Jeanne Louise Calment (pronunciación francesa: ; Arlés, Bocas del Ródano, 21 de febrero de 1875-ib., 4 de agosto de 1997) fue una supercentenaria francesa, conocida por ser la persona más longeva de la historia según los registros documentales, al alcanzar la edad de 122 años y 164 días.
Residió durante toda su vida en la ciudad de Arlés, al sur de Francia. Tuvo una vida acomodada, pero ninguno de sus familiares alcanzó una edad semejante. Calment saltó a la esfera pública a la edad de 113 años durante la conmemoración del centenario de la visita de Vincent van Gogh a Arlés. En esa ocasión, fue entrevistada por periodistas dado que aseguró haber conocido al pintor en su niñez. Su vida ha sido ampliamente documentada por estudios científicos, aunque no existe consenso en torno a los factores que hicieron que Calment alcanzara la edad de 122 años.
Según los registros censales, Calment sobrevivió a sus padres, sus hermanos, su marido, su hija y su nieto. En enero de 1988, se dio a conocer públicamente que era la persona viva de mayor edad, y en 1995, a los 120 años, fue declarada la persona documentada de mayor edad que haya existido jamás. El amplio estudio médico de su figura hace que sea la supercentenaria con la mayor cantidad de pruebas que confirman su longevidad. Calment es la única persona en la historia de la cual se confirmó verdaderamente que alcanzó las edades de 120, 121 y 122 años.
Antecedentes familiares y primeros años
Jeanne Calment nació en una casa sobre la calle du Roure en Arlés, Bocas del Ródano, Provenza el 21 de febrero de 1875. Su padre, Nicolas Calment (28 de enero de 1838-22 de enero de 1931), fue un constructor de barcos, y su madre, Marguerite Guilles (20 de febrero de 1838-18 de septiembre de 1924), pertenecía a una familia de molineros; ambos contrajeron matrimonio el 16 de octubre de 1861 en Arlés.
Algunos de sus familiares más cercanos también alcanzaron una edad avanzada: su hermano mayor, François (25 de abril de 1865-1 de diciembre de 1962), vivió hasta los 97 años, su padre hasta una semana antes de cumplir los 93 años y su madre hasta los 86. Jeanne fue la menor de al menos cuatro hijos, ya que el número exacto de los hermanos es incierto. Si bien solo sabía que tenía un hermano más aparte de François, también se registraron dos hermanas más, Antoine ―nacida el 31 de agosto de 1862 y fallecida a los 4 años el 24 de julio de 1867― y Marie ―nacida el 28 de octubre de 1863 y fallecida a los 3 días de nacer el 31 de octubre de 1863―.
Calment asistió a la escuela primaria de la iglesia de la señorita Benet desde los 7 años hasta su primera comunión, y luego prosiguió sus estudios secundarios en una escuela local, de donde se graduó a los 16 años con un diploma nacional de tercer ciclo. Cuando se le preguntó sobre su rutina diaria mientras estaba en la escuela primaria, respondió que «cuando eres joven, te levantas a las ocho en punto». En lugar de un desayuno fuerte, tomaba café con leche o chocolate caliente, y al mediodía su padre la recogía de la escuela para almorzar en casa antes de regresar a la escuela por la tarde. En los años subsiguientes, continuó viviendo con sus padres mientras desarrolló aficiones como la pintura y el piano.
Matrimonio, descendencia y vida adulta
El 8 de abril de 1896, a la edad de 21 años, se casó con su primo segundo —sus abuelos paternos eran hermanos y sus abuelas paternas eran hermanas— Fernand Nicolas Calment (1868-1942), un rico propietario de tienda, ante el notario Victor Lucien Arnaud. Él había comenzado a cortejarla cuando tenía 15 años, pero ella era «demasiado joven para estar interesada en chicos». Fernand era heredero de un negocio de cortinas ubicado en un edificio clásico de estilo provenzal en el centro de Arlés, y la pareja se mudó a un espacioso apartamento encima de la tienda familiar. Jeanne empleó sirvientes y nunca tuvo que trabajar dado que la riqueza de su marido posibilitó que llevara una vida de ocio dentro de la alta sociedad de Arlés y practicara algunas aficiones, como la esgrima, el tenis, el ciclismo, la natación, el patinaje, el piano y la ópera. En el verano, la pareja se quedaba en Uriage para practicar montañismo en el glaciar y también iban a cazar conejos y jabalíes en las colinas de Provenza, utilizando un rifle de 18 mm, pero a Calment no le gustaba dispararle a los pájaros. Dio a luz a su única hija, una niña llamada Yvonne Marie Nicolle Calment, el 19 de enero de 1898. Yvonne se casó con el oficial del ejército Joseph Billot el 3 de febrero de 1926, y su único hijo, Frédéric, nació el 23 de diciembre del mismo año. Al estallar la Primera Guerra Mundial, el marido de Jeanne, Fernand, que tenía 46 años, fue considerado demasiado mayor para servir en el ejército.
