Tal Día como Hoy

Jonathan Pollard

Topo israelí en Estados Unidos

Anúncio

Jonathan Jay Pollard (Galveston, Texas, Estados Unidos, 7 de agosto de 1954) es un exanalista civil de inteligencia de la Marina de los Estados Unidos que fue condenado por espiar para Israel.

Pollard fue condenado a cadena perpetua en 1987, con recomendación de no otorgarle libertad condicional. Fue encarcelado en la penitenciaria federal en Marion, Illinois a confinamiento en solitario por siete años, y luego fue transferido a la institución penitenciaria federal de Butner en Carolina del Norte.​

El gobierno de Israel le concedió a Pollard la ciudadanía en 1995, y en 1998 reconoció que efectivamente había espiado para una agencia de inteligencia israelí.​Durante décadas, el gobierno israelí y el lobby israelí en Estados Unidos hicieron campañas para que Pollard fuese liberado y perdonado. El 20 de noviembre de 2015 Pollard salió de la cárcel en libertad condicional. Cinco años más tarde, la administración Trump optó por dejarlo en libertad, tras lo cual Pollard emigró a Israel.

Pollard nació en el seno de una familia judía de Texas.​ Sus padres les inculcaron a sus hijos la devoción por el sionismo.​Pollard interiorizó lo que más tarde denominó "una obligación racial" hacia Israel.​ Visitó dicho país por vez primera en 1970, cuando era aún adolescente.​

Pollard empezó varias carreras universitarias pero no consiguió terminar ninguna. En 1979 empezó a postular a varios trabajos en agencias de inteligencia y logró finalmente un puesto en la Navy Field Operational Intelligence Office de la Armada estadounidense.​Más tarde fue transferido al Naval Intelligence Support Center y de allí a la Task Force 168 de operaciones de inteligencia con fuentes humanas.​

Pollard conoció a su futura esposa, Anna Henderson, en 1981. En diciembre de 1982 la pareja se mudó a Washington D. C. y se casó en 1985.​

Poco después que Pollard empezara a trabajar en la Task Force 168, conoció a Aviem Sella, un coronel de la Fuerza Aérea Israelí en la reserva que por entonces era un agente del Lakam israelí en Nueva York. Al cabo de pocos días, en junio de 1984, Pollard empezó a pasar información clasificada a Sella y recibió a cambio un anillo de diamantes y zafiros y $10 000 en efectivo. También aceptó recibir $1.500 por mes a cambio de seguir con el espionaje.​

La rutina de Pollard consistía en reunir documentos durante la semana. Metía los documentos extraídos de su oficina en portafolios grandes idénticos suministrados por los israelíes. Luego, transferiría los documentos a maletas, algunas veces mientras estaba en su automóvil. Al final de la semana, dejaba los documentos con los israelíes para que fueran copiados. Al terminar el fin de semana, Pollard recuperaba los documentos que necesitaba devolver, junto con órdenes sobre qué tipo de información debía conseguir para la próxima semana. En ocasiones, los israelíes pedían documentos específicos por número, lo que sugiere que Pollard no era el único agente que les proveía ilegalmente de información. Esto último ha sido negado por Pollard, que afirma que los analistas israelíes revisaban las listas de referencia de documentos que ya habían recibido y modificaban los números de documentos para identificar las ediciones revisadas o más fuertemente clasificadas.​

Se ha dicho que, además de a Israel, Pollard pasó información clasificada a Sudáfrica (cuyo gobierno de entonces tenía estrechas relaciones con Israel)​ y quee intentó por un intermediario vender información clasificada a Pakistán.​ Sin embargo, estas acusaciones nunca llegaron a juicio.Todavía no se ha revelado oficialmente la extensión completa de la información que Pollard pasó a Israel. Según él mismo, solo dio información sobre amenazas de misiles de Irak a Israel.​ Investigaciones periodísticas citan un memorándum secreto de 46 páginas que describía el espionaje de Pollard, entregado al juez por el Secretario de Defensa de los Estados Unidos Caspar Weinberger.​ Este memorándum le acusaba, entre otras cosas, de haber filtrado la última versión de las Radio-Signal Notations, un manual de 10 volúmenes que detallaba la red de vigilancia electrónica global de los Estados Unidos.​​ Se ha afirmado también que Pollard comprometió la inteligencia de señales estadounidense en todo el mundo al revelar la manipulación norteamericana de módulos criptográficos vendidos a gobiernos de numerosos países para uso oficial.​

