José María Pemán y Pemartín (Cádiz, 8 de mayo de 1897-Cádiz, 19 de julio de 1981) fue un escritor, político y jurista español que se desempeñó como periodista, columnista, dramaturgo, poeta y orador, y adquirió especial prominencia por su actividad política y cultural durante los años veinte, la Guerra Civil y el franquismo.
Partidario de la monarquía y adscrito ideológicamente al tradicionalismo y el integrismo católico, ocupó puestos destacados en la Unión Patriótica durante la dictadura de Primo de Rivera, de quien era familiar. En los años siguientes obtuvo éxitos en el teatro y militó en Acción Española y Renovación Española, ejerciendo como miembro de la Asamblea Nacional Consultiva (1927-1930) y diputado en las Cortes de la II República (1933-1936).
En 1936 fue nombrado por Franco presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza de la Junta Técnica del Estado (1936-1938), desde donde llevó a cabo la depuración de 16.000 profesores en territorio franquista, varios cientos de los cuales con el fin de ser ejecutados. Como parte de su labor propagandística durante el primer franquismo, contribuyó a definir la idea de la «anti-España» y popularizó conceptos como «Cruzada nacional». Tras la Guerra fue presidente de la Real Academia Española (1939-1940; 1944-1947) y procurador en las Cortes franquistas (1945-1946). Hacia el final de su vida asumió algunos postulados del liberalismo conservador, formó parte del Consejo Privado del Conde de Barcelona y fue condecorado por Juan Carlos I con el Toisón de Oro.
Fue académico de número de la Real Academia Española, de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz.
Junto con su único hermano César, mayor que él, procedía de una familia de la alta sociedad de Cádiz. Su padre fue el abogado en ejercicio y diputado conservador gaditano Juan Gualberto Pemán y Maestre (1859-1922), y su madre, María Pemartín y Carrera Laborde Aramburu, de origen jerezano.
El patio de entrada de la que fue su casa natal en Cádiz (calle Isabel la Católica, 12) estuvo presidido durante años por un busto del escritor, retirado en 2020 en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica por orden del Ayuntamiento de Cádiz, gobernado por Adelante Cádiz. En la fachada del inmueble también había una placa con una figura alegórica según la estética de la época y su busto en bajorrelieve en bronce, obra del escultor Juan Luis Vassallo, que fue finalmente retirada en junio de 2021.
José María recibió educación católica en el colegio del Oratorio de San Felipe Neri de Cádiz (marianistas), orden que venía huyendo de las leyes laicistas francesas y asentada en Cádiz. Comenzó el bachillerato en el año 1907. Como alumno, sacó un gran número de sobresalientes y notables, como se puede ver en su expediente académico, que se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Cádiz.[cita requerida]
Como los marianistas no disponían aún de centros asociativos de antiguos alumnos, el joven Pemán estableció contacto con los jesuitas a través de la congregación mariana de La Inmaculada y San Luis Gonzaga, conocida como Los Luises (organizada en Cádiz en 1906 por el P. Mariano Carlos, S.J.), desarrollando allí "las aptitudes necesarias para devenir un «selecto», destinado a liderar en católico la sociedad del futuro". La impronta que dejaron los jesuitas en la conciencia del joven Pemán fue profunda y se reflejaría en su obra literaria.
Hizo el servicio militar en Cádiz, en el cuartel de artillería de La Bomba, junto al parque Genovés.
Estudió Derecho en Sevilla, y obtuvo el doctorado en Derecho en la Universidad Central de Madrid con la tesis Ensayo sobre las ideas filosófico-jurídicas de La República de Platón (1921) con mención «cum laude». Durante dos años trabajó como abogado penalista.
