Tal Día como Hoy

Jesús Guridi

Compositor español

Anúncio

Jesús Guridi Bidaola (Vitoria, 25 de septiembre de 1886 - Madrid, 7 de abril de 1961) fue un compositor español. Fue uno de los principales exponentes de la música vasca. Entre sus obras destacan El caserío, Diez melodías vascas y Amaya.​​​

Nacimiento, familia e infancia

adoptado de 36 de la calle Florida de Vitoria. Su padre, Lorenzo Guridi y Area, era natural de Guernica (Vizcaya) y su madre, Trinidad Bidaola Ledesma, de Pamplona (Navarra). Jesús nació en el seno de una familia de músicos iniciada por su bisabuelo Nicolás Ledesma, organista y compositor aragonés asentado en Bilbao. Sus abuelos maternos también eran músicos. Su abuela Celestina Ledesma y Anciaoa era compositora y pianista y su abuelo Luis Bidaola, organista.

Los padres de Jesús Guridi también se dedicaron a la música. Trinidad era pianista y Lorenzo violinista que, tras recorrer parte de América, se asentaron en Vitoria. Por causa de la Guerra Carlista, poco después el matrimonio tuvo que trasladarse a Burgos. Una vez terminada la contienda, vuelven a Vitoria, donde Lorenzo manda construir la casa familiar en la Calle Florida. La pareja tuvo seis hijos. De estos, solo el pequeño, Jesús, continuó la tradición musical familiar.

Desde muy pequeño, Jesús demostró grandes aptitudes para la música y se interesó por el piano y los pentagramas, garabateando en hojas pautadas y escuchando las piezas que tocaba su madre al piano. Fueron sus padres los que, en casa, dieron las primeras lecciones de lenguaje musical al futuro compositor.[cita requerida]

En el año 1895, con el fin de mantenerse unidos mientras los hijos estudiaban, la familia se mudó a Zaragoza. Allí, el pequeño Jesús ingresó en la escuela de los Escolapios, pero los frailes no supieron aprovechar sus capacidades debido a que se distraía fácilmente. Su madre Trinidad lo cambió entonces al colegio de los Jesuitas, que procuraron que Jesús se olvidara de sus distracciones musicales, consiguiendo, no solo que sacara los estudios adelante, sino que destacase con respecto a sus compañeros. Durante esta época, y a pesar de la veda, Guridi continuó tocando el piano cuando se le permitía en casa, después de la escuela.[cita requerida]

Dos años después, la familia se vio profundamente afectada por las muertes de Luis y José a causa de la tuberculosis.

Decidieron marchar a Madrid, llamados por la tía materna Severina Bidaola. Allí se instalaron en el barrio de la Prosperidad e invirtieron su pequeña fortuna en un negocio de papel de lija propuesto por un ingeniero belga.[cita requerida]

Durante su estancia en Madrid, rodeados de artistas, Jesús, en ocasiones, acompañaba a su padre a los cafés de tertulias. A uno de estos, llamado Sevilla, solía ir Emilio García Soler, barítono alicantino especializado en zarzuelas y amigo de Lorenzo, quien no tardó en apreciar las habilidades musicales del joven Guridi y le llevó a la clase del profesor de armonía del Real Conservatorio de Madrid, Valentín Arín. Además, García Soler también le acompañaba al teatro los días de función, donde el joven compositor comenzó a admirar las zarzuelas de Chapí. El barítono llevó en diversas ocasiones a Jesús a casa del compositor Manuel de Falla, a quien las pequeñas piezas del joven le fueron asimismo de agrado.[cita requerida]

Meses después, tras descubrir el fraude que había resultado el supuesto negocio del ingeniero belga, y estando la familia casi arruinada, Trinidad decidió que debían partir a América, donde Guridi padre ya había hecho fortuna una vez. Pero, durante una parada en Bilbao para despedirse de la familia, esta les ofreció su ayuda y les convenció para que se quedaran en la ciudad.[cita requerida]

De esta época en Madrid datan las primeras obras de Jesús Guridi, compuestas en 1898 con solo doce años. Todas las ideas musicales que se le pasaban por la cabeza gracias a su gran imaginación, las anotaba en un cuaderno, el cual, a su partida, guardó García Soler durante años, hasta que se lo devolvió al compositor en el año 1920.

