José Miguel Carrera Verdugo (Santiago de Chile, Imperio español; 16 de octubre de 1785-Mendoza, Provincias Unidas del Río de la Plata; 4 de septiembre de 1821) fue un político y militar chileno, prócer de la emancipación de Chile y destacado participante en las guerras de independencia. Es reconocido como uno de los «padres de la Patria de Chile», jefe de gobierno, el primer general en jefe del Ejército y el primer caudillo en la historia republicana de dicho país, y uno de los primeros de América.
Era descendiente de una familia aristocrática hispana y tras servir a las armas del rey de España en contra del ejército de Napoleón, volvió a Chile en julio de 1811. Después de sucesivos golpes de Estado, el 15 de noviembre de dicho año asumió como presidente de la Junta Provisional de Gobierno de la actualmente llamada Patria Vieja y, tras disolver el Congreso Nacional, asumió plenos poderes el 2 de diciembre. Su gobierno, abiertamente separatista con respecto al aparato estatal de España, tuvo que enfrentar la invasión que el virrey Abascal mandó a realizar desde Talcahuano, desencadenando así la Guerra por la Independencia de Chile.
Tras liderar el primer proceso emancipador chileno conocido como Patria Vieja y después de la batalla de Rancagua, la cual resulta en una derrota, Carrera encabeza el éxodo patriota y se retira de Chile junto con el resto de militares y ciudadanos a la ciudad argentina de Mendoza. Allí trató de reorganizar la liberación de su país, para lo cual decide viajar a los Estados Unidos, donde el presidente James Madison lo recibe, logrando organizar una escuadra naval con oficiales napoleónicos y norteamericanos, siendo considerado un iniciador de la Armada de Chile. Volvió a Sudamérica, pero la Logia Lautaro impidió que pudiera regresar a Chile. Su vida política y militar desde 1818 en adelante se transformó en una enconada lucha entre quienes gobernaban Chile y Argentina, de fuerte influencia británica, y quienes veían a la República como el ideal a seguir.
Estos hechos fueron los que dieron al poeta chileno Pablo Neruda, premio Nobel, la inspiración para otorgarle el título de Príncipe de los caminos, siendo reconocido por los ranqueles con el título de "Pichi Rey". Su vida política y militar desde 1815 en adelante fue decayendo progresivamente hasta que, tras ser arrestado como montonero, fue fusilado en Mendoza en 1821, a los 35 años de edad.
José Miguel de la Carrera y Verdugo es considerado como uno de los padres de la patria en Chile, durante su vida fue acusado por algunos patriotas de traición a la causa, e interpretado como querer convertirse en un Napoleón en tierra chilena.
Algunos historiadores, como Diego Barros Arana, suponen que gran parte de estas controversias derivan del carácter impetuoso y apasionado de Carrera; Sin embargo, es posible también entender sus actos como motivados por una finalidad diferente a la de otros independentistas, lo que habría producido desacuerdos y problemas de carácter político.
En efecto, a pesar de que Carrera era claramente independentista, existen autores que dudan del republicanismo del caudillo, mientras que otros lo consideran el fundador de la República. Existen también algunos historiadores que simplemente lo ven como uno de los primeros caudillos que, basados en el poder militar y la demagogia, dominaron mucho de la vida política de América Latina.
Otra rama historiográfica reconoce el papel fundacional de Carrera. Ven en él a un revolucionario que en base al poder político que pudo acumular dotó al país no sólo de una constitución política sino de una nueva institucionalidad (como el Senado de 1812), de nuevos símbolos patrios, de una nueva educación más acorde con los nuevos tiempos y más extendida al incluir a las niñas, entre otros avances que harían de él el verdadero constructor del Estado. Dentro de esta corriente se puede catalogar a los hermanos Amunátegui y a Julio Alemparte.
