Joaquín Domínguez Bécquer (Sevilla, 8 de octubre de 1816-Sevilla, 26 de julio de 1879) fue un pintor español.
Su padre fue Manuel María Domínguez Bécquer, escribano notario, y su madre María de los Dolores Puertas y Osorio. Era primo del también pintor costumbrista José Domínguez Bécquer y, por lo tanto, tío segundo de sus hijos, el poeta Gustavo Adolfo Bécquer y el pintor Valeriano Domínguez Bécquer.
Nació el 8 de octubre de 1816 en Sevilla y fue bautizado el día 11 del mismo mes en la Iglesia de Santa María Magdalena con el nombre de Joaquín María José. Antonio María Fabié dijo, erróneamente, que había nacido el 25 de septiembre de 1817 y José Gestoso y Pérez dio la fecha equivocada de 1819, provocando el error de algunos historiadores.
Asistió a clases de la Escuela de Nobles Artes. En la junta pública de distribución de premios de esta escuela de 1830 obtuvo un áccesit en la sección Cabezas. En 1835 hubo otra junta y recibió otro premio, esta vez en la sección Figuras.
Se formó también en la Academia de Bellas Artes de Sevilla. Continuó su formación en el taller de su primo, el pintor José Domínguez Bécquer.
En 1838 se fundó el Liceo Sevillano, que organizaba exposiciones de arte. En 1841 Joaquín expuso con esta institución.
El 31 de octubre de 1847 fue nombrado académico honorario de la Academia de Bellas Artes, donde había estudiado. El 23 de noviembre de 1847 pasó a ser director de la clase de Dibujo de la Escuela de Bellas Artes de esta academia. El 26 de febrero de 1850 fue nombrado académico de número de esta institución, por su valía como pintor y por su contribución al mantenimiento del patrimonio histórico de la ciudad. Tras la Revolución de 1868 el gobierno suprimió las actividades de las escuelas de bellas artes pero, con su restablecimiento en 1873, Joaquín fue nombrado catedrático de Dibujo del Antiguo (del yeso) y del Natural.
Para la Academia de Bellas Artes, Joaquín realizó el diseño de un diploma en 1857, un retrato de Juan Martínez Montañés en 1867, un retrato del presidente de la Academia Miguel de Carvajal en 1872 y tres cuadros de África para una exposición realizada por el Ayuntamiento, la Diputación Provincial y la Academia de la que también fue comisario.
En 1848 realizó un retrato para la Real Academia Sevillana de Buenas Letras de su presidente, Alberto Lista. El 28 de abril de 1848 fue nombrado académico honorario de la Academia Sevillana de Buenas Letras y, en febrero de 1857, sería nombrado académico de número de esta institución. En 1871 realizó para la misma un retrato de Tomás González Carvajal.
Contrajo matrimonio el 13 de febrero de 1853 (y no el 21 de diciembre, como afirmó Fabié) con Francisca de Paula Rull y Rull.
En 1855 expuso los cuadros Feria de Sevilla y El interior de la Catedral de Sevilla en la Exposición Universal de París, siendo uno de los 54 artistas españoles que expusieron en esta muestra.
El 28 de marzo de 1866 fue nombrado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
El 10 de junio de 1866 se constituyó la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos y Joaquín fue nombrado vocal. Como miembro de la Comisión, inspeccionaba los edificios monumentales y las obras de arte que albergaban. Las recomendaciones para preservar los monumentos y obras de arte realizadas por la Comisión no siempre eran tenidas en cuenta.
En diciembre de 1868 estuvo en una comisión encargada de visitar todos los conventos de religiosas de la provincia de Sevilla para determinar cuáles eran merecedores de ser salvados por su mérito artístico.
En 1842 el administrador del Alcázar de Sevilla, Domingo de Acelga, emprendió una serie de obras de restauración en el mismo. Para llevarlas a cabo, solicitó la colaboración de Joaquín Domínguez Bécquer.
En marzo de 1845 Joaquín escribió a la reina Isabel II para solicitar el cargo oficial de director de las obras de restauración, renunciando a remuneración. El 16 de abril la reina aceptó y le concedió también poder residir en una habitación del Alcázar de forma gratuita cuando hubiera una disponible. El 16 de febrero de 1846 quedó desocupada una casa en el número 16 del Patio de Banderas y el pintor pasó a habitar en la misma.
El 25 de mayo de 1847 escribió de nuevo a la reina para pedirle la cesión de una sala en el Apeadero, que ya usaba provisionalmente para labores y que le había sido cedida por el nuevo encargado del Alcázar, Félix Bastida. El 9 de junio la reina le contestó afirmativamente.
En 1850 Isabel II le nombró pintor de cámara honorario.