Jean-François Lyotard (Versalles; 10 de agosto de 1924-París, 21 de abril de 1998) fue un filósofo, sociólogo y teórico literario francés. Su discurso interdisciplinario incluye temas que abarcan la epistemología, la comunicación, el cuerpo humano, el arte moderno y posmoderno, la literatura y la crítica teórica, la música, el cine, el tiempo y la memoria, el espacio, la ciudad y el paisaje, lo sublime, y la relación entre estética y política. Es conocido por su formulación del posmodernismo después de la década de 1970 y el análisis del impacto de la posmodernidad en la condición humana. Fue cofundador del Colegio Internacional de Filosofía (Collège International de Philosophie) junto con Jacques Derrida, François Châtelet y Gilles Deleuze.
Entre las muchas influencias que tuvo a lo largo de su carrera se encuentran: Immanuel Kant, Karl Marx, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, Edmund Husserl, Martin Heidegger, Maurice Merleau-Ponty, Sigmund Freud, Jacques Lacan, Ludwig Wittgenstein y Giles Deleuze, cuyos trabajos no solo dieron marco a la labor de Lyotard, sino que en muchas ocasiones sirvieron como guía de su pensamiento crítico.
Era hijo de Jean-Pierre Lyotard, un representante de ventas, y Madeleine Cavalli. Asistió a la escuela primaria Lycée Buffon y posteriormente al Lycée Louis le Grand, ambos en París. De niño tuvo muchas aspiraciones, como convertirse en artista, historiador, fraile dominico y escritor. Posteriormente, se dio por vencido del sueño de ser escritor, cuando terminó de escribir una novela de ficción poco exitosa a la edad de 15 años. Lyotard describió cómo se dio cuenta de que ninguna de estas ocupaciones se había convertido en su “destino” en su autobiografía llamada Peregrinations (1986).
Estudió filosofía en la Sorbona al final de los años 1940. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Lyotard interrumpió sus estudios. Sirvió como voluntario de primeros auxilios para el ejército francés y participó en la lucha para liberar París en agosto de 1944. Sin duda influido por la destrucción y la devastación que había presenciado durante la guerra y atraído por las primeras promesas del socialismo, se convirtió en un devoto marxista en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Por ello culminó sus estudios en 1947 con una tesis DES (diplôme d´études supérieures) titulada La indiferencia como un concepto ético (L'indifférence comme notion éthique), donde analizó formas de indiferencia y desapego en el budismo zen, estoicismo, taoísmo y epicureísmo. Después de su graduación obtuvo un puesto en el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia.
Durante la primera etapa de su vida militó en grupos de izquierda, y su pensamiento se desarrolló dentro de lo que se podría llamar el marxismo crítico. Como alumno de Maurice Merleau-Ponty, se interesó también por la fenomenología y publicó su primer libro sobre este tema (esencialmente divulgativo) en la colección Que sais-je?, proporcionando una visión clara y global del papel de dicha corriente filosófica en el siglo XX.
Posteriormente, sin embargo, se alejó del marxismo e inició durante los años 1960 una evolución hacia el postmodernismo en la que se aprecia ya el desarrollo de un pensamiento original. Se centró durante esta época en el tema del deseo como búsqueda de lo imposible, en términos muy cercanos a los defendidos por el psicoanálisis, especialmente dentro de la corriente psicoanalítica representada por Jacques–Marie Émile Lacan. Con ello, el papel de la crítica y análisis del lenguaje se hace sumamente importante en su filosofía. Por otra parte, y durante esta misma época, realiza importantes incursiones en el ámbito de la estética, concretamente en el análisis de la obra pictórica, a la que ve como un campo determinante en la posición del deseo.
Destacan especialmente sus estudios de la obra de Paul Cézanne en relación con la concepción freudiana del arte. Para Lyotard, la obra de Cézanne ejemplifica una suerte de reinversión del sentido de dicha concepción, al producirse su pintura desde el fluir de los impulsos inconscientes de la libido. Dicho fluir se plasma en la capacidad de creación del pintor de espacios análogos a los del inconsciente, que producen en el que contempla su obra estados de inquietud y de perturbación.
