Joan Miró i Ferrà (Barcelona, 20 de abril de 1893-Palma de Mallorca, 25 de diciembre de 1983) fue un pintor, escultor, grabador y ceramista español. En sus obras reflejó su interés por el subconsciente de lo «infantil» y en la cultura y tradiciones de Cataluña. Aunque se le asocia al arte abstracto por su estilo maduro de formas estilizadas e imaginarias, en su juventud se inició en la figuración, con fuertes influencias fauvistas, cubistas y expresionistas, pasando a una pintura plana con cierto aire naïf, como lo es su conocido cuadro La Masía del año 1920. A partir de su estancia en París, su obra se vuelve más fantasiosa y onírica, coincidiendo con los puntos del surrealismo e incorporándose a este movimiento. En numerosas entrevistas y escritos que datan de la década de 1930, Miró manifestó su deseo de abandonar los métodos convencionales de pintura, en sus propias palabras de "matarlos, asesinarlos o violarlos", para poder favorecer una forma de expresión que fuese contemporánea, y no querer doblegarse a sus exigencias y a su estética ni siquiera con sus compromisos hacia los surrealistas.
Uno de sus grandes proyectos fue la creación en 1975 de la Fundación Joan Miró, ubicada en Barcelona, centro cultural y artístico para difundir las nuevas tendencias del arte contemporáneo, que se constituyó con un gran fondo de obras donadas por el autor. Otros lugares con importantes fondos de sus obras son: la Fundación Pilar i Joan Miró, en Palma de Mallorca; el Museo Reina Sofía y el Espacio Miró en Madrid; el Centro Pompidou, en París; el MoMA, en Nueva York y la Fundación Mas Miró, en Montroig, donde pasó la mayoría de sus veranos.
Su padre fue Miquel Miró i Adzeries, hijo de un herrero de Cornudella. Se trasladó a Barcelona donde montó un taller de orfebrería y relojería en un pasaje cerca de la plaza Real de Barcelona. Allí conoció a Dolors Ferrà y Oromí, hija de un ebanista mallorquín; se casaron y establecieron su residencia en el mismo pasaje de Crédito donde nacieron sus hijos Dolors y el futuro artista Joan Miró.
Miró se casó con Pilar Juncosa en Palma de Mallorca el 12 de octubre de 1929, y se instalaron en París, en un apartamento con suficiente espacio para vivienda y taller del artista; el 17 de julio de 1931, la pareja tuvo a su única hija, Dolors. Al quedar libre del contrato con su marchante Pierre Loeb, Miró decidió volver con la familia a Barcelona, realizando estancias intermitentes en Mallorca y en Montroig. Se encontraba en esta última población cuando estalló la guerra civil española de 1936. En noviembre tenía prevista una exposición en París, y una vez allí y en vista de las circunstancias adversas provocadas por la guerra, decidió quedarse cuando consiguió la llegada de su esposa Pilar y de su hija. En vísperas de la Segunda Guerra Mundial el ambiente en París era cada vez más tenso. Pasaron alguna temporada en una casa ofrecida por su amigo el arquitecto George Nelson en Varengeville-sur-Mer en la costa de Normandía; se encontró bien en la zona, pues le acercaba más a la naturaleza tal y como estaba acostumbrado en Mallorca o en Montroig, y terminó alquilando una casa. En la primavera de 1940, los amigos habían ido desapareciendo de Varengeville, y junto con Pilar decidió volver a Cataluña. Después de una pequeña temporada, la familia se trasladó a Mallorca, donde, según Miró, allí no era nada más que «el marido de la Pilar». En el año 1942 retornó a Barcelona.
Estudió Comercio, según deseo de su padre, para tener una preparación y conseguir ser “alguien en la vida”. Ante el deseo de Joan de matricularse en la escuela de la Lonja para dibujar y al tener la posibilidad de las clases nocturnas, su padre aceptó la petición como un pasatiempo del muchacho. En la Lonja, se vio influenciado por dos maestros, Modest Urgell y Josep Pascó. Los dibujos datados del año 1907 que se guardan en la Fundación Miró son una buena prueba de esta influencia clara de Modest Urgell; otros dibujos, de poco antes del fallecimiento de Miró, realizados con una simple pero firme línea horizontal y la inscripción: "en recuerdo de Modest Urgell" resumen el gran cariño que guardó siempre para su maestro. De las clases recibidas por Josep Pascó, profesor de artes decorativas, quedan también unos dibujos de aire modernista del año 1909 como diseño de unos broches representando un pavo real y una serpiente. De este profesor aprendió la simplicidad de expresión y las tendencias artísticas del momento.
Con diecisiete años acabó sus estudios de comercio y entró a trabajar durante dos años como empleado en una droguería, hasta que una enfermedad le obligó a retirarse a una casa familiar en el pueblo de Montroig. Cuando regresó a Barcelona, ya tenía la firme resolución de ser pintor, y aunque con reticencias, también contaba con el permiso paterno; ingresó en la Academia de arte dirigida por Francesc d'Assís Galí, donde conoció las últimas tendencias artísticas europeas a la que acudió hasta su cierre en 1915. Mientras también asistía a clases de dibujo del natural, en el Círculo Artístico de Sant Lluc, donde hizo amistad con Josep Francesc Ràfols, Sebastià Gasch, Enric Cristòfor Ricart y Josep Llorens i Artigas, formando con todos ellos el grupo artístico Agrupación Courbet cuya fundación hizo pública el 28 de febrero de 1918 en La Publicitat.
1954 Gran Premio de Grabado de la Bienal de Venecia
1959 Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio
1959 Gran Premio de la Fundación Guggenheim.
1962 Nombrado Chevalier de la Legión de Honor en Francia.
1966 Premio Carnegie de pintura.
1968 Nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Harvard.
1977 Recibe la Medalla «Al Mérito en el Trabajo», en su categoría de Oro
1978 Se le concede la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica.
1978 recibió la Medalla de Oro de la Generalidad de Cataluña, siendo el primer catalán en recibir tal distinción.
1979 Nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Barcelona.
1980 recibió, de manos del rey Juan Carlos I de España, la Medalla de Oro de las Bellas Artes.
1983 Nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Murcia.