Jacobo Carlos Estuardo (en inglés: James Charles Stuart; Edimburgo, 19 de junio de 1566-Theobalds House, 27 de marzo de 1625) fue rey de Escocia como Jacobo VI desde el 24 de julio de 1567 hasta su muerte y rey de Inglaterra e Irlanda como Jacobo I desde el 24 de marzo de 1603 hasta su fallecimiento en 1625. Los reinos de Escocia e Inglaterra eran Estados soberanos, separados en ese momento, que contaban con sus propios parlamentos, poder judicial y conjunto de leyes, y que pasaron a ser gobernados por un mismo soberano, en virtud de una unión personal, utilizando una forma de gobierno similar al régimen polisinodial.
Hijo de María I de Escocia (María Estuardo), fue proclamado rey con un año de edad. Una serie de regentes gobernaron en su nombre y lucharon por el poder durante su minoría de edad, hasta que esta terminó oficialmente en 1578. Sin embargo, no obtuvo el control verdadero del aparato del Estado hasta 1581. En 1603 sucedió en el trono de Inglaterra e Irlanda a la última Tudor, la reina Isabel I, quien murió sin descendencia. Rigió conjuntamente Inglaterra, Escocia e Irlanda por espacio de 22 años, hasta su muerte a los 58 años.
Aunque gobernó con acierto en Escocia, se encontró con grandes dificultades en Inglaterra, incluyendo el célebre Complot de la Pólvora de 1605 y conflictos sucesivos con el Parlamento, que le era hostil, especialmente en lo referente al aumento de impuestos. De acuerdo a una tradición historiográfica iniciada a mediados del siglo XVII, la política absolutista de Jacobo, su irresponsabilidad financiera y los favores otorgados a favoritos impopulares sentaron las bases de la Revolución inglesa, durante la cual su hijo y sucesor, Carlos I, fue ejecutado. Sin embargo, la situación política de Inglaterra y de Escocia fue relativamente estable durante la vida del monarca, y los historiadores contemporáneos consideran a Jacobo como un soberano inteligente y reflexivo. Durante su prolongado reinado se mantuvo la paz con España, reanudando las hostilidades su hijo y sucesor Carlos.
A lo largo de su vida Jacobo tuvo relaciones tan estrechas con los hombres de su corte, que muchos historiadores han especulado y debatido largo y tendido sobre su orientación sexual:
El último de sus favoritos, el duque de Buckingham, también sería el protegido de su hijo.
Durante su reinado continuó la "Era Dorada" del drama y la literatura isabelinos, con grandes escritores como William Shakespeare, John Donne, Ben Jonson o Francis Bacon, a los que el rey patrocinó, contribuyendo al florecimiento cultural. Apasionado por la teología, ordenó la traducción de la Biblia que lleva su nombre, la King James, y es la oficial de la Iglesia Anglicana. Probablemente jamás hubo tal concentración de talento literario bajo el patronazgo de la Corona inglesa. El propio Jacobo era un erudito de considerable talento, autor de poesías, traducciones y un tratado sobre poesía, así como obras condenando la brujería y el tabaco (Daemonologie y A Counterblaste to Tobacco ), meditaciones y comentarios sobre las Sagradas Escrituras, obras de teoría política (The True Law of Free Monarchies y Basilikon Doron ) y, por supuesto, discursos para el Parlamento. Anthony Weldon afirmó que Jacobo había sido llamado "el bobo más sabio de la Cristiandad", y desde entonces se ha asociado el epíteto a este monarca.
Jacobo fue el único hijo de María I Estuardo, reina de Escocia, y de su segundo marido Enrique Estuardo, lord Darnley, duque de Albany, al que sus contemporáneos tildaban de atolondrado, cobarde y pretencioso. Descendía directamente del rey Enrique VII de Inglaterra a través de su bisabuela Margarita Tudor, hija de este monarca y hermana de Enrique VIII. El dominio de María Estuardo sobre Escocia fue inseguro, tanto para ella como para su marido, y por ser católicos se encontraron con una rebelión de los nobles protestantes. Su matrimonio fue particularmente turbulento, en parte debido a los celos patológicos de Darnley. Mientras María Estuardo estaba embarazada del futuro Jacobo VI, lord Darnley se alió en secreto con los rebeldes e hizo asesinar de una manera salvaje, y en presencia de su reina y esposa, al secretario y favorito de esta, el perfumado italiano David Rizzio.