En Bilbao aún se le recordaba a Ledesma, bisabuelo de Jesús, como compositor de toda la música religiosa conocida en aquel tiempo, y maestro de capilla de la Basílica de Santiago. Además, después de la Guerra Carlista se había instalado en la ciudad una burguesía culta interesada por el arte, la cultura y en especial la música. Aquí los salones de tertulias eran muy frecuentados y las clases sociales altas, los jaunchos, se preocupaban por los artistas y les ofrecían su financiación y su mecenazgo.[cita requerida]

A finales de siglo nació El Cuartito, un grupo de intelectuales aficionados a la música, que tuvo gran importancia para la vida musical de Bilbao. Fue el artista Lope de Alaña quien, en 1901, presentó a Jesús Guridi a los miembros del Cuartito como uno de los bisnietos de Ledesma. Tras interpretar este al piano unas composiciones propias, todos vieron en el joven unas grandes capacidades musicales y se declararon admiradores suyos. Fue gracias al Cuartito que Jesús conoció al que fue su padrino y mecenas, el Conde de Zubiria.[cita requerida] En el año 1901 el joven Guridi ofreció su primer concierto solista, interpretando obras exclusivamente suyas, y ganó el Premio Plácido Allende por su composición para voz y piano Chalupan. Estos fueron unos años de gran desarrollo para Jesús Guridi, en los que, además de poder aprender de grandes maestros, se desenvolvió entre círculos intelectuales y se ganó un reconocimiento no solo en Bilbao, también en los alrededores.[cita requerida]

En el año 1903, gracias al soporte económico de su mecenas, el Conde Zubiria, Guridi se trasladó a París e ingresó en la Schola Cantorum. Allí, estudió piano, órgano, contrapunto y composición con el Maestro Vicent d’Indy, y compaginó sus estudios con un considerable trabajo de creación y con una intensa actividad musical. El París de la Belle époque le donó oportunidades que aprovechaba: visitaba museos y las calles artísticas de Montmartre, iba al teatro y a la ópera y habitualmente a escuchar el órgano a Notre Dame. Allí iba con el cura y musicólogo Resurrección María de Azkue, quien asumirá su autoría y con quien entablará una estrecha y duradera amistad.[cita requerida] Allí, en el año 1905, publica su primera obra Quatorze morceaux pour piano. Un año después, Jesús Guridi terminó su formación en la Schola Cantorum con una pequeña fiesta en honor a la brillantez de sus estudios, siendo uno de los más apreciados discípulos en aquellas clases.

Así, en 1906, junto con Resurrección María de Azkue, decidió continuar sus estudios en Bélgica. Con este traslado se inaugura la mejor época como estudiante internacional y compositor. En Bruselas recibió clases particulares de órgano, fuga y composición a manos del maestro Joseph Jogen, asistió a prestigiosas representaciones en el Teatro Real de la Moneda y frecuentó tertulias junto a artistas e intelectuales de gran reconocimiento, como Manuel de Falla o Isaye, que empujaron su aprendizaje musical.[cita requerida] Poco después completó finalmente sus estudios en Colonia y en Múnich a manos del maestro Neitzel, perfeccionando sus técnicas de instrumentación y armonía.

Durante toda esta etapa estudiantil, y a diferencia de la mayoría de sus coetáneos, Jesús distaba mucho de la vida bohemia, típica de los artistas del París del momento, y llevaba una vida religiosa y ordenada.[cita requerida]

En 1908, ya con 21 años, Jesús Guridi regresa a Bilbao definitivamente como compositor, director, organista y profesor. Es recibido como un triunfador, y gracias a la Sociedad Filarmónica da a conocer sus nuevas obras, que son muy bien recibidas por el público bilbaíno. Después, centra allí su actividad musical sobre todo en el mundo escénico y en el coral. Así comienzan los estrenos de sus obras más importantes: en 1909, se estrena en un concierto organizado por la Academia Vizcaína de Música Así cantan los chicos, una obra coral en colaboración con el escritor Juan Carlos Cortázar.[cita requerida]

En 1910 se estrena su primera obra lírica, Mirentxu, una zarzuela de dos actos basada musicalmente en una selección del compositor de melodías populares vascas, tomando como modelo obras de compositores nacionalistas y bohemios del siglo XIX. Mirentxu fue un éxito, con unas excelentes críticas y acogida del público. Fue representada en los teatros más importantes de España, como en el Liceo de Barcelona (1913) o en Madrid.[cita requerida]

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Jesús Guridi | World in Stories