Tal Día como Hoy

Jacques Necker

Financiero y político suizo

Anúncio

Jacques Necker (Ginebra, Suiza, 30 de septiembre de 1732 - Coppet, Suiza, 9 de abril de 1804) fue un banquero ginebrino que se desempeñó como ministro de Hacienda de Luis XVI. Necker desempeñó un papel clave en la historia francesa antes y durante el primer período de la Revolución francesa.

Necker ocupó el cargo de finanzas entre 1777 y 1781 y es recordado hoy por dar el paso sin precedentes en 1781 de hacer público el presupuesto del país, una novedad en una monarquía absoluta donde el estado de las finanzas siempre se había mantenido en secreto. En 1788, la inexorable acumulación de intereses de la deuda nacional llevó a Francia a una crisis fiscal. Necker fue llamado al servicio real. Cuando fue destituido el 11 de julio de 1789, fue un factor que provocó el asalto a la Bastilla. En dos días, el rey y la asamblea llamaron a Necker. Necker entró triunfante en Francia e intentó acelerar el proceso de reforma fiscal. Ante la oposición de la Asamblea Constituyente dimitió en septiembre de 1790 ante una reacción de indiferencia generalizada. Necker fue un monárquico constitucional, un economista político y un moralista, que escribió una crítica severa del nuevo principio de igualdad ante la ley. Necker abrazó completamente la etiqueta de moderado y el concepto de Aurea mediocritas.

Jacques Necker era el segundo de los hijos de Charles Frédéric Necker, abogado de Küstrin, en Pomerania, que pasó a ser ciudadano de la República de Ginebra el 28 de enero de 1726, y de su esposa, Jeanne Gautier, hija del primer alcalde Gautier.

A los dieciocho años, iniciará su carrera en la banca Thélusson y Vernet, primero en Ginebra y más adelante en París, y se convierte en 1756 en uno de los tres socios de la banca Thélusson, Vernet, Necker. Su fulgurante éxito como banquero le permite acumular en poco tiempo una fortuna considerable.​ Síndico de la Compañía francesa de las Indias Orientales, es uno de los artífices de su renacimiento (1764), pero no puede evitar que sea disuelta en 1770, debido a los brutales ataques de su enemigo personal, André Morellet.

En varias ocasiones, especialmente en 1772, Necker adelanta importantes sumas al Tesoro real, lo que le sirve para llamar la atención de Choiseul y el abad Terray.

En 1764, Necker se casa con la hija de un pastor, Suzanne Curchod, que tendrá una gran influencia sobre él. Nombrado ministro de la República de Ginebra en París (1768), piensa seriamente en dedicarse a la política, tarea en la que su esposa lo anima. Se retira en 1772, traspasando sus intereses en la banca a su hermano Luis, y publica un Elogio de Colbert (1773), celebrado por la Academia Francesa, en el que traza un retrato del ministro ideal y en el que se le puede reconocer sin demasiadas dificultades. Se presenta como un pragmático, un espíritu «tierno y flexible», para tratar de diferenciarse del inspector general de Finanzas, Turgot, sólido economista liberal . Símbolo del intervencionismo económico del Estado, Colbert es además la antítesis de Turgot, apóstol del liberalismo económico.

Sin embargo, a priori nada parece que predisponga a Necker para ejercer funciones gubernamentales en Francia: por ser protestante, el acceso al Consejo del rey le está automáticamente cerrado; no conoce a nadie en el gobierno ni en la administración real, y lo único que conoce de la Corte es lo que ha podido ver como embajador de Ginebra.

No obstante, se va a producir en la opinión pública un movimiento favorable a Necker. El 19 de abril de 1775, publica su Ensayo acerca de la legislación y el comercio de grano, en el que denuncia la libertad en el comercio de grano que propugnan los fisiócratas encabezados por Morellet y Turgot. La obra es un éxito editorial, al aparecer en el momento en el que Turgot debe enfrentarse a la guerra de la harina, unos violentos disturbios causados por su política.

