Jeanne Baret o Jeanne Barret (pseudónimo Jean Baré) (La Comelle, Francia, 27 de julio de 1740-Saint-Aulaye, Francia, 5 de agosto de 1807) fue una botánica y exploradora francesa, y la primera mujer en dar la vuelta al mundo.
Barret dio la vuelta al mundo con la expedición de Bougainville que tuvo lugar de 1766 a 1769 y en la que se realizó un catálogo de especies de todo el planeta. Se alistó a finales de diciembre de 1766, en el puerto de Rochefort, como asistente del naturalista, Philibert Commerson. La expedición empleó dos barcos de guerra franceses, Boudeuse y Étoile, al mando de Bougainville, en los que no estaba permitida la presencia de mujeres, por lo que Baret tuvo que disfrazarse de hombre durante la travesía. Embarcada de incógnito en el Étoile fue descubierta su condición femenina en 1768 y obligada a desembarcar en la Isla Mauricio junto a Commerson.
Tuvo un papel científico relevante en esta expedición.
Jeanne Baret nació en la región francesa de Borgoña. Sus padres fueron Jean Baret y Jeanne Pochard. Su padre trabajaba como jornalero y parece probable que fuera analfabeto. Su madre murió 15 meses después del nacimiento de Jeanne y su padre cuando ella tenía 15 años.
Pudo ser una de las llamadas «mujeres de las hierbas», campesinas conocedoras de las plantas y sus propiedades que recolectaban para farmacéuticos, médicos y dentistas. A través de estas actividades conoció al botánico Philibert Commerson, quien en algún momento entre 1760 y 1764 la contrató como ama de llaves y con quien tuvo un hijo, aunque ella se negó siempre a revelar el nombre del padre. El hijo fue bautizado como Jean-Pierre Baret y entregado al hospital de expósitos de París, donde fue rápidamente adoptado, muriendo en el verano de 1765.
No era analfabeta y uno de los misterios que la rodean es cómo obtuvo educación. Su primera firma conocida data de 1764, por lo que es probable que Commerson le enseñara a escribir, tal vez para ayudarlo con su trabajo. Ella siempre firmó con su propio nombre: Barret.
Tras el nombramiento de Commerson como botánico real, la pareja se trasladó a París, donde ella continuó en el papel de ama de llaves y donde aparentemente cambió su nombre a Jeanne de Bonnefoy. Antes de salir de París, Commerson redactó un testamento en el que dejaba a «Jeanne Baret, conocida como de Bonnefoi, mi ama de llaves», una suma global de 600 libras junto con los salarios adeudados y el mobiliario de su apartamento en París.
A la muerte de Commerson en San Mauricio en 1773 y tras haberle acompañado como asistente en la expedición de Bougainville, Baret conoció en Port Louis al suboficial naval francés, natural de Perigord. Jean Dubernat, con el que se casó en mayo de 1774. Jeanne aportó una pequeña fortuna a su matrimonio, presumiblemente del dinero obtenido en la taberna en la que trabajó y quizás de otras empresas comerciales que dirigía en la isla.
No hay constancia de cuándo exactamente Baret llegó a Francia, completando así la vuelta al mundo. Lo más probable es que fuera en algún momento de 1775.
En abril de 1776, recibió el dinero que se le debía según el testamento de Commerson, después de solicitarlo directamente al fiscal general. Con este dinero, se instaló con Dubernat en su pueblo natal de Saint-Aulaye, donde los esposos compraron propiedades con la riqueza de Jeanne y vivieron con sus sobrinas y sobrinos.
En 1785, el Ministerio de Marina concedió a Baret una pensión de 200 libras al año. El documento que le otorga esta pensión deja en claro la alta consideración con la que se la tenía en este punto: «Jeanne Barré, mediante un disfraz, dio la vuelta al globo terráqueo en uno de los barcos comandados por el señor de Bougainville. Se dedicó en particular a ayudar al Sr. de Commerson, médico y botánico, y compartió con gran valentía las labores y peligros de este sabio. Su comportamiento fue ejemplar y el señor de Bougainville se refiere a él con todo el mérito. Su Señoría ha tenido la gentileza de conceder a esta extraordinaria mujer una pensión de doscientas libras al año que se sacarán del fondo para militares inválidos, la pensión se pagará a partir del 1 de enero de 1785».
Recibió su parte de la herencia de Commerson, y el rey Luis XVI reconoció sus méritos como asistente del botánico, la felicitó por su buen comportamiento, describiéndola como una "mujer extraordinaria" y dejándole una renta vitalicia.
Expedición alrededor del mundo
En 1765, Barret, disfrazada de hombre, acompañó como asistente al naturalista Philibert Commerson, invitado a unirse a la expedición de Louis Antoine de Bougainville. Hacía de enfermera, desarrollaba labores domésticas y administraba sus colecciones y papeles.
Fueron asignados a navegar en el buque Étoile, cuyo capitán, François Chenard de la Giraudais, cedió su propia cabina a Commerson y su «asistente» debido al gran cantidad de equipo que llevaban y a que el naturalista alegó que dormía muy mal y necesitaba de los cuidados de Baret, lo que les proporcionó mayor privacidad y facilidad para mantener el engaño.
Durante la travesía, Baret probablemente pasó la mayor parte del tiempo atendiendo a Commerson, que sufrió mucho tanto por el mareo como por una úlcera recurrente en la pierna en la primera parte del viaje.
Al llegar a Río de Janeiro emprendieron expediciones a las llanuras y montañas circundantes, donde recolectaron muestras de una vid en flor, a la que se denominó Buganvilla. Baret pudo haber hecho gran parte del trabajo real, transportando suministros y muestras, debido a que Commerson fue confinado oficialmente en el barco mientras su pierna sanaba.
En la Patagonia, acompañó al naturalista en las excursiones más problemáticas sobre terreno accidentado y ganó una reputación de coraje y fuerza. Además del trabajo manual que realizó en la recolección de plantas, piedras y conchas, también le ayudó a organizar y catalogar sus especímenes y notas.