Jacobo nació el 19 de junio de 1566 en el castillo de Edimburgo, convirtiéndose automáticamente en duque de Rothesay y príncipe y Alto Senescal de Escocia, como heredero de la Corona fue bautizado con el nombre de Jacobo Carlos en honor a su padrino, el rey Carlos IX de Francia, por lo que sería el primer monarca británico en tener más de un nombre. Isabel I de Inglaterra, como madrina in absentia, envió una magnífica fuente de oro como regalo de bautismo.
Lord Darnley y su amante fueron asesinados el 10 de febrero de 1567 en su residencia de Kirk O'Field, la casa de los Hamilton en Edimburgo. Parece ser que fue la venganza de la Reina por haber asesinado a su secretario. El matrimonio de María el 15 de mayo del mismo año con James Hepburn, conde de Bothwell, que era el más evidente sospechoso del asesinato del duque de Albany, hizo aumentar los recelos y su impopularidad. En junio de 1567, los rebeldes protestantes arrestaron a María y la encarcelaron en el Castillo de Loch Leven; nunca volvió a ver a su hijo. Fue obligada a abdicar el 24 de julio en favor del infante Jacobo, y a nombrar a su medio hermano ilegítimo, Jacobo Estuardo, conde de Moray, como regente durante el inicio del reinado de su hijo.
El cuidado de Jacobo fue confiado al conde y la condesa de Mar para ser protegido, criado y educado en la seguridad del castillo de Stirling. El niño fue solemnemente coronado a los 13 meses de edad como Jacobo VI de Escocia en la iglesia de Holyrood, en el castillo de Stirling, el 29 de julio de 1567. El sermón corrió a cargo del calvinista escocés John Knox. Y aunque el monarca había sido bautizado católico, de acuerdo a los dictados de la clase dirigente fue educado en la más severa disciplina calvinista, y convertido en miembro de la Iglesia de Escocia. Su educación fue supervisada por el historiador y poeta George Buchanan, un hombre provisto de la debida ciencia y erudición para educar a un príncipe, pero, a la vez, un personaje desabrido e intolerante, un republicano fatigoso y tenso, lleno de ávidas virtudes, que odiaba a la familia de su discípulo y, más que probablemente, a su propio discípulo. Aunque lo sometió a regulares palizas, también le dio una educación notable y le inspiró una pasión por la literatura y el saber que duraría toda su vida.
En 1568, María Estuardo escapó de su prisión, lo que condujo a un breve período de violencia en el país. El conde de Moray derrotó a sus tropas en la Batalla de Langside, forzándola a huir a Inglaterra, en donde fue encarcelada por su prima la reina Isabel. El 22 de enero de 1570 Moray fue asesinado por James Hamilton de Bothwellhaugh, siendo sustituido por el abuelo paterno del joven rey Jacobo, Mateo Estuardo (IV conde de Lennox), que fue fatalmente herido al año siguiente en un ataque de simpatizantes de María. Su sucesor en la regencia, John Erskine, conde de Mar, murió el 28 de octubre de 1572 a causa de una misteriosa enfermedad tras acudir a un banquete en la finca de James Douglas (IV conde de Morton), el más poderoso de los nobles escoceses. Morton, que sucedió a Mar, demostró ser el más eficaz de los regentes de Jacobo en todos los aspectos, derrotando además a las familias que continuaban apoyando a María, pero se hizo muchos enemigos a causa de su rapacidad.
La caída de Morton no fue provocada por los partidarios de María, sino por los cortesanos más cercanos al rey, que impresionaron al joven monarca hablándole de la importancia de sus deberes reales y animándole a que tomara el control del reino en sus propias manos. Morton perdió el favor regio con la llegada a Escocia del francés Esmé Estuardo, Sieur d'Aubigny, primo del difunto lord Darnley y futuro conde de Lennox, que se convirtió rápidamente en el primero de los poderosos favoritos del rey.