El ascenso de Necker contará con el apoyo activo de los habituales del salón de Madame Necker (en el que se reunían por entonces algunos de los intelectuales más destacados de la Ilustración, como Diderot y D’Alembert) y, de modo más amplio, con el del partido filosófico, del que Necker ha tomado varias de sus doctrinas: en el Elogio de Colbert, criticó duramente la propiedad, a la que acusaba, siguiendo la línea de Jean-Jacques Rousseau, de no ser un derecho natural, sino una «ley humana» basada en un «tratado de fuerza y de coacción»; además, justifica la religión por el papel social que desempeña, y sólo reconoce la necesidad de la moral «para contener al pueblo» y la superioridad de la moral cristiana solo porque es «la única capaz de convencer rápidamente, ya que conmueve a la vez que enseña».​

Primer ministerio de Necker (1776-1781)

La muerte del inspector general Clugny de Nuits, que sucedió a Turgot, da a Necker la posibilidad de acceder al gobierno. Al ser protestante, no puede asumir el cargo de inspector general de Finanzas, ya que ello conlleva el derecho a acceder al Consejo del rey. El 22 de octubre de 1776, a los 44 años, es nombrado consejero de Finanzas y director general del Real Tesoro. El 21 de octubre, un oscuro «maître des requêtes» (miembro del Consejo de Estado encargado de presentar con voz deliberativa informes sobre los asuntos que le son sometidos), Louis Gabriel Taboureau des Réaux, fue nombrado oficialmente inspector general, aunque en la práctica el poder de este cargo lo ejercía Necker. Tras varios intentos de dimisión, Taboureau des Réaux acaba dejando el cargo el 29 de junio de 1777, sin que sea sustituido: para señalar de modo más claro su importancia, Necker recibe el título de director general de Finanzas.​

Una vez llegado al ministerio, Necker se dedica inmediatamente a reformas importantes, pero de manera menos brusca y precipitada que Turgot. Estas reformas abarcan los campos administrativo, social y financiero.

En el terreno administrativo, Necker refuerza el poder de la Inspección General de Finanzas y lo funcionariza: suprime los seis puestos de intendente de finanzas y los intendentes de comercio,​ los 48 recaudadores generales de finanzas que establecían las generalidades​ y 27 tesoreros generales​ e inspectores generales de la Guerra y de la Marina (noviembre de 1778). En lugar de estos funcionarios inamovibles y pagados a comisión, se nombran empleados revocables que reciben una remuneración fija.​

Reduce la competencia de la ferme générale​ a la gabela, al tabaco, al derecho de entrada en París, y reduce de 60 a 40 el número de miembros de esta ferme générale. La percepción de derechos de ayudas pasa a ser desde ese momento competencia de una empresa estatal y la de los derechos de dominio de una administración general de dominios, dirigidas por administradores con remuneración fija.

A la vez que reforzaba el poder de la administración, Necker se esfuerza paralelamente en conseguir que disminuya la arbitrariedad. Crea un comité contencioso de finanzas para preparar los decretos de finanzas, que, a pesar de ser presentados con el sello de decretos del Consejo, habían dejado de ser desde hacía mucho tiempo objeto de deliberación colectiva y en realidad eran obra de los intendentes de Finanzas. La declaración real del 13 de febrero de 1780 explicita además el principio de que los decretos de las tailles (impuestos) solo podrán aumentarse por medio de cartas patentes, registradas en el parlamento, y no ya por simples decretos del Consejo. Además, tratando de templar los ánimos con los parlamentos, decide que las verificaciones solo se podrán llevar a cabo cada veinte años.​

Con el fin de limitar el poder extrajudicial de los parlamentos, así como el de los intendentes, Necker crea asambleas provinciales de las que expone los principios en su Memoria al Rey acerca del establecimiento de administraciones provinciales (1776). A diferencia de las que Turgot había diseñado, estas asambleas se basaban en la distinción de los tres órdenes. Tenían la competencia de repartir y recaudar los impuestos, dirigir la construcción de carreteras y hacer al Rey representaciones destinadas a la mejora de la provincia. Se establecieron cuatro, de las que las dos primeras empezaron a funcionar inmediatamente: Berry, Haute-Guyenne, Dauphiné y Bourbonnais.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Jacques Necker | World in Stories