Jardín América es una ciudad y municipio argentino, en el departamento San Ignacio de la provincia de Misiones. Aunque no es la cabecera, es la localidad más importante del departamento.
El municipio de Jardín América limita con los municipios de Hipólito Yrigoyen, Colonia Polana y Santo Pipó, del mismo departamento; Puerto Leoni del departamento Libertador General San Martín, Campo Viera de Oberá y Campo Grande de Cainguás.
La ciudad de Jardín América se encuentra a aproximadamente 10 km del río Paraná y a 100 km de la ciudad de Posadas. Su principal vía de comunicación es la Ruta Nacional N.º 12, que la comunica al sudoeste con Hipólito Yrigoyen y Posadas, y al norte con Capioví y Puerto Iguazú. También es muy importante la ruta Provincial N.º 7 (asfaltada) que la conecta al sudeste con Aristóbulo del Valle.
Dentro del municipio de Jardín América se encuentra el núcleo urbano de Oasis, ubicado al norte de la localidad y a sólo 3 kilómetros de la costa del río Paraná. El principal atractivo turístico es el salto Tabay, sobre el arroyo Tabay, a 4 kilómetros de la localidad y con una excelente infraestructura; en este salto se lleva a cabo el tradicional Festival del Turista. También hay una gran piscina poco antes de la caída de agua, que se nutre de las aguas del arroyo Tabay.
En 1768 se asentó en las cercanías de Jardín América la última reducción de aborígenes del Alto Paraná, llamada San Francisco de Paula y que sobrevivió hasta 1816.
El pueblo con las características como se lo conoce hoy, sería uno de los creados a mediados del siglo XX en la provincia, fundado por: Isaac Da Silva, Enrique Jacobo Drachemberg y un grupo de pioneros, el 7 de mayo de 1946. Este dato se destaca más si se considera que a comienzos del siglo XXI Jardín era la sexta localidad de la provincia en cantidad de habitantes. Apenas 3 años después de la fundación ya había en la zona urbana y la colonia unos 1200 pobladores, que lograron ese mismo año la creación de la Comisión de Fomento. En 1957 la Comisión de Fomento se convirtió en municipalidad.
El impulsor del proyecto fue el pionero Don Isaac Da Silva. El objetivo inicial fue adquirir las tierras necesarias para la fundación de una villa, el 7 de mayo de 1946.
Isaac Da Silva expresa sobre ese día:
Y recuerda una anécdota que hoy es la historia de la ciudad:
A partir de allí se pone en marcha el proyecto ejecutado y pensado por Don Isaac Da Silva y sus colaboradores; cuya tarea de mensura recae en Don Miguel Romer y su ayudante Don Prudencio Villaverde.
El nombre de Jardín América surge de una democrática decisión de los colonos. Ante la previa presentación de varios nombres, cada voto fue secreto y al final del escrutinio la denominación Jardín América propuesta por el matrimonio Da Silva se impuso a escaso margen del nombre de Aurora presentado por Don Arturo Otto.
El nombre deriva de la impresión que le produjo la delineación urbana y el buen gusto que destacaba al barrio «Jardim America» de la ciudad de São Paulo -la mayor urbe de Brasil, de Sudamérica y la octava más grande del mundo-, por lo que Isaac Da Silva expresó su deseo de que la futura villa se asemejara a aquella urbanización que inspiró el nombre.
Al costado de la Ruta Nacional N°12, frente al lugar donde hoy se encuentra el casino local, se levantaba el gigantesco ejemplar del Timbó que por su tamaño se convirtió en un referente ineludible de la localidad.
A su sombra se ubicó el primer campamento de Don Romer, durante muchos años se hicieron allí diversas fiestas (allí nace el Festival del Folklore Infantil) e incluso cumplió la función de Terminal de ómnibus en un pequeño lazo de tiempo.
Es considerado como el orgullo de la ciudad, admirado y ponderado por muchos que pasaban por el pueblo; incluso uno de los clubes deportivos locales recibe el nombre de «El Timbó».
En 1976 fue talado y con el tiempo surgió un retoño del árbol que se trasplantó en la Plaza Colón, ubicada en el centro de la ciudad.
La primera comisión de fomento fue creada el 23 de mayo de 1949, a tres años de la fundación, en la gestión del Gobernador de Misiones Don Aparicio Almeida. El primer presidente de dicha comisión fue Don Enrique Jacobo Drachenberg. Acompañan en esta honrosa tarea institucional Raúl Marcenaro (vicepresidente), Juan Massena (secretario), Gabriel Núñez de Lima (tesorero) y Juan Enríquez (vocal).
Las únicas escuelas de la zona estaban a diez kilómetros de la localidad por lo que se decide crear un comisión pro-escuela, cuyo objetivo se concretó en 1951 como lo que hoy se conoce como Escuela Provincial N.º 284, que inició sus actividades con 246 alumnos.