Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás, bautizado con el nombre José María Julián Mariano (Barbastro, Huesca, 9 de enero de 1902-Roma, 26 de junio de 1975) fue un jurista, teólogo y sacerdote católico español, prelado doméstico de su santidad y fundador del Opus Dei (en 1928), una prelatura personal de la Iglesia católica. Ha sido proclamado santo por la Iglesia católica. Su fiesta litúrgica se celebra el 26 de junio.
Escrivá estudió en el seminario en Logroño y en Zaragoza, donde recibió la ordenación en 1925. Luego se trasladó a Madrid, donde empezó estudios doctorales en Derecho en la Universidad Central. Tras el comienzo de la guerra civil española en 1936, Escrivá escapó de Madrid, por vía de Andorra y Francia, a la ciudad de Burgos, que en ese momento servía como el cuartel general de las fuerzas rebeldes del bando nacional lideradas por el general Francisco Franco. Tras el triunfo militar de los nacionalistas o sublevados, Escrivá regresó a Madrid y terminó su doctorado en 1939. Su obra principal fue la fundación, administración y expansión del Opus Dei, una organización de laicos y sacerdotes dedicada al principio de la santificación de la vida ordinaria. Su publicación más conocida es Camino, obra traducida a decenas de idiomas y con varios millones de ejemplares vendidos. Escrivá se trasladó luego a Roma, en 1946. En 1955 recibió un doctorado en teología de la Universidad Lateranense.
Josemaría Escrivá de Balaguer fue canonizado por san Juan Pablo II el 6 de octubre de 2002 en la plaza de San Pedro. Su proceso de canonización fue uno de los más rápidos de la historia y se estima que asistieron alrededor de 500 000 personas, provenientes de todo el mundo.
Escrivá y el Opus Dei han atraído atención y controversia al interior de la Iglesia católica y en la prensa mundial, incluyendo alegatos de secretismo, elitismo, prácticas similares a las de las sectas, colaboración con la dictadura del general Franco en España (1936–1975) y otras causas políticas de derecha, así como malversación de fondos. Tras su muerte, el proceso de beatificación y canonización en 2002 generaron también considerable comentario y discusión. Varios exmiembros del Opus Dei y personas cercanas a Escrivá han cuestionado públicamente su carácter personal y su santidad.
Por otra parte, fuentes cercanas al Opus Dei y algunos periodistas independientes como el analista vaticano John L. Allen Jr., han afirmado que muchas de tales acusasiones no han sido demostradas y fueron originadas por enemigos personales de Escrivá. Juan Pablo II y otros líderes católicos han respaldado las enseñanzas de Escrivá sobre el llamado universal a la santidad, el papel del laicado y el efecto santificante del trabajo ordinario. Según Allen, entre los católicos, Escrivá es «injuriado por algunos y venerado por millones más».
José María Escrivá Albás (futuro Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás) nació en Barbastro (Huesca, España) el 9 de enero de 1902. Sus padres se llamaban José Escrivá y Corzán y María de los Dolores Albás y Blanc.Fue el segundo de seis hermanos; sus tres hermanas pequeñas murieron siendo niñas. El último, Santiago, nació en 1919 y falleció el 25 de diciembre de 1994, a los 75 años de edad.
Cuando Josemaría cumplió dos años, padeció una enfermedad grave en la que se temió por su vida. Tras su recuperación, sus padres lo llevaron en peregrinación a la ermita de Torreciudad en cumplimiento de una promesa a la Virgen María por su curación. En los años 1960, Escrivá impulsó la construcción de un santuario en Torreciudad, que se terminó a mediados de la década de 1970.
Hizo sus primeros estudios en el colegio de los escolapios de Barbastro (1908-1912). Curso tras curso los alumnos estudiaban las mismas asignaturas, aunque cada año con mayor amplitud: Doctrina Cristiana y Nociones de Historia Sagrada; Lengua Castellana, Lectura, Escritura y Gramática; Aritmética; Geografía e Historia; Rudimentos de Derecho; Nociones de Geometría; Nociones de Ciencias Físicas, Químicas y Naturales; Nociones de Higiene y Fisiología Humana; Dibujo; Canto; Trabajos Manuales; y Ejercicios Corporales. Además de las clases en la escuela, tuvo un profesor particular que le enseñaba en su casa por las tardes.
