmando que:
Josep Maria Subirachs nació en el barrio barcelonés de Pueblo Nuevo, hijo de Josep Subirachs Casanovas, obrero en una fábrica de tintes, y de Josepa Sitjar Ferrer. De familia humilde, no dispuso de recursos para dedicarse a la arquitectura, su mayor vocación desde joven, aunque como escultor tuvo muy presente la conjugación de su obra dentro de edificios o espacios públicos. Sin embargo, su padre alentó su vena artística, animándole en sus dibujos a captar diversas perspectivas de la realidad, como las efectuadas en negativo o reverso, ejercicios que estimulan la imaginación y la creatividad.
A los catorce años entró como aprendiz en el taller de un dorador, donde tuvo su primer contacto con los procesos artesanales. Posteriormente realizó diversos trabajos, como aprendiz de decorador, retocador en un taller de imaginería, dependiente de anticuario, mecánico, fundidor de pies de lámpara y dibujante publicitario. Entre 1942 y 1947 fue discípulo del escultor Enric Monjo, al tiempo que asistía a clases nocturnas de dibujo en la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona. En 1947 entró en el taller de Enric Casanovas, que pese a fallecer a los pocos meses influyó poderosamente en el joven escultor, al cual introdujo en el estilo novecentista de moda en aquel momento en la capital catalana.
En 1948 realizó su primera exposición individual en la Casa del Libro de Barcelona, presentando diez esculturas y seis dibujos. Al año siguiente participó en el II Salón de Octubre de Barcelona, donde expuso durante varios años seguidos, hasta 1957. En 1950, junto con los escultores Francesc Torres Monsó y Martí Sabé, y los pintores Esther Boix, Ricard Creus y Joaquim Datsira, fundó el grupo Postectura, que fue presentado con un manifiesto y una exposición en las Galeries Laietanes de Barcelona. Este grupo, de efímera duración, se manifestaba heredero del cubismo y el purismo y, según Subirachs, «simboliza la tendencia de humanización del arte actual teniendo como maestro o precursor el estilo elemental constructivo que caracteriza una de las corrientes artísticas de nuestra época derivada de Cézanne».
En 1951 obtuvo una beca del Cercle Maillol del Instituto Francés de Barcelona para estudiar en París, donde entró en contacto con la vanguardia europea y recibió la influencia del escultor inglés Henry Moore. En 1953 formó parte de la comisión organizadora de la Associació d'Artistes Actuals (AAA), junto a Enric Planasdurà, Antoni Tàpies, Joan-Josep Tharrats, Joan Fluvià y Alexandre Cirici i Pellicer. Invitado por el artista belga Luc Peire, se instaló un tiempo en Bélgica (1954-1956), donde comenzó su fama internacional, al recibir numerosos encargos del coleccionista Rémy Vanhoidsenhoven. Fue entonces cuando empezó a considerar el dedicarse profesionalmente a la escultura. En 1955 se casó en Bruselas con Cecília Burgaya Ibáñez, y al año siguiente nació su hijo Roger, que se dedicaría al cómic; en 1959 nació su hija Judit, y en 1965 su hijo Daniel.
En 1956 comenzó su colaboración en la agencia publicitaria Zen, fundada y dirigida por Francesca Granados y Alexandre Cirici i Pellicer, donde recibió numerosos encargos para empresas y entidades de toda Cataluña. Gran parte de la obra de Subirachs está colocada en espacios públicos, accesibles a todo el mundo, una preferencia personal del artista, que a menudo afirma que «el arte sin espectador no tiene razón de ser. El arte debe ser para todos y, por lo tanto, lo mejor es que esté emplazado en espacios públicos». En 1957 recibió su primer encargo para una obra pública, Forma 212, situada en los Hogares Mundet de Barcelona, que fue la primera obra abstracta colocada en la vía pública de Barcelona. A esta obra siguió tres años más tarde Evocación marinera, situada en el barrio de La Barceloneta, que en su día causó cierta polémica por sus formas abstractas —que no tuvo la obra anterior por hallarse en la periferia de la ciudad—. Posteriormente, entre 1959 y 1961, realizó la fachada del santuario de la Virgen del Camino en León, y desde entonces recibió numerosos encargos para lugares públicos de todo el mundo.
En 1961 comenzó a dar clases en la Escuela Elisava de Barcelona. Comprometido políticamente, en 1966 realizó la medalla conmemorativa del Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona, cuya recaudación sirvió para pagar las multas impuestas a los participantes en el encierro en el convento de los Capuchinos de Sarrià, conocido como la Capuchinada.
En 1980 fue elegido académico de la sección de escultura de la Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge. Desde entonces ha recibido innumerables distinciones, entre las que se cuenta la consideración de «Artista catalán vivo más importante del siglo XX», según una encuesta popular realizada en 1997 por el periódico La Vanguardia, Catalunya Ràdio y Enciclopèdia Catalana. También ha recibido, entre otras distinciones, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes otorgada por el Ministerio de Educación y Cultura, la Creu de Sant Jordi de la Generalidad de Cataluña y la Medalla de Oro al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Barcelona.
En 2001 Subirachs firmó un acuerdo con la Fundación Caixa Penedès para constituir un museo dedicado a la obra del escultor que debía llamarse Espai Subirachs (Espacio Subirachs), para el que donó 137 obras representativas de toda su trayectoria artística. Sin embargo, en 2011 esta entidad anunció que no podía hacer frente al coste de dicha inversión debido a la crisis económica. Finalmente, los hijos de Subirachs tomaron la iniciativa y alquilaron un local de 300 m² en el Pueblo Nuevo, el barrio natal del artista, con una exposición de esculturas, pinturas y dibujos, así como material documental y una videoproyección de su trayectoria. El Espai Subirachs abrió sus puertas el 27 de mayo de 2017.
Josep Maria Subirachs falleció en Barcelona el 7 de abril de 2014, a los 87 años. Afectado de Parkinson, había dejado de trabajar en 2010. Según el conseller de Cultura de la Generalidad de Cataluña, Ferran Mascarell, «Subirachs es uno de los grandes escultores que ha tenido Cataluña, muy reconocido internacionalmente, y representa una figura clave en la trayectoria artística catalana del siglo XX».