En 1950, Lyotard aceptó un puesto para enseñar filosofía en el Lycée de Constantine, en Constantina, Argelia. En 1971 obtuvo un doctorado estatal con su disertación Discurso, figura bajo la tutoría de Mikel Dufrenne, trabajo que se publicó ese mismo año. Dedicó un periodo de su vida, tras el final de la Segunda Guerra Mundial, a las revoluciones socialistas, cuestión que quedó de manifiesto en sus escritos, ya que se centraron en gran medida en la política de izquierda. En este periodo, Lyotard se interesó particularmente por la guerra de Independencia de Argelia, que vivió en persona mientras enseñaba allí.
Se casó con Andree May en 1948, con quien tuvo dos hijos, Corinne y Laurence, y después se casó en segundas nupcias en 1993 con Dolores Djidzek, madre de su hijo David, nacido en 1986.
Lyotard expuso en Le Différend que el discurso humano ocurre en un variado pero discreto número de dominios inconmensurables, ninguno de los cuales tiene el privilegio de pasar o emitir juicios de valor sobre los otros. Siendo así, en Economía libidinal (1974), La condición postmoderna (1979) y Au juste: Conversations (1979) criticó teorías literarias contemporáneas e incitó a un discurso experimental desprovisto del interés por la verdad. En este sentido, consideró que ya había pasado la época de los grandes relatos o "metarrelatos" que intentaban dar un sentido a la marcha de la historia.
Lyotard criticó la sociedad actual postmoderna por el realismo del dinero, puesto que esta se acomoda a todas las tendencias y necesidades siempre y cuando tenga poder adquisitivo. Igualmente, criticó los metadiscursos: el cristiano, el ilustrado, el marxista, el capitalista. Según Lyotard, estos son incapaces de conducir a la liberación. La cultura postmoderna se caracteriza por la incredulidad con respecto a los metarrelatos, invalidados por sus efectos prácticos. Frente a ellos no se trata de proponer un sistema alternativo al vigente, sino de actuar en espacios muy diversos para producir cambios concretos.
En 1954 entró en el grupo Socialismo o Barbarie, una organización política francesa formada en 1948 en torno a la inadecuación del análisis trotskista para explicar las nuevas formas de dominación en la Unión Soviética. La organización tenía como objetivo realizar una crítica del marxismo desde dentro durante la guerra argelina de liberación. Sus escritos en este periodo se refieren principalmente a la política de extrema izquierda, especialmente en relación con la situación argelina, que presenció de primera mano mientras enseñaba filosofía en Constantina. También escribió ensayos llenos de optimismo, esperanza y aliento hacia los argelinos, los cuales fueron más tarde reproducidos en escritos políticos. Lyotard esperaba alentar una lucha argelina por la independencia de Francia y una revolución social.
Después de disputas con Cornelius Castoriadis en 1964, Lyotard abandonó Socialismo o Barbarie e ingresó en el recién formado grupo Poder Obrero (Pouvoir Ouvrier), el cual abandonó en 1966. Aunque Lyotard participó activamente en la revolución de mayo de 1968, se distanció del marxismo revolucionario con su Economía Libidinal (1974). Se distanció más tarde del marxismo porque sentía que este tenía un enfoque estructuralista rígido e imponía la «sistematización de los deseos» mediante un fuerte énfasis en la producción industrial como cultura fundamental.
Enseñó en el Lycée de Constantine (Argelia) de 1950 a 1952. En 1972 comenzó a dar clases en la Universidad de París VIII, donde enseñó hasta 1987, cuando se convirtió en profesor emérito. Durante las dos décadas siguientes impartió clases fuera de Francia, especialmente como profesor de teoría crítica en la Universidad de California en Irvine y como profesor visitante en universidades de todo el mundo. Algunas de estas universidades fueron la Universidad de Johns Hopkins, la Universidad de California Berkeley, la Universidad de Yale, la Universidad Stony Brook, la Universidad de California, San Diego en Estados Unidos, la Université de Montréal en Quebec (Canadá) y la Universidad de São Paulo en Brasil. También fue director fundador y miembro del consejo del Colegio Internacional de Filosofía (Collège International de Philosophie) en París. Antes de su muerte, dividió su tiempo entre París y Atlanta, donde enseñó en la Universidad de Emory, con el nombramiento de Profesor Woodruff de filosofía y francés.