Ron Olive, el agente a cargo de contrainteligencia de la Naval Criminal Investigative Service en la época del arresto de Pollard, publicó un libro sobre el caso en 2006. Olive declaró a la BBC que el incidente fue "uno de los más devastadores casos de espionaje en la historia de los Estados Unidos" ya que Pollard robó más de "un millón de documentos clasificados".​

Pollard estuvo a punto de ser descubierto en 1984 cuando un superior preguntó qué hacía en su oficina un informe sobre equipos militares soviéticos que no tenían nada que ver con su misión. El año siguiente, un compañero denunció anónimamente el comportamiento anómalo de Pollard pero su denuncia fue archivada.​ No obstante, la semana siguiente el FBI interrogó a Pollard al sorprenderlo llevándose información clasificada de su oficina. Pollard respondió con falsedades pero fue autorizado a llamar a su esposa, a la que le comunicó mediante una palabra clave que hiciese desaparecer todos los documentos comprometedores.​Los investigadores registraron posteriormente el domicilio de la pareja y encontraron unos pocos documentos clasificados, relativos a China, que Anne había olvidado.​​Pollard fue interrogado de nuevo y admitió que estaba pasando documentos ilegalmente, sin decir a qué país. El FBI lo puso bajo vigilancia pero sin arrestarle. Mientras tanto el vecino al que Anne había confiado una maleta de 32 kg empezó a sospechar y logró contactar y colaborar con los investigadores.​

El 21 de noviembre de 1985, Pollard y su esposa fueron a la embajada de Israel en Washington para pedir asilo político pero fueron expulsados por los guardias de seguridad israelíes. El FBI arrestó a Pollard a las puertas de la embajada,​mientras que su esposa logró escapar. Según el agente israelí que controlaba a Pollard, el 18 de noviembre habían avisado al espía de que huyera de Estados Unidos porque había sido descubierto, pero este tergiversó; de ahí que se negaran a acogerlo en la embajada.​La mujer de Pollard se reunió con Sella en un restaurante y le comunicó la situación. Este avisó a su vez a otros tres agentes israelíes de la embajada en Washington implicados en la operación.​ Todos ellos huyeron de Estados Unidos mientras que Anne fue arrestada el día siguiente, 22 de noviembre.​

El Departamento de Estado (ministerio de Exteriores) estadounidense envió a Israel una delegación encabezada por el juez Abraham Sofaer para investigar el espionaje realizado por Pollard.​El gobierno israelí negó estar implicando, alegando que Pollard formaba parte de una operación clandestina no autorizada. Sofaer propuso un acuerdo: Israel devolvería todo el material robado e identificaría a los otros agentes implicados a cambio de inmunidad para todos sus agentes excepto el propio Pollard. Los israelíes aceptaron pero entregaron solo unos pocos documentos, evitaron revelar la identidad de Sella y aplicaron tácticas dilatorias para agotar a los delegados estadounidenses: les obligaban a viajar en autobuses sin ventanas por carreteras mal asfaltadas durante horas cada día; les impedían dormir durante los viajes; exigían que todas las entrevistas fueran en hebreo, aunque hablaban perfectamente inglés; les robaron objetos de su equipaje y lanzaron campañas mediáticas contra ellos.​

Mientras tanto, Pollard accedió a colaborar con los investigadores a cambio de un trato favorable para él y su mujer. Sella fue descubierto y acusado de espionaje,​pero Israel se negó a extraditarlo y le dio el mando de una base aérea. El Congreso de Estados Unidos respondió con la amenaza de cortar las subvenciones a Israel, ante lo cual Sella dimitió de su mando para rebajar la tensión.​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Jonathan Pollard | World in Stories