José del Patrocinio Romero Jiménez (Torrecampo. 7 de marzo de 1935 - Madrid, 4 de noviembre de 2006) fue un pintor y poeta español.
Nacimiento e infancia (1935–1944)
José del Patrocinio Romero Jiménez, nace el 7 de marzo de 1935 en Torrecampo, en el seno de una familia humilde, fruto del matrimonio contraído entre dos jóvenes naturales y vecinos de la villa, Patrocinio Romero Amat y Bernardina Jiménez Herrero. Su vida estuvo sustancialmente marcada por ser el único varón y cuarto de seis hermanos. Su niñez transcurre de forma tranquila, a pesar de la guerra civil española, hasta que el 6 de octubre de 1939, se produce el fallecimiento de su padre, a los 48 años de edad, al ser atropellado por un vehículo militar en la carretera de Almodóvar del Río. Si al fallecimiento de su padre, le añadimos que a su madre no se le reconoció el estado de viudedad hasta 1945, y por lo tanto no podía recibir ayudas sociales por este motivo, provoca que su familia tenga que luchar por sobrevivir.
Sus primeros recuerdos de Torrecampo son de los duros primeros años de la posguerra: los odios, los miedos, las viudas, que daban un tono oscuro, por las vestiduras de sus mujeres, al vivir cotidiano del pueblo, y sobre todo el hambre, que su familia intentaba apaciguar gracias a lo poco que podían sembrar, con mucho trabajo, en dos pequeños trozos de terreno y, por encima de todo, a la rebusca en el campo.
Primera salida a Córdoba (1944–1949)
En septiembre de 1944 sale por primera vez de Torrecampo para operarse del oído derecho en el Hospital de agudos de Córdoba, con veintiséis pesetas que juntó gracias a familiares y vecinos. Estando en el hospital le descubren a tiempo una meningitis, y gracias a ello solamente perdió el olfato. Al año siguiente, tras salir del hospital y mientras le daban plaza en el colegio de auxilio social de San Rafael empieza a trabajar como repartidor de carne en Córdoba, callejeando miles de horas por los barrios de la ciudad.
Estando en Córdoba, en 1946, empieza a sentirse atraído por la pintura al contemplar una copia de la Dolorosa de Murillo en una exposición organizada por los presos de la cárcel, y comienza a dibujar cosas del mundo colegial, tratando de seguir a Rafael Reus González, un compañero mayor que dibujaba primorosamente.
Es destinado al colegio de auxilio social de San Gonzalo en 1948 pero debe abandonarlo pronto, al cambiar la fecha tope de permanencia, de los dieciséis años hasta los catorce, y vuelve a Torrecampo, pero al año siguiente regresa a Córdoba para examinarse de ingreso en la Segunda enseñanza, con ochenta pesetas en el bolsillo. Al no gastar ni una peseta de su fortuna compra sus primeros pinceles y colores al óleo y pinta su primer cuadro, una copia de la Dolorosa de Murillo, la misma que había contemplado unos años antes en la exposición de la cárcel de Córdoba.
Regreso a Torrecampo y salida a Madrid (1949–1961)
En 1950 empieza a trabajar en la Hermandad de Labradores de Torrecampo, y sigue pintando en los ratos libres, pero sigue buscando de forma angustiosa y constante una oportunidad que le permita salir del pueblo en busca de nuevas miras. Dicha oportunidad llega en 1954 de la mano de Manuel Romero Ortega, excelente escultor torrecampeño, y como destino la Imaginería Castellana. Es la época de formación de su pincelada a base de decorar imágenes en serie y tallas de calidad. Al año siguiente cierra la imaginería y continúa durante algún tiempo restaurando imágenes y tallas. Después del trabajo, incansable, dibuja y pinta en la habitación alquilada en la Calle Topete (cerca de Cuatro Caminos) tomando prestado un apellido y firmando los cuadros como Romero de Torrecampo.
En 1957 es contratado como administrativo en SEAT y sigue dedicando en tiempo libre a pintar y escribir. Se ve atraído por las exposiciones de la época y las galerías de arte situadas en torno a la Plaza de las Cortes y que después fueron emigrando hacia la zona de Serrano. Cuatro años después ingresa en la Escuela Central de Bellas Artes de San Fernando, principalmente porque pintar con modelo había sido siempre una ilusión para él. Todavía se conservan cientos de dibujos de aquellos años de testarudo aprendizaje.
La cibernética y su familia (1962-1977)
En 1962 se encuentra con el mundo de la informática (cibernética como se denominaba entonces) en sus tiempos heroicos, y sin abandonar los pinceles, se convierte en un pionero en España de la programación y gestión de cerebros constituidos a base de válvulas de vacío. Es una época de muchos viajes por España (Barcelona, Oviedo, Sevilla, Córdoba, La Coruña, Lugo… ) y Europa (Francia, Grecia, Italia… )
En 1970 se casa en la Iglesia de San Sebastián (Torrecampo). Fruto del matrimonio empiezan a llegar los hijos.
Se matrícula en 1971 en el Instituto de Informática, que a la postre sería la actual Facultad de Informática dependiente de la Universidad Politécnica de Madrid, y va obteniendo los títulos de Programador de Aplicaciones (1971), Programador de Sistemas (1972), Analista de Aplicaciones (1973), Analista de Sistemas (1974) y Técnico de Sistemas (1975).
En 1972 recopila todos los versos dispersos en siete libros Juegos, Varia, Sueños, Amores y amoríos, Jardín íntimo, Coplas y Sentires y recuerdos y tres años después, a los cuarenta años, toma la decisión de dedicar más tiempo a la pintura y dar a conocer su obra. Para ello deja los trabajos de asistencia técnica que hacía y comienza a prepara su primera exposición.
Primeras exposiciones (1978-1980)
En 1978 escribe Almaciguero de coplas y en junio expone por primera vez y de forma individual sus óleos en la galería de arte Serrano`19 en Madrid con la serie de cuadros titulada Recuerdos. Los cuadros están realizados con una técnica puntillista muy elaborada y representan cada uno de ellos una anécdota vivida o sufrida.