Yvonne murió el día de su cumpleaños n.º 36 el 19 de enero de 1934 a causa de una pleuresía, tras lo cual Jeanne se hizo cargo de su nieto de siete años, aunque vivía con su padre en el apartamento vecino. La Segunda Guerra Mundial tuvo poco efecto en la vida de Jeanne y señaló que los soldados alemanes dormían en sus habitaciones, pero «no se llevaban nada», por lo que no les guardaba rencor. Su marido murió en 1942 a los 73 años, después de que ambos comieran un postre con cerezas contaminadas. En el censo de 1954, aún estaba registrada en el mismo apartamento, junto con su yerno, el coronel retirado Billot, viudo de Yvonne; los documentos del censo enumeraron a Jeanne como «madre» en 1954 y «viuda» en 1962. Su nieto, el otorrinolaringólogo Frédéric Billot, vivía al lado con su esposa Renée. Su hermano François murió en 1962, a la edad de 97 años, su yerno Joseph murió en enero de 1963 y su nieto Frédéric murió en un accidente automovilístico en agosto del mismo año a la edad de 36 años.
En 1965, a los 90 años y sin herederos naturales, Jeanne Calment firmó un acuerdo para vender su antiguo apartamento con reserva de usufructo vitalicio (hipoteca inversa) al notario André-François Raffray ―entonces de 47 años―, mediante un contrato de contingencia por el que este le otorgaba un pago mensual hasta su muerte. A pesar de que accedió a pagar una suma mensual de 2500 francos hasta que Calment muriera, Raffray nunca imaginó que Calment llegaría a vivir 122 años (32 años más) y terminó abonándole aproximadamente un millón de francos (unos 150.000 €), cifra que equivalía al doble del valor del apartamento. Raffray murió víctima de cáncer treinta años después, en 1995, a los 77 años, y su viuda continuó el pago hasta el deceso de Calment el 4 de agosto de 1997. La anciana hizo referencia a la situación diciendo: «En la vida, a veces se hacen malos negocios». Sin embargo, desde que cumplió 110 años en 1985 hasta su muerte con 122, Calment residió en una residencia de ancianos, por lo que su piso en el centro de Arlés estuvo vacío y siguió cobrando dinero por él. Durante todos esos años, Calment solía decirles en forma de broma que «competía con Matusalén».
Reconocimiento y récords de longevidad
En 1985, la vista de Calment se deterioró y, mientras cocinaba, causó un pequeño incendio en su apartamento. Tras el episodio, se trasladó con 110 años por voluntad propia a un hogar de ancianos. En 1986, Calment se convirtió en la persona viva de mayor edad en Francia a la edad de 111 años. Su notoriedad internacional se intensificó en 1988, cuando la conmemoración del centenario de la visita de Vincent van Gogh a Arlés le brindó la ocasión de ser entrevistada por los periodistas. Comentó que en el momento en que se había encontrado con van Gogh, cien años antes, cuando era una niña de apenas 13 años de edad y él había ido al taller de tejido de su tío para comprar unas lonas, lo notó «sucio, mal vestido, desagradable, muy feo, descortés, grosero y enfermo». Recordó que van Gogh la miró con condescendencia, como si no le importara, y agregó que «era conocido en el pueblo», «olía a alcohol» y «frecuentaba burdeles», aunque Calment dijo que perdonaba al pintor por sus malos modales. Durante los reportajes, Calment también recordaba la venta de lápices de colores para Van Gogh y la construcción de la torre Eiffel. A la edad de 114 años, apareció brevemente en la película canadiense de 1990, Vincent and Me, mientras caminaba al aire libre y respondía preguntas, convirtiéndose de ese modo en la persona de mayor edad en haber actuado en una película.