Fue hijo del coronel de las Reales Milicias Ignacio de la Carrera y de las Cuevas y Francisca de Paula Verdugo Fernández de Valdivieso y Herrera (descendiente directa de Juan de Garay, Hernandarias, Jerónimo Luis de Cabrera, Diego de Villarroel, Martín Suárez de Toledo, Mencía Calderón, y del señor de Almonaster, regidor de Panamá, capitán general y gobernador de Tierra Firme, Gonzalo Martel de la Puente y Guzmán).
Fue el tercero de cuatro hermanos: Javiera, Juan José, José Miguel y Luis. Casado con su prima Mercedes Fontecilla y Fernández de Valdivieso, tuvo cinco hijos; cuatro mujeres y un hombre, José Miguel Carrera Fontecilla, padre del héroe del combate de la Concepción, el capitán Ignacio Carrera Pinto.
En 1807 fue enviado por su padre a España, donde logró una formación militar sólida, luchando por la causa hispana durante la Guerra de la Independencia Española. Se enroló en los Voluntarios de Madrid y los Húsares de Farnesio, participando en más de veinte batallas, siendo las principales la ocupación de la ciudad de Mora, retirada de Consuegra, combates de Yébenes, río Guadiana, batalla de Talavera y la batalla de Ocaña, en donde fue herido el 19 de noviembre de 1809.
Producto de la herida fue transferido a Cádiz, donde recibió la Cruz de Talavera y fue ascendido a sargento mayor del Regimiento de Húsares de Galicia. En esos momentos Cádiz era centro de gran agitación política, en la medida que allí se encontraba el Consejo de Regencia y se discutía la futura constitución. Es probable que en esa ciudad Carrera hubiera entrado en contacto con Joaquín Fernández de Leiva, quien era medio hermano de Manuel Rodríguez, íntimo amigo de José Miguel, y se encontraba allí en representación de Chile frente a las Cortes de Cádiz. Fue allí también donde conoció a José de San Martín.
Años después, San Martín recordaría —en una carta— que mientras estaba en España conoció a varios “jóvenes americanos” que decidieron volver a sus países para participar en el proceso por la independencia, que se agudizaba. En la carta San Martín no menciona quiénes fueron aquellas personas. Sin embargo, coincidencia o no, tanto José Miguel Carrera como José de San Martín presentaron sus pedidos para volver a sus respectivos países en 1811. Ambos tuvieron problemas para empezar, pero a poco tiempo la Regencia se los concedió.
Sin embargo, San Martín viajó primero a Londres, donde conoció —entre otros— a los venezolanos Luis López Méndez y Andrés Bello, el mexicano Servando Teresa de Mier, los argentinos Carlos María de Alvear —quien ya conocía a José Miguel— y José Matías Zapiola, y crucialmente, se unió a la Logia Lautaro. Se ha dicho también, sin ningún fundamento siquiera contingente, que José de San Martín tomó en esa ciudad conocimiento del llamado Plan de Maitland. Ha quedado aclarado por otros historiadores que la presencia de San Martín en Londres se debió exclusivamente a la necesidad de abordar un buque inglés tras partir de Cádiz hacia América, por la fuerza del bloqueo francés que mantenía la ciudad cercada. Carrera, por tanto, consigue trasladarse a América en un buque inglés de guerra que no hacía pasaje por Londres.
Mientras tanto, Carrera se embarca el 17 de abril de 1811 en el navío de guerra inglés Standard y arribaba a Santiago el 26 de julio, adentrándose inmediatamente en los vericuetos de la política local.
Desde ese momento y con sólo 25 años, Carrera cambió la orientación del proceso independentista chileno. Hasta el momento habían predominado los moderados, cuya idea era más bien obtener grados de autonomía dentro del Imperio español, sin llegar a la independencia plena. Carrera era un revolucionario que buscaba la independencia plena de Chile con respecto a España.
Carrera, director de la Revolución
Intervención política de José Miguel Carrera: dudas y confusiones