James Robert Baker (Long Beach, California; 18 de octubre de 1946 – Pacific Palisades, California; 5 de noviembre de 1997) fue un escritor estadounidense muy satírico, especialmente en temas de ficción transgresiva. Su obra está ambientada principalmente en el sur de California. Después de graduarse en la UCLA comenzó su carrera como guionista, pero se desanimó y empezó a escribir novelas. Aunque cosechó grandes éxitos con sus libros Fuel-Injected Dreams (Sueños inyectados de combustible) y Boy Wonder (Chico maravilla), después de la polémica generada tras la publicación de su novela Tim and Pete (Tim y Pete), debida a la radicalidad y violencia de su crítica al neoconservadurismo republicano estadounidense, tuvo grandes problemas para poder volver a publicar, lo que según su pareja fue un factor que contribuyó a que se suicidara.
Su obra ha alcanzado un estatus de culto en los años posteriores a su muerte: las primeras ediciones de las copias de sus primeros trabajos son codiciados objetos de coleccionista, y otras dos novelas suyas han sido publicadas póstumamente. Una de ellas, Testosterone (Testosterona), fue adaptada en 2003 al cine en una película del mismo nombre, aunque no fue un éxito financiero. Los derechos de Boy Wonder y Fuel-Injected Dreams han sido también adquiridos para realizar su adaptación a la gran pantalla, pero no han llegado a producirse.
Baker nació el 18 de octubre de 1946 en Long Beach, California, y se crio en lo que denominaba un «sofocante hogar republicano del sur de California».
Como una rebelión contra sus padres, comenzó a sentirse atraído por elementos marginales de la sociedad, lo que incluía a beatniks,
En la década de 1960, durante su educación secundaria (high school) exploró su sexualidad en clubes underground para adolescentes gais, mientras vivía con el miedo de que su «psicópata y derechista» padre le descubriera: en un momento dado, su padre llegó a contratar los servicios de un detective privado para seguirle, cuando especulaba que Baker mantenía una relación con uno de sus vecinos.
Esta dinámica familiar se vería reflejada en gran cantidad de sus novelas, especialmente en Tim and Pete.
Baker comenzó a experimentar con las drogas y llegó a ser, según sus propias palabras, «un adolescente loco fuera de control».
También empezó a beber mucho, lo que atribuía a que aún no había salido del armario. De todos modos, incluso tras haber salido del armario, el abuso de las drogas continuó siendo excesivo y «todavía tenía una vida propia». Después de dejar la bebida acudió a la facultad de cine de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde fue uno de los ganadores del Samuel Goldwyn Writing Awards.
Asimismo dirigió dos películas: Mouse Klub Konfidential y Blonde Death. Mouse Klub Konfidential es una película sobre un mousekeeter, uno del grupo de niños que aparecían en el programa de televisión Mickey Mouse Club en los años 1950, que se convierte en un pornógrafo gay bondage. El filme tuvo una polémica recepción en el Frameline Film Festival de San Francisco en 1976, dado que algunos espectadores creyeron que Baker estaba en realidad promoviendo el nazismo.
Igualmente se atribuye a la película el hecho de que Michael Medved abandonara su sueño de hacer películas y se convirtiera en crítico de cine.
La ambición en la vida de Baker era ser escritor. Tras graduarse en la UCLA estuvo cinco años escribiendo guiones en Hollywood, algo que llegó a odiar. Aunque económicamente triunfaba, se sentía frustrado porque su obra no se estaba produciendo. "Me siento como un vendedor a domicilio con todas estas reuniones de lanzamientos... [llenas de] rabiosos y horribles idiotas".
Perdió las ganas de trabajar y, desilusionado, puso toda su atención en las novelas, aunque en un principio era solo una ocupación secundaria. Tras la publicación en 1986 de su segunda novela, Fuel-Injected Dreams, Baker dejó de escribir guiones para concentrarse exclusivamente en sus libros. Pasaba la mayor parte del día escribiendo e investigando, y representaba los personajes y escenas de sus novelas en vídeo para perfeccionar el diálogo.
En lo que puso más empeño fue en la literatura de temática homosexual, aunque también escribió sobre la industria del entretenimiento. Fundamentalmente satírica, su obra estaba llena de una creciente y clara rabia y desprecio hacia la agenda neo-con republicana, sobre todo después de que la pandemia del sida comenzase a afectar a gran parte de la comunidad gay. El origen de la rabia de Baker y de, según decía, muchos otros homosexuales, residía y se originaba en el dolor de ver a amigos y otros seres queridos morir de sida. Esa rabia se dirigía hacia los sectores conservadores de la sociedad que atacaban a la comunidad gay, a los que culpaba de la alta cifra de fallecidos. Admitía también la responsabilidad de la comunidad homosexual al respecto, a la promiscuidad sexual que continuó dándose, pero insistía en que «el principal problema es que el sida fue ignorado por demasiados años por (...) gente a la que no le importaba o incluso se alegraban de lo que estaba pasando».
La radicalidad de su postura hizo que Baker, considerado una de las voces más importantes en la literatura gay, tuviera tanto admiradores como detractores entre la comunidad literaria establecida, así como en la propia comunidad LGBT.
Autodescrito anarquista, la obra de Baker ha sido también clasificada como ficción transgresiva. Sus novelas estaban frecuentemente pobladas de personajes sociópatas y nihilistas que tomaban parte en comportamientos como el consumo de drogas duras, incesto, necrofilia y otras prácticas tabú, incluso llegando a cometer actos de violencia extrema y surrealista.
Hombre de gustos eclécticos, Baker citaba como influencia literaria a escritores y directores de cine desde Proust hasta Jim Thompson y Sam Peckinpah. También admiraba al escritor punk Dennis Cooper.
Su obra está repleta de referencias a la cultura pop, tanto en cine como en la música, así como en la política. En más de uno de sus libros se mencionan Touch of Evil de Orson Welles y The Searchers de John Ford y se hace referencia virtualmente en cada novela que escribió al grupo musical Roxy Music. Las imágenes de sus novelas son muy cinematográficas y utilizaba expresiones propias del medio, como "fade in/fade out", "corte rápido" y "VistaVision"; y frases como "un montaje que se remonta a los próximos quince años" y "si el último carrete de la vida de Cheryl hubiese sido una película technicolor en el CinemaScope...". Debido a esta narrativa conducida, sus libros parecen una película escrita en papel.
Su primer libro, Adrenaline (1985), se publicó bajo el seudónimo James Dillinger.