Jean-Claude Brialy (Sour El Ghozlane, 30 de marzo de 1933-Monthyon, 30 de mayo de 2007) fue un actor, director, guionista y escritor de nacionalidad francesa.
Formado en la Nouvelle vague, actuó en más de cien películas en el transcurso de una carrera iniciada en 1956 durante la cual trabajó a las órdenes de directores como Louis Malle, Claude Chabrol, François Truffaut, Éric Rohmer o Philippe de Broca. Artista principal (El bello Sergio) o actor de reparto, fue nominado al César al mejor actor secundario por Le juge et l'assassin en 1977, consiguiendo el premio por Les Innocents.
Nacido en Sour El Ghozlane, Argelia, sus padres era Roger Brialy, un oficial francés, y Suzanne Abraham. Tiene un hermano menor, Jacques, nacido dos años después de él, que se convirtió en director de un programa de variedades de televisión. Vivió también en Blida y en Bône (actual Annaba), ambas ciudades argelinas, y en 1943 en Marsella. La familia se instaló posteriormente en Angers, en la calle Mirabeau. Jean-Claude y su hermano estudiaron en el Liceo David-d'Angers (donde empezó a interesarse por la actuación, según su autobiografía), pasando sus vacaciones en casa de sus abuelos en Chambellay o en Issoire, en casa de sus abuelos maternos.Su infancia estuvo marcada por la falta de amor; fue criado con crueldad por unos padres que rivalizaban con su hermano. Incluso después de alcanzar la fama, Jean-Claude Brialy nunca se reconcilió con sus padres. Estaba actuando en una obra de teatro la noche en que le anunciaron que su padre se estaba muriendo, y nunca lo volvió a ver con vida.
En 1946 ingresó en el Pritaneo Nacional Militar, en La Flèche, antes de mudarse a Saint-Étienne, estudiando finalmente en el colegio episcopal Saint-Étienne de Estrasburgo, donde hizo también cursos de arte dramático, su pasión, contra el deseo de su padre, coronel, que quería que hiciera la carrera militar.
Brialy obtuvo el primer premio de comedia en el Conservatorio de Estrasburgo, ingresando después en el Centro de Arte Dramático del Este, donde interpretó diferentes papeles teatrales. Durante su servicio militar en Baden-Baden, fue destinado al servicio cinematográfico del ejército en Alemania, pudiendo así rodar su primer cortometraje en 1954, Chiffonard et Bon Aloi. Finalizado el servicio militar, en noviembre de 1954 se fue solo a París, pues sus padres no aprobaban su vocación en el mundo del espectáculo. Jean-Claude Brialy tenía en gran estima a varios actores, entre ellos Louis Jouvet, Pierre Brasseur, Jules Berry, Jean Gabin, Michelle Morgan, Marie Bell, Arletty, Michel Simon, Jean Marais y Pierre Fresnay, que inspiraron su pasión por el teatro y el cine. Los conoció a todos excepto a Louis Jouvet, que murió en 1951. Lo relata en su autobiografía.
En París se mantenía gracias a pequeños trabajos, negándose sus padres a prestarle ayuda. Frecuentaba el grupo de Cahiers du Cinéma, y actuó en el cortometraje Le Coup du berger, de Jacques Rivette. Tras ser ayudante de dirección en prácticas en la película French Cancan (1954), de Jean Renoir, a partir de entonces hizo múltiples actuaciones, participando, entre otras producciones, en Elena et les Hommes, de Jean Renoir (1956, fuente de una gran decepción, ya que su escena fue cortada durante el montaje, y él quería impresionar a su familia), Ascensor para el cadalso (de Louis Malle, 1957) y, sobre todo, El bello Sergio y Les Cousins (ambas de Claude Chabrol), filmes con los que ganó la celebridad.
