James Gordon Bennett (1 de septiembre de 1795 - 1 de junio de 1872) fue el fundador y editor del periódico New York Herald y una de las principales figuras de la historia de la industria periodística de Estados Unidos.
A lo largo del siglo XIX se hizo realidad el concepto de prensa como un negocio. Aparecieron una serie de diarios baratos con contenido popular. El New York Sun suele ser considerado como el genuino representante de esa primera prensa popular. Al mismo tiempo, fue Gordon Bennet uno de los más característicos periodistas de este tipo de prensa. Nació en Escocia pero su carrera periodística se desarrolló en Estados Unidos.
Su hijo James Gordon Bennett, Jr. (1841-1918), continuó su labor al frente del Herald, consolidando su expansión internacional.
La creación del Herald y sus primeros años. Como corresponsal que había sido, Bennett aprendió a valorar las noticias como una mercancía atrayente, con la que se podía hacer negocio.
Su gran ilusión era crear una publicación en la que se aplicaran sus nuevas ideas de hacer periodismo. Fracasó dos veces, pero a la tercera consiguió que el Herald saliera a la calle. Lo fundó con un capital de 500 dólares y el crédito que le concedían los impresores de la publicación.
Su modelo de éxito sería el New York Sun, que se había caracterizado por un sensacionalismo informativo y un precio de centavo que iba a continuar Bennet.
El Heraldo se refería todos los días a los problemas que iban surgiendo, con un partidismo propio pero alejado de un grupo concreto. Fueron las informaciones sobre crímenes las que más atrajeron a los lectores. El tono de la publicación era desenfadado y sabía sacar partido de los acontecimientos intrascendentes para llenarlos de interés.
A partir de 1835, la tirada aumentó rápidamente. Los anuncios afluyeron en grandes cantidades, con lo que la rentabilidad parecía asegurada. Sin embargo, la fatalidad hizo que un incendio destruyera los talleres del periódico. Gracias al apoyo de amigos y nuevos créditos, Bennett conseguiría superar las dificultades y continuar con la buena marcha del diario.
La guerra moral y las innovaciones periodísticas
Sin embargo tanto sensacionalismo no fue aceptado por los sectores neoyorquinos, que realmente veían al Herald como un peligro para sus propias publicaciones. Así, acusaban al Herald de sordidez e involucraron a los clérigos para que lo acusaran de blasfemo. Este hecho hizo que los anunciantes empezaran a retirar publicidad.
Así comenzaría una “guerra moral” contra la supuesta inmoralidad del Herald.
Bennett se enfrentó a esta situación enviando a sus mejores reporteros a recoger cualquier información de la actividad de la Iglesia, de tal forma que cubría de forma eficiente un sector de noticias que estaba bastante dejado, y que sirvió de pantalla frente a sus enemigos.
Así es como acabó la “guerra moral” que había supuesto una gran amenaza para el diario.
Principios del quehacer informativo según Bennett
Tres principios decía Bennett, debía cumplir el quehacer informativo:
Dar todas las noticias recientes, completas y veraces de todos los rincones del mundo.
Comentar con claridad, libertad e independencia los acontecimientos del mundo que se iban desarrollando.
Apoyar toda empresa que eleve la razón humana y que una a todas las naciones en el comercio y la civilización.