Jan Raas (Heinkenszand, Zelanda, 8 de noviembre de 1952) es un exciclista de ruta neerlandés, profesional entre los años 1975 y 1985, que desarrolló principalmente su carrera en el equipo TI-Raleigh, durante los cuales logró un palmarés impresionante de más de 115 victorias, siendo algunas de las más prestigiosas la Milán-San Remo de 1977, el Tour de Flandes de 1979 y 1983, la París-Roubaix de 1982 y el Campeonato del Mundo de 1979 conseguido en Valkenburg, así como ganador de 10 triunfos en el Tour de Francia y portador durante 4 etapas del maillot amarillo de líder.
Otras de sus memorables victorias son la Omloop Het Volk de 1981, la Kuurne-Bruselas-Kuurne de 1980 y 1983, A Través de Flandes de 1982, la E3 Harelbeke de 1979, 1980 y 1981, la Gante-Wevelgem de 1981 y el récord histórico de 5 victorias en la Amstel Gold Race (1977-80 y 1982), que hicieron que la carrera fuera renombrada coloquialmente como la «Amstel Gold Raas» por los fanáticos en honor al dominio que ejerció sobre ella, en donde además fue 2.º y 3.º en 1976 y 1983. Posee también el hito de ser el único ciclista en la historia que ha conseguido ganar en todas las clásicas adoquinadas importantes de la temporada —Omloop Het Volk, Kuurne-Bruselas-Kuurne, E3 Harelbeke, Gante-Wevelgem, A Través de Flandes, Tour de Flandes y París-Roubaix—.
Considerado como el mejor ciclista de clásicas holandés de todos los tiempos y uno de los mejores de la historia, Jan Raas era un corredor terco y fuerte, capaz de superar con soltura duras y cortas colinas, talentoso, un hábil estratega en carrera, rodador y gran velocista, destacando por su morfología en las clásicas de primavera, donde era un especialista y uno de los corredores más laureados y exitosos de finales de los 70 y principios de los 80. Es reputado como el mayor depredador de clásicas tras Eddy Merckx y Roger de Vlaeminck.
La era Raas, junto a Gerrie Knetemann, Hennie Kuiper y Joop Zoetemelk, está catalogada como el periodo más importante del ciclismo holandés.
Caracterizado por usar anteojos y lucir rostro de enfado en competición, Jan poseía un carácter complicado, chocaba incluso con su mentor y director deportivo Peter Post, que provocó que separaran finalmente sus caminos a finales de 1983.
Fue 3.º en el trofeo Super Prestige Pernod a mejor ciclista del año en 1981 y 1983 y 5.º en 1978 y 1979.
Nació el 8 de noviembre de 1952 en Heinkenszand, en Zelanda. Se crio en el seno de una familia católica de granjeros que tuvieron 10 hijos.
Su interés por el ciclismo llegó a los 15 años, edad en la que abandonó la escuela, adquirió su primera bicicleta de carreras —regalo de su cuñado— y comenzó a competir como júnior. Obtuvo su primera victoria en julio de 1969.
Sus éxitos en carreras de aficionados, como los 2 triunfos parciales en el Olympia Tour de 1974 y el Campeonato de Holanda del mismo año, llevaron al gran ciclista y director del venerable equipo de TI-Raleigh, Peter Post, a ofrecerle nuevamente a Raas un contrato profesional para la temporada de 1975, con 22 años. El holandés, que había rechazado la propuesta de Post el año anterior y que se había mantenido trabajando a tiempo parcial en una fábrica de patatas mientras competía en carreras de amateur, aceptó la oferta.
1975-1976: Primeras victorias y pequeños destellos en el TI-Releigh, debut en el Tour
En sus dos primeras temporada en la élite, Jan Raas demostró ser una gran promesa. Consiguió 2 pequeñas victorias y el campeonato nacional holandés en 1976. Además, logró varios puestos de honor en carreras importantes de un día como el 8.º y 9.º lugar en la Omloop Het Volk de 1975 y 1976 respectivamente, la 6.ª plaza en la E3 Prijs Vlaanderen de 1975 o la 7.ª posición en la París-Roubaix de 1976, entre otros. Tuvo también una destacable actuación en su estreno en la Amstel Gold Race de 1976, carrera que a la postre sería su favorita, donde resultó 2.º en solitario por detrás de un espléndido Freddy Maertens.
Asimismo, hizo su debut en el Tour de Francia de 1976. Quedó 3.º en el sprint de la segunda jornada como mejor resultado individual, participó en el triunfo conseguido en la contrarreloj por equipos y ayudó a su compañero Gerben Karstens a alzarse con la victoria en el tercer sector de la 18.ª etapa de la ronda francesa.
1977: Cambio de equipo y consagración; primer monumento y primera Amstel
Pese a sus buenas actuaciones en las carreras donde participaba, el vigente campeón holandés sentía que no tenía suficientes oportunidades y galones dentro del equipo donde Hennie Kuiper para las grandes vueltas, Gerben Karstens para las llegadas masivas y Gerrie Knetemann como la gran promesa para las clásicas, eran los líderes indiscutibles y su lugar dentro de la escuadra estaba relegado al rol de gregario, puesto que, consciente de sus posibilidades, no estaba dispuesto a asumir y situación que provocaría las primeras discrepancias con Peter Post. El holandés, que tenía grandes aspiraciones, pidió al director del TI-Raleigh un papel de protagonista en competición. Post rechazó su propuesta y lo puso en la tesitura de aceptar su función o dejar el equipo. Jan Raas escogió la segunda opción y firmó por la escuadra —también de los Países Bajos— Frisol para la temporada de 1977 en busca de más libertad en carrera.
Con el maillot de campeón nacional en el Frisol y siendo relativamente un desconocido Raas se consagró como ciclista ganando en Italia la prestigiosa Milán-San Remo, a corredores de renombre y de la talla de Roger de Vlaeminck, Freddy Maertens, Walter Planckaert y Patrick Sercu, entre otros.
La etapa conseguida en la Vuelta al Mediterráneo al inicio de la temporada, el 2.º puesto obtenido tras un mano a mano por la victoria ante el belga Freddy Maertens en la Omloop Het Volk, el 5.º lugar en la Kuurne-Bruselas-Kuurne y los podios de etapa en la París-Niza durante la primera parte de la campaña no habían despertado mucho interés entre los aficionados y la prensa especializada, que no lo posicionaban entre los candidatos a llevarse el primer monumento del año.
En La Classicissima Jan Raas no tuvo un comienzo del todo bueno. Se estrelló en la subida del Paso Turchino y, tras un cambio de rueda cedida por su compañero Wilfried Wesemael al estar el coche del equipo atascado en el tráfico, realizó una dura persecución de 32 km para atrapar al pelotón cuando este llegaba a la costa mediterránea.
En el tramo final y decisivo de la carrera, los 6 corredores que entonces conformaban la escapada contaban con 20 segundos en la base del Poggio, la última subida. Giuseppe Saronni atacó seguido por el holandés muy de cerca y ambos atraparon rápidamente al grupo cabecero. Aprovechando la situación, Jan volvió a atacar de inmediato y solo Giuseppe Perletto —de la fuga— pudo dar algún tipo de respuesta, aunque sin éxito. Jan Raas alcanzó la cima del Poggio con una ventaja de 4 segundos sobre Perletto y comenzó una zambullida bajada hacia la meta abarrotada de San Remo, manteniendo a raya al pequeño grupo perseguidor por la Via Roma y ganando así su primer monumento con un margen de 3 segundos ante la conmoción de multitud italiana.