Jorge Peirano Facio (Montevideo, 8 de septiembre de 1920 - ibídem, 20 de abril de 2003) fue un jurista, empresario banquero y político uruguayo.
Nació en Montevideo el 8 de septiembre de 1920. Sus padres fueron Dante R. Peirano Falco y Margarita Facio Correch, y sus hermanos Margarita y Juan Carlos. Hizo los estudios primarios y secundarios en el Colegio Sagrado Corazón de la Compañía de Jesús. Cursó los preparatorios universitarios en el Liceo Francés de Montevideo y después en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (UdelaR). En 1947 se casó con Alba Basso Stajano y tuvo siete hijos: Juan, Jorge, María, Luisa, Dante, José y Blanca Peirano Basso.
Ámbito académico y profesional
En 1943, se graduó como doctor en Derecho y Ciencias Sociales en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (UdelaR) en Montevideo, Uruguay, y por su promedio académico obtuvo la medalla de oro.
En 1952 fue designado catedrático titular de Derecho Civil y ejerció veinticinco años la docencia en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (UdelaR). A los treinta y seis años publicó Responsabilidad extracontractual, que originó el siguiente juicio de Eduardo Juan Couture: «Después de este libro, durante cincuenta años en Uruguay no se escribirá más sobre este tema».
De 1954 a 1959 integró el Consejo Directivo de la misma Facultad, y participó como delegado del Uruguay en numerosos congresos internacionales. Fue invitado a dar conferencias sobre temas de su especialidad en facultades de Derecho europeas y latinoamericanas. Dirigió la Revista de Derecho, Jurisprudencia y Administración y presidió la Fundación Jurídica del Uruguay.
Fue secretario del Colegio de Abogados del Uruguay, y miembro de la Academia Nacional de Economía, del Instituto Uruguayo de Derecho Internacional, del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay. En 1957 formó parte de la delegación ministerial del Uruguay a la Conferencia Interamericana de la OEA que tuvo lugar en Buenos Aires; participó en el Congreso de Economía Iberoamericana de Madrid, en reuniones de la Agencia de Energía Atómica de las Naciones Unidas sobre aspectos legales del uso de la energía atómica, y en muchos otros certámenes de carácter internacional. Fue miembro correspondiente de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Argentina.
Fue presidente de la Cámara Nacional de Comercio y de la Cámara Uruguaya de Sociedades Anónimas. Fue vicepresidente continental (y presidente de la Sección Uruguaya) del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP), miembro de la Junta Empresarial de Asesoramiento de la OEA y otros organismos nacionales e internacionales. En su actividad particular se dedicó al ejercicio de su profesión e integró directorios de importantes empresas financieras, comerciales, industriales y agropecuarias.
En 1991 fue designado catedrático de Derecho Civil en la Universidad Católica del Uruguay Dámaso Antonio Larrañaga (en Montevideo), donde dictó los cursos de Obligaciones y Contratos hasta 1995, año en que fue designado «profesor emérito»
Fue presidente de la Orden de Malta en Uruguay y promovió, también durante ese período, iniciativas sociales en beneficio de los más desprotegidos.
En 1950 ocupó el cargo de subsecretario del Ministerio del Interior.
En mayo de 1968 fue designado ministro de Industria y Comercio.
En abril de 1970 fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores.
En su actividad particular se dedicó al ejercicio de su profesión e integró directorios de importantes empresas financieras, comerciales, industriales y agropecuarias.
En febrero de 1973, el juez penal Héctor Amilivia detuvo y procesó a Jorge Peirano Facio ―por entonces presidente del Banco Mercantil― por delitos bancarios (había pergeñado varias quiebras fraudulentas).
El magistrado Amilivia llegó a compilar todos los documentos contables que fueron necesarios para probar los delitos cometidos por integrantes del «clan Peirano».
Todas las firmas colaterales, prohibidas por la normativa vigente en aquellos tiempos, estaban presididas por Juan Carlos Peirano Facio (hermano de Jorge), quien resultaría procesado. Jorge había presidido el Banco Mercantil, pero, para entonces, había sido designado ministro de Industrias. Finalmente, Jorge Peirano Facio sería liberado días después de la disolución de las cámaras parlamentarias por imposición militar el 27 de junio de 1973. El banquero tenía por abogados, entre otros, a Ramón Díaz y Adela Reta. El juez Amilivia se vio obligado a partir hacia el exilio en la ciudad de Barcelona (España), donde hallaría la muerte. Jorge continuó en el Banco Central. Mediante sus negocios y quiebras acumuló durante toda la dictadura uno fortuna en tres países.
El Grupo Peirano (o Grupo Velox)