John Foxe (1516-8 de abril de 1587) es recordado por ser el autor del famoso Libro de los mártires, que es un compendio de los mártires cristianos a lo largo de la historia, con énfasis en el sufrimiento de los protestantes ingleses desde el siglo XIV hasta el reinado de María I de Inglaterra.
La popularidad del libro y su frecuente lectura por los puritanos ingleses ayudó a moldear la opinión popular sobre el catolicismo durante varios siglos.
Foxe nació en Boston, Lincolnshire, Inglaterra en el seno una familia relativamente pudiente, y desde niño fue especialmente estudioso y devoto.
Alrededor de 1534, a los 16 años, John Foxe entró en el colegio Brasenose de la Universidad de Oxford, donde fue alumno de John Harding o Hawarden. En 1535 fue admitido al colegio Magdalena donde pudo mejorar su latín y colaborar como instructor menor. Progresó en la universidad como profesor a prueba en julio de 1538 y se convirtió en profesor en julio del año siguiente.
Foxe completó su licenciatura el 17 de julio de 1537, su grado de maestría en julio de 1543 y fue catedrático de lógica en 1539-40.
Una serie de cartas manuscritas de Foxe presuntamente escritas entre 1544-45 muestran a un hombre "de disposición amigable y simpatías cálidas, profundamente religioso, ardiente estudioso y con gran celo para hacer conocidos con los demás estudiosos". Cuando alcanzó los 25 años de edad, había leído los clásicos griegos y latinos, los escritos escolásticos, la ley canónica y poseía cierto dominio del idioma hebreo.
Foxe dimitió de su universidad en 1545, al hacerse evangélico y por tanto aceptar las creencias condendas por la Iglesia de Inglaterra bajo Enrique VIII. Después de un año de cátedras públicas, fue forzado a tomar las santas órdenes para las festividades del arcángel san Miguel en 1545, por lo que quizás su oposición al celibato clerical haya sido la razón de su renuncia. También se dice que pudo haber sido expulsado como parte de una limpieza de miembros protestantes, aunque los registros del colegio muestran que renunció por voluntad propia y "ex honesta causa". El cambio temporal de opinión religiosa causó una ruptura de las relaciones con su padrastro y puso su vida en peligro, ya que Foxe presenció la quema de William Cowbridge en septiembre de 1538.
Después de abandonar lo que parecía una carrera académica prometedora, pasó por un período de grandes necesidades. Hugh Latimer lo invitó para que viviera con él, pero él se colocó como tutor en el hogar de Thomas Lucy de Charlecote, cerca de Stratford-upon-Avon en donde contrajo nupcias con Agnes Randall el 3 de febrero de 1547. Es posible que debido a ello dejase su puesto como tutor.
Vida en Londres bajo el reinado de Eduardo VI
La condición de Foxe mejoró tras la muerte de Enrique VIII en enero de 1547 y la posterior ascensión al trono de Eduardo VI, que tuvo como consecuencia la formación del Consejo Privado del Reino Unido dominado por protestantes a favor de la Reforma. A finales de 1547, Foxe se trasladó a Londres y completó tres traducciones de sermones protestantes publicados por Hugh Singleton. En este período, encontró apoyo de Mary Howard Fitzroy, la duquesa de Richmond, que lo empleó como profesor particular de los niños huérfanos de su hermano, Henry Howard, conde de Surrey, un católico que había sido ejecutado por traición en enero de 1547. Los niños eran Thomas, futuro cuarto duque de Norfolk y valioso amigo de Foxe; Jane, que llegaría a ser condesa de Westmorland y Henry, posteriormente conde de Northampton. Charles Howard, que comandaría la flota inglesa contra la Armada española y era primo del padre de los niños también fue educado por Foxe. Mientras Foxe permaneció en Inglaterra, vivió en Mountjoy House y en el castillo de Reigate, propiedades de la duquesa.
Foxe fue ordenado diácono por Nicholas Ridley el 24 de junio de 1550 y su círculo de amigos, asociados, y partidarios en este tiempo incluyó a John Hooper, William Turner, John Rogers, William Cecil y John Bale, quien se convirtió en un amigo cercano y "ciertamente motivó y posiblemente guio" a Foxe en su primer trabajo sobre la martirología.
Entre 1548 a 1551, escribió un tratado contra la pena de muerte por adulterio y otro en apoyo a la excomunión eclesiástica de aquellos quienes creía "guardaban una ambición velada bajo la cubierta del protestantismo". También intentó, aunque sin éxito, tratar de evitar dos ejecuciones en la hoguera por motivos religiosos durante el reinado de Eduardo VI.
Con el ascenso de María I en julio de 1553, perdió la tutoría cuando el abuelo de los niños, Thomas Howard, III duque de Norfolk, fue liberado de prisión. Foxe se mantuvo cauteloso, pues sabía que había cometido un error al haber escrito libros protestantes mientras el clima político empeoraba, e incluso se sintió personalmente amenazado por el obispo Stephen Gardiner.
Escapando de oficiales enviados para su arresto, se fugó por mar junto a su esposa encinta desde Ipswich hasta Nieuwpoort. Viajó de ahí a Amberes, Róterdam, Fráncfort y Estrasburgo a donde arribó en julio de 1554. En Estrasburgo, publicó una historia en latín de las persecuciones cristianas, bosquejo que trajo de Inglaterra y que "se convirtió en el primer esbozo de sus Actos y Monumentos".
En el otoño de 1554 se mudó a Fráncfort donde sirvió como predicador para refugiados en la ciudad. Ahí fue arrastrado contra su voluntad a amargas disputas teológicas. Un sector apoyaba la liturgia basada en el Libro de Oración Común mientras que el otro promovía los modelos reformados promovidos por Calvino. El segundo grupo, liderado por John Knox, recibió el apoyo de Foxe, mientras que el primero fue liderado por Richard Cox. Después de un tiempo, Knox fue expulsado y en el otoño de 1555 Foxe y otros veinte partidarios abandonaron Fráncfort. Aunque Foxe apoyaba a Knox, expresó su disgusto por la "violencia de las partes en la disputa".
Cuando se mudó a Basilea, trabajó con sus compañeros John Bale y Lawrence Humphrey, que revisaron sus escritos y completó el drama religioso Christus Triumphans (1556) en verso latino. Sin embargo, a pesar de las aportaciones económicas ocasionales de los mercantes ingleses en el continente, parece ser que vivió de forma muy apretada y pobre.
Al recibir reportes de Inglaterra sobre la persecución religiosa que se llevaba a cabo, escribió un panfleto urgiendo a la nobleza inglesa hacer uso de su influencia con la reina para detenerla. Foxe temía que la petición fuera inútil, temor que se confirmó. Cuando su amigo Knox atacó a María Estuardo en su ahora famoso The First Blast of the Trumpet Against the Monstrous Regiment of Women, Foxe criticó la "ruda vehemencia" de Knox aunque ello no causó problemas en su amistad.
Al morir María I en 1559, no tuvo prisa por regresar a casa y esperó para ver si el cambio sería permanente. Adicionalmente, se encontraba en una condición de pobreza tal que le era imposible viajar con toda su familia hasta que le fuera enviado dinero. De regreso, vivió diez años en Aldgate, Londres, en casa de su antiguo pupilo Thomas, ahora duque de Norfolk. Foxe rápidamente se asoció con John Day, el impresor de obras religiosas controversiales, al tiempo que trabajó en una nueva martirología que finalmente se convertiría en el Libro de los mártires.