En 1959, y gracias a la ayuda financiera de Claude Chabrol y François Truffaut, adquirió una finca en Monthyon, cerca de Meaux, que había conocido gracias a Marie-José Nat. A causa de una mala caída ocurrida durante el rodaje de El bello Sergio, hubo de ser intervenido quirúrgicamente y pasar varios meses de convalecencia. Fue en su propiedad donde Jacques Chazot, enfermo de un cáncer de garganta, pasó los últimos años de su vida antes de fallecer en 1993. Amigo de numerosos artistas, y apreciado tanto por sus compañeros como por el público, Jean-Claude Brialy compró en 1966 un viejo pub de la île Saint-Louis, en París, que transformó en restaurante con el nombre de «L'Orangerie», lugar de vida nocturna que vio desfilar a gran número de artistas franceses y extranjeros.
Se reunió con Chabrol para filmar Les Godelureaux. Jean-Luc Godard le ofreció entonces la película Une femme est une femme, que hizo famosa a su compañera de reparto Anna Karina.
Brialy fue un actor apreciado por los directores de la Nouvelle Vague, actuando para Jean-Luc Godard en Une femme est une femme, para Éric Rohmer en Le genou de Claire, y para François Truffaut en La novia vestía de negro. Fue muy amigo de François Truffaut, el cual, en 1968, pidió a Marcel Berbert y a Brialy ser testigos en su boda con Claude Jade.
Luego tuvo la oportunidad de protagonizar junto a una actriz a la que admiraba, Michèle Morgan, una película producida por Gaumont, Le Puits aux trois vérités, lo que le valió una carta de reproche de Jean-Luc Godard, furioso porque estaba filmando para Gaumont.
En 1962, interpretó al hijo de Arsène Lupin en la película de Édouard Molinaro, Arsène Lupin contre Arsène Lupin. En 1980, interpretó al caballero ladrón interpretado por Maurice Leblanc en la miniserie de televisión Arsène Lupin joue et perd. Su fiel interpretación del personaje literario no convenció al público acostumbrado a la serie protagonizada por Georges Descrières, hasta el punto de que la segunda temporada, adaptada de la novela Les dents du tigre, nunca se produjo.
Rápidamente se sintió atraído por el cine italiano, trabajando con Roberto Rossellini, Pier Paolo Pasolini, Alberto Lattuada, Anna Magnani, Alberto Sordi, Ettore Scola y Marcello Mastroianni. Lo vemos en "Los chicos", "La banda de los Casaroli", "Vanina Vanini", "La mandrágora", "El amante perezoso", "Nuestros maridos", "Una temporada en el infierno" y "Cómo entrar en la mafia". Más tarde, dedicaría un programa en Europa 1 a Luchino Visconti.
En 1963, descubrió el talento de Louis de Funès y logró convencer a Marcel Bluwal para que le diera el papel originalmente previsto para Bernard Blier en la película Carambolages.
Amigo de Françoise Sagan, al año siguiente protagonizó la adaptación de su obra Château en Suède, dirigida por Roger Vadim.
Reconocido tanto por el público como por sus pares, Brialy se convirtió rápidamente en amigo de muchos artistas: Edith Piaf, Marlene Dietrich, Jean Cocteau, Maria Callas, Pierre Brasseur, Jean Marais, Alain Delon, Romy Schneider, Jeanne Moreau.
En 1966, Jean-Claude Brialy compró un antiguo bistró en la Île Saint-Louis de París, que transformó en un restaurante llamado L'Orangerie. Este local nocturno atraía discretamente a numerosos artistas franceses y extranjeros.
En 1971 dirigió su primera película, Églantine, que rodó en Chambellay, población de la cual eran nativos sus abuelos. En 1973 dirigió Volets clos, y en julio de 1979 rodó para la televisión Les Malheurs de Sophie, rodada en el castillo de Lorie, en La Chapelle-sur-Oudon.
En 1974 conoció al director Luis Buñuel quien lo contrató para su película El fantasma de la libertad.