El 11 de junio de 1912 se desplazó a Huesca para hacer el examen de ingreso en el bachillerato. En octubre de ese año comenzó esos estudios. Las asignaturas del primer curso (1912-1913) eran Lengua Castellana, Geografía, Nociones de Aritmética y Geometría, y Religión. Obtuvo sobresaliente en todas ellas y premio extraordinario en Nociones de Aritmética y Geometría. En el segundo curso (1913-1914) se confirmó que sus asignaturas preferidas eran las que estaban relacionadas con las matemáticas, obteniendo en todas ellas sobresaliente con premio extraordinario todos los años. En la segunda mitad del curso (1914) quebró el negocio de su padre, dejando a la familia en la ruina. En el curso 1914-1915 obtuvo premio extraordinario en Geometría, muy buenas notas en Francés y en Historia de España, y un aprobado raso en Latín. Entonces, por la difícil situación financiera familiar, los Escrivá tuvieron que trasladarse a Logroño, donde su padre encontró un trabajo como dependiente.
Josemaría continuó estudiando, hasta acabar el bachillerato, en el Instituto de Logroño. En el cuarto curso de bachillerato (1915-1916) obtuvo sobresaliente con matrícula de honor en Preceptiva Literaria y Composición; sobresaliente en Francés II, en Álgebra y Trigonometría, y en Dibujo I; y notable en Historia Universal. En el quinto curso (1916-1917) obtuvo sobresaliente en Historia de la Literatura, en Fisiología e Higiene, y en Dibujo II; y notable en Física, y en Psicología y Lógica. Al terminar este curso Josemaría ya tenía claro que quería ser arquitecto, pero en las Navidades de 1917-1918, al ver las huellas de pasos de un carmelita descalzo en la nieve, quedó impresionado y decidió hacerse sacerdote. Por lo que, terminado el curso 1917-1918 con todo sobresalientes y con matrícula de honor en la asignatura de Ética y Rudimentos de Derecho, y habiendo obtenido ya el título de bachillerato, ingresó en el seminario de Logroño. Su padre le recomendó entonces que estudiase simultáneamente los estudios eclesiásticos y la carrera de Derecho, pero aún no tenía la edad suficiente.
Ingresó en el seminario de Logroño como alumno externo en el mes de octubre de 1918. Para que le fuesen convalidadas las asignaturas del bachillerato tuvo que presentar un examen de Latín, Lógica, Metafísica y Ética. En el curso 1918-1919 cursó todas las asignaturas, excepto una, del primer curso de Teología, obteniendo la calificación de meritissimus en todas ellas. En el curso 1919-1920 cursó la asignatura que le faltaba, De los Lugares Teológicos, y aprovechó para profundizar en sus estudios filosóficos y para ejercitarse en el latín.
En septiembre de 1920 se trasladó a Zaragoza para continuar allí sus estudios. Algunos de sus compañeros del seminario de Zaragoza lo recuerdan como un joven despierto, inteligente y alegre, a la vez que muy piadoso. Entonces funcionaban en Zaragoza dos seminarios: el Seminario Conciliar y el Seminario de San Carlos, aunque los seminaristas de ambas instituciones estudiaban juntos en la Universidad Pontificia de Zaragoza. Josemaría ingresó en el Seminario de San Carlos. El curso 1920-1921 hizo el segundo curso de Teología, cursando las asignaturas Del Verbo Encarnado y de la Gracia, De los Actos y de las Virtudes, Oratoria Sagrada, Patrología, Liturgia, Lengua Griega, Lengua Hebrea, Introducción a la Sagrada Escritura y Exégesis del Nuevo Testamento. Prosiguió sus estudios teológicos y comenzó los de Derecho Canónico en los cursos 1921-1922 y 1922-1923. En las navidades de 1922 recibió los grados de ostiario y lector, junto con los de exorcista y acólito. Sus superiores apreciaron sus dotes, por lo que lo nombraron inspector del seminario —encargado de mantener la disciplina entre los seminaristas, tanto en clase como en los paseos—; era un hecho insólito que designaran a un seminarista y no a un sacerdote para este cargo.