James Douglas Morrison (Melbourne, Florida, 8 de diciembre de 1943-París, 3 de julio de 1971) fue un cantautor y poeta estadounidense, conocido por ser el vocalista y líder de la banda de rock The Doors. Debido a sus canciones, personalidad y actuaciones, es considerado por críticos y admiradores como uno de los cantantes más representativos e influyentes de la historia del rock. Además, debido a las circunstancias dramáticas que rodean su vida y muerte, en la última parte del siglo XX, fue uno de los iconos de rebeldía en la cultura popular, representando la brecha generacional y la contracultura juvenil.
Fue también muy conocido por improvisar pasajes de poesía oral (spoken word poetry) mientras la banda tocaba en vivo. Morrison se ubicó en el número 47 en la lista de Rolling Stone de los «100 mejores cantantes de todos los tiempos», y el número 22 en los «50 mejores cantantes de rock» de la revista Classic Rock. Ray Manzarek dijo que Morrison «personificó la rebelión de la contracultura jipi». Morrison es referido a veces por otros apodos, como The Lizard King ('el Rey Lagarto').
En su vida posterior, Morrison desarrolló una dependencia al alcohol. Murió a los veintisiete años en París. Se alega que pudo haber muerto de una sobredosis de heroína. Pero, como no se realizó autopsia, se discute la causa exacta de su muerte. La tumba de Morrison se encuentra en el cementerio del Père Lachaise en el este de París.
Morrison nació en Melbourne (Florida) el 8 de diciembre de 1943. Sus padres fueron George Stephen Morrison, un militar estadounidense (almirante del primer navío nuclear) de ascendencia escocesa e inglesa, y Clara Virginia Clarke, de origen irlandés. Tuvo dos hermanos: Anne y Andy Morrison.
Desde niño, y por la profesión de su padre, su familia se trasladó a varias ciudades de Estados Unidos, por lo que vivió en diversas bases militares (a los catorce años de edad ya había tenido siete hogares).
Según se cree, este tipo de vida sin apego a lugares o personas caló profundamente en su forma de ser. Escribía poesía, pintaba algo y leía vorazmente. Desde muy joven estuvo fascinado por la literatura y la poesía.
Estudió en la Universidad Estatal de Florida y después cine en la Universidad de California en Los Ángeles, formando parte de la misma generación que el famoso cineasta Francis Ford Coppola, quien, años después, utilizaría el tema The End como banda sonora de introducción para Apocalypse Now, película ambientada en la guerra de Vietnam.
Decidió centrarse en lo que consideró siempre su verdadera vocación: la poesía. Con esa intención se trasladó a Venice Beach en Los Ángeles, California, viviendo en la azotea de un edificio o en las casas de algunas mujeres.
Esta fue una época de descubrimientos para Jim Morrison. Por un lado, el acercamiento a las drogas psicodélicas que tanto le fascinaban, como el peyote, la marihuana y el LSD (según se dice, su favorita), cortesía de autores como Charles Baudelaire y Aldous Huxley, y por otro, el nacimiento de la cultura hippie que florecía por doquier y de la que vivió rodeado. A pesar de sus innumerables amantes, siempre estuvo al lado de Pamela Courson, que le perdonó sus infidelidades. Jim Morrison decía de ella que era su alma gemela, su amor cósmico.
Su visión del mundo estaba algo alejada de cuestiones hippie fundamentales, como el acercamiento al espíritu a través de la meditación, el vegetarianismo o la astrología.
Leía textos complejos para la mayoría. Uno de sus profesores relató a sus biógrafos que solía acudir a la Biblioteca del Congreso para comprobar si existían algunos de los libros que decía haber leído.
Con intención de difundir su poesía, Morrison enseñó un par de trabajos que podían ser musicalizados. Ray Manzarek pidió que le cantara alguno y, sobre la arena de Venice, tímidamente, entonó los primeros versos de «Moonlight Drive». Al escucharlo, Manzarek quedó sorprendido por su talento y le pidió que formaran una banda de rock, lo que Jim aceptó «para ganar un millón de dólares», como ya siendo famosos comentarían. Después de varios cambios en los integrantes del grupo, terminaron formando The Doors: Ray Manzarek en los teclados, Robby Krieger en la guitarra y John Densmore en la batería (estos dos últimos procedentes del grupo The Psychedelic Rangers), además de la voz de Jim Morrison.
El nombre que escogieron procede del título del ensayo Las puertas de la percepción, de Aldous Huxley, sobre la mescalina, inspirado a su vez en la cita de William Blake que dice: «Si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito» («If the doors of perception were cleansed every thing would appear to man as it is, infinite»).
Después de dar muchos conciertos en locales de Los Ángeles, consiguieron un contrato para tocar en el bar conocido como Whisky a Go Go. Noche tras noche tocaban sus canciones más populares, entre las que se encontraba una larga canción compuesta a base de improvisaciones denominada «The End». Morrison añadía o quitaba de ella versos a placer, dependiendo de su estado de humor. Un día, después de haber consumido grandes cantidades de alcohol, marihuana y LSD, tuvo que ser llevado por sus compañeros casi a rastras hacia el bar y, de alguna forma, lograron hacerlo cantar. Al llegar a la interpretación de «The End», tal como hacía siempre, comenzó a improvisar sobre la música, pero aquel momento habría de terminar formando parte no solo de la leyenda de The Doors sino del imaginario roquero en general. Morrison compuso en directo una breve y original versión de la tragedia Edipo rey, de Sófocles, en la que Edipo, por azar del destino, termina matando a su padre y desposándose con Yocasta, su madre.
En la versión grabada para su primer álbum, esta última frase será sustituida por un grito de Morrison. En cualquier caso, para el dueño del local, aquello fue demasiado y los echó mientras, según se cuenta, todo el público gritaba de emoción. Paul A. Rothchild, productor y por aquel entonces dueño de la empresa discográfica Elektra Records, se encontraba allí aquella noche y siguió al grupo hasta la puerta trasera, donde les expresó su admiración y les propuso grabar un disco cuanto antes.
En 1967 el grupo publicó su primer álbum, llamado simplemente The Doors. Fue con el sencillo «Light My Fire», escrito íntegramente por Robbie Krieger, con el que el grupo se mantuvo varias semanas a la cabeza de popularidad en la revista Billboard durante el famoso verano del amor de 1967.
Cabe resaltar el acusado cambio que experimentó Morrison hasta convertirse en la estrella del grupo The Doors. Durante su infancia y adolescencia tuvo muchos problemas de personalidad, que hicieron que fuera una persona muy insegura.
Su mayor influencia, como cantante y en cuanto al medio escénico, fue Elvis Presley, a quien no conoció ni vio en concierto pero de quien conocía prácticamente todo su repertorio, especialmente lo producido en la discográfica Sun Records, como Mystery Train, que interpretó muchas veces en sus conciertos en vivo. Su mayor obstáculo para unirse al grupo fue que sufría pánico escénico. En los primeros conciertos incluso cantaba dando la espalda al público.