Socio desde muy joven del Casino Gaditano, de la Sociedad de Tenis y del Ateneo, huyó de la bohemia, de la Residencia de Estudiantes, del malditismo y de círculos librepensadores. Contra lo que dijese muchos años después algún paisano escritor bromista, Pemán siguió una intención de conducta casta.[cita requerida]
El acceso a la cultura para un muchacho ávido no era un asunto fácil. El Índice de libros prohibidos por la Iglesia católica estaba vigente y actualizado. Estaban también los autores populares considerados impíos cuya mera tenencia suponía grave pecado. Por higiene moral las bibliotecas de numerosas mansiones burguesas de Cádiz, iniciadas durante las etapas ilustradas, iban siendo expurgadas por frailes amigos y confesores de familia, quienes a veces revisaban en caridad los estantes y retiraban con unción los libros extranjeros más perniciosos a cambio de productos de su huerta. Limitado en sus fuentes nutricias el acceso al conocimiento de lo menos bendito y de lo maldito, limitado por el temor al pecado y carente de la libertad de conciencia tan necesaria a la creatividad, la formación literaria de Pemán fue autodidacta, insolidaria, constreñida y de un riguroso clasicismo español y grecolatino. Mientras estudiaba la carrera de Leyes acudía a última hora de cada tarde a la bien surtida biblioteca del Casino Gaditano. Allí, en el regalo y delicia de aquellas horas que constituían la única evasión a su disciplinada vida de estudio, se encontró con la Biblioteca de Autores Españoles de Rivadeneyra (71 volúmenes), que le permitió acceder a los grandes clásicos. Hacia 1920 entra en contacto con el modernismo tardío gaditano y, más tarde, con la poesía de Gabriel y Galán (1870-1905) y la poesía castellana. No fue más allá. Su primer poema conocido es el Nocturno a Margarita, escrito a los catorce años y en el que cándidamente se cita a sí mismo. En mayo de 1915 gana en Sevilla el Premio Reina Victoria con un poema a la Virgen María «Postrado ante tu imagen bendecida», en versos endecasílabos.
Inicios de su vida como escritor
Su inicio literario fueron las justas poéticas belle époque (juegos florales). Obtuvo el primer premio en su ciudad natal, cantando en su centenario al beato fray Diego José de Cádiz. En los Juegos Florales de Sanlúcar de Barrameda (agosto de 1922) en los que fue mantenedor el patriarca del periodismo José Ortega Munilla, obtuvo la «flor natural» con una composición titulada El Viático, que se hizo muy famosa y con lo que comenzaría su carrera de escritor. Por estos méritos, a los veintitrés años fue elegido académico de número de la Real Academia Hispanoamericana, en la que leyó un discurso de ingreso sobre La poesía hispano-americana.
Heredó una «finca de recreo» con viñedo en Jerez de la Frontera (Cerro Nuevo) adonde se retiraba a escribir. Contrajo matrimonio el 8 de marzo de 1922 con Carmen Domecq Rivero Núñez de Villavicencio y González, de familia prócer jerezana. Desde joven adquirió la costumbre de enviar ejemplares dedicados de sus libros recién (auto)publicados a personalidades que podían ayudarlo. De esta manera conoció a Ángel Herrera Oria, que le permitió escribir en El Debate a pesar de no ser aún conocido en el ámbito literario nacional.
En 1924 comenzó a colaborar asiduamente en la Revista del Ateneo de Jerez de la Frontera hasta llegar a ser elegido presidente pocos años más tarde. Escribió obras de tema costumbrista andaluz (De la vida sencilla, 1923; Nuevas poesías, 1925; A la rueda, rueda, 1929; El barrio de Santa Cruz, 1931) con temáticas sociales ocasionales. Su pensamiento conservador, cercano al integrismo católico, admiraba la Iglesia «antigua» y la tradición de la nobleza española.
Durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
En 1923 publicó De la Vida Sencilla; la crítica comparó al autor con Gabriel y Galán. En 1925 publicó sus Nuevas Poesías, con un tono muy parecido al primero, pero apenas recibió elogios de la crítica, aunque el libro se agotó al poco tiempo de publicarse. Aun sin tener una vocación política expresa, pero debido al éxito de sus participaciones de oratoria en público y las relaciones sociales que conllevan haber tenido un padre político (entre ellas a Miguel Primo de Rivera), Pemán comenzó su trayectoria formal en la política. Esta labor política le forzaba a pasar largas temporadas en Madrid, donde llegó incluso a participar en la redacción del borrador de Constitución de